La oposición sigue sin entender la actual coyuntura
Francisco S. Cruz
Parecería que nuestra ducha clase política; pero, sobre todo, la oposición tradicional (o lo queda de ella) -PLD-FP- no termina de entender que otros actores políticos-mediáticos bajo el amparo de una lucha “cívica-patriótica” están dejando abiertamente claro que hay varios proyectos presidenciales de matices variopintos en marcha y en proceso de construir mayoría ciudadana-electoral al margen de los partidos tradicionales y sus líderes.
Y esa lucha cívica-patriótica y mediática atiza o enarbola tres temas de suma definición-país: migración haitiana, defensa-país y corrupción pública-privada. Bajo esa atalaya van desarrollando una dinámica de opinión pública y de presencia-proyección sociopolítica-electoral que podría devenir en un movimiento abiertamente político con vista decidida a 2028. Mientras, la oposición se mantiene en un discurso o relato que se resume en una oposición light; y por otro lado, la actual administración , con la soga al cuello, juega con contrarrestar el acorralamiento cívico-político que le hace oposición desde múltiples trincheras…
Honestamente, no sé a qué está jugando la oposición política tradicional cuando queda claro que: tiene que ir perfilando un bloque político-electoral común -aunque haya divergencia-, hacer oposición dura y estar claro que lucha contra dos frentes: el PRM que se quiere quedar o seguir más allá de 2028 y el variopinto movimiento cívico-patriótico y mediático que ya hace más bulla que los partidos de oposición…
En mi opinión, lo que se está configurando, con especificidades muy nuestras, es la irrupción de un outsider por vías inéditas que de posicionarse en el espectro político electoral, de cara a 2028, podría llevarse de encuentro o de cuajo lo que queda del sistema de partidos tradicionales; aunque, obviamente, no hay que subestimar al PRM ni al mismo presidente…..
En fin, de pronto, a la oposición PLD-FP le va quedando el reto, histórico-político, de unificarse y comenzar a hacer oposición política dura o radical, como la hizo el PRM en la oposición; o, definitivamente, morir en el vacuo -relato-discurso político- que poco cala en la población, pues ha visto tres eventos cívicos-político -prácticamente desde las gradas o declaraciones tibias-, bajo cualquier ropaje, pero que persiguen lo que ya uno de esos nuevos actores anunció: ¡Aspira! Pero, ¿y quién creía otra cosa? (¿quizá la posición tradicional?). No se puede dudar y más con el tipo blandengue de oposición que vienen haciendo.
El Caribe