Ministro de Turismo resalta importancia de Acuerdo de Cielos Abiertos entre República Dominicana y Estados Unidos
Santo Domingo, 7 de julio – El ministro de Turismo, David Collado, subrayó este jueves la relevancia de que la República Dominicana y los Estados Unidos avancen hacia la firma definitiva de un acuerdo de cielos abiertos. Este acuerdo permitiría a las aerolíneas dominicanas establecer vuelos directos con cualquier estado de Estados Unidos.
“Necesitamos vuelos directos con la capital del mundo hacia la República Dominicana”, afirmó el funcionario, refiriéndose a Washington, D.C., una ciudad con la que actualmente no hay rutas aéreas directas, así como con otros estados de la costa oeste de Estados Unidos, como Los Ángeles.
El objetivo del acuerdo es fomentar la competencia y reducir los costos de los boletos aéreos, que en épocas de alta demanda, como diciembre, pueden superar los 1,000 dólares en clase económica para una familia dominicana. Collado cree que el acuerdo estimulará la creación de más aerolíneas de bajo costo, incrementando la conectividad aérea intrarregional, similar a lo que ha logrado Arajet con sus rutas a países de Sudamérica.
“Con una visión muy clara, pro competencia, pro competitividad y libre empresa, que es la visión de este Gobierno, queremos competencia. Lo que ha sucedido en Latinoamérica con el efecto de Arajet es lo que queremos que suceda con Estados Unidos”, subrayó Collado durante una rueda de prensa en la que presentó los resultados de las llegadas de visitantes durante el primer trimestre de este año.
Actualmente, las aerolíneas dominicanas pueden volar a estados específicos, como Miami, Nueva York, Boston o Puerto Rico. El ministro indicó que la firma del acuerdo de cielos abiertos se realizará en el Palacio Nacional “muy pronto”, aunque no especificó la fecha exacta.
El acuerdo de cielos abiertos es una política de aviación que liberaliza las reglas y regulaciones del transporte aéreo internacional entre países. Su objetivo es crear un entorno competitivo que permita a las aerolíneas operar con mayor flexibilidad, promover la competencia y reducir las barreras para las nuevas aerolíneas. Esta política generalmente facilita más opciones de vuelos, menores tarifas y una mejor calidad de servicio para los pasajeros, al tiempo que impulsa el turismo y el comercio entre los países participantes.