BCRD mantiene tasa de política monetaria en 5.25 % anual, en medio de desafíos macroeconómicos
Decisión de política monetaria
Santo Domingo, 29 nov. – El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) decidió, en su reunión de política monetaria correspondiente a noviembre de 2025, mantener su tasa de interés de política monetaria (TPM) en 5.25 % anual.
Asimismo, se conservaron sin variación la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día), en 5.75 % anual, y la tasa de depósitos remunerados (Overnight), en 4.50 % anual.
La decisión fue adoptada en función de una evaluación integral de los riesgos macroeconómicos locales e internacionales, en un contexto marcado por choques externos, presión inflacionaria transitoria y un entorno financiero global volátil.
Fundamentos de la decisión

| Cambio TPM en 2025 (puntos básicos) | |
| México | -275 |
| Perú | -75 |
| Uruguay | -75 |
| Guatemala | -75 |
| Costa Rica | -50 |
| RD | -50 |
| Chile | -25 |
| Colombia | -25 |
| Brasil | +275 |
El BCRD fundamentó su decisión en la persistencia de niveles elevados de liquidez en el sistema financiero y en la operatividad efectiva del mecanismo de transmisión de la política monetaria, elementos que favorecen condiciones monetarias y crediticias adecuadas para sostener la demanda interna.
También fueron considerados los efectos recientes de eventos climáticos sobre los precios internos, particularmente la tormenta tropical Melissa, cuyas secuelas han afectado la producción agrícola y, por ende, los precios de los alimentos.
Entorno internacional y contexto económico global
En el ámbito internacional, las perspectivas económicas siguen siendo moderadas, particularmente en Estados Unidos, donde el crecimiento proyectado para 2025 es de 2.0 % según Consensus Forecasts.
La inflación interanual en dicho país se sitúa en torno al 3.0 %, superior al objetivo de 2.0 % establecido por la Reserva Federal (Fed). Asimismo, el mercado laboral estadounidense muestra señales de debilitamiento, reflejadas en un aumento de la tasa de desempleo a 4.4 % en septiembre.
En respuesta, la Fed ha reducido su tasa de interés de referencia en 50 puntos básicos desde septiembre del presente año, en un esfuerzo por sostener el dinamismo económico sin descuidar su mandato de estabilidad de precios.
En la Zona Euro, las previsiones apuntan a un crecimiento económico de 1.3 % para 2025, afectado por tensiones geopolíticas y la incertidumbre comercial. La inflación interanual se colocó en 2.1 % durante octubre de 2025, en línea con el objetivo del Banco Central Europeo (BCE).
Tras una reducción acumulada de 100 puntos básicos en su tasa de referencia durante el año, no se anticipan nuevas disminuciones en lo que resta de 2025.
En América Latina, se espera un crecimiento promedio de 2.2 % para 2025. A medida que se han relajado las condiciones financieras externas, la mayoría de los bancos centrales de la región han optado por reducir sus tasas de interés, con el objetivo de estimular la demanda interna.
En este contexto, durante el presente año, países como México han reducido su TPM en 275 puntos básicos; Perú, Uruguay y Guatemala en 75 puntos básicos cada uno; Costa Rica y República Dominicana en 50 puntos; y Chile y Colombia en 25 puntos. En contraste, Brasil ha incrementado su TPM en 275 puntos básicos, reflejando una política más restrictiva ante presiones inflacionarias locales.
Comportamiento de las materias primas
Los precios internacionales de las materias primas han mostrado comportamientos dispares. El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) se mantuvo estable en torno a los US$59 por barril al cierre de noviembre, como resultado de una menor demanda global y el aumento de la oferta.
Por su parte, el precio del oro alcanzó máximos históricos, situándose en aproximadamente US$4,200 por onza troy, impulsado por su condición de activo refugio frente a un entorno económico mundial marcado por alta volatilidad.
La combinación de estos factores representa una mejora en los términos de intercambio para la República Dominicana, lo cual impacta positivamente en la cuenta corriente de la balanza de pagos.
Inflación interna y expectativas de precios
A nivel nacional, la inflación interanual al mes de octubre de 2025 se ubicó en 4.23 %, manteniéndose dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 % establecido por el BCRD.
La inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles de la canasta de bienes y servicios, alcanzó un 4.67 % interanual. Estas cifras confirman que, a pesar de los choques externos y climáticos, el proceso inflacionario sigue contenido y en línea con los objetivos del ente emisor.
El sistema de pronósticos del BCRD indica que, aunque se prevé un aumento temporal en la inflación como consecuencia de los fenómenos climáticos recientes, esta permanecería dentro del rango meta en el horizonte de política monetaria. En tal sentido, las expectativas de inflación se mantienen firmemente ancladas en torno al centro del rango objetivo.
Actividad económica y evolución del IMAE
En lo que respecta a la actividad productiva, el indicador mensual de actividad económica (IMAE) reflejó un crecimiento acumulado de 2.0 % en los primeros diez meses de 2025.
Sin embargo, el dinamismo fue afectado en octubre debido a los efectos de la tormenta Melissa, que interrumpió temporalmente diversas actividades productivas y comerciales. Pese a esta ralentización puntual, las autoridades económicas proyectan que la economía dominicana cerrará el año 2025 con un crecimiento en el rango de 2.0 % a 2.5 %.
Evolución del crédito y condiciones monetarias
En un entorno de baja inflación y crecimiento moderado, el BCRD ha implementado una política monetaria de corte expansivo. Desde septiembre de 2025, la TPM ha sido reducida en 50 puntos básicos, con el propósito de fortalecer la recuperación económica y dinamizar el crédito al sector privado.
Esta medida se complementa con el programa de provisión de liquidez por un monto de RD$81 mil millones, aprobado por la Junta Monetaria en junio del mismo año, del cual ya se han desembolsado aproximadamente RD$73 mil millones.
La efectividad de estas políticas se refleja en una disminución significativa de las tasas de interés del sistema financiero. La tasa interbancaria, que alcanzó un pico de 12.6 % en junio, ha descendido hasta 7.0 % en noviembre.
Asimismo, la tasa pasiva promedio ponderada de la banca múltiple se redujo de 10.2 % a 6.0 % anual (una baja de 420 puntos básicos), mientras que la tasa activa promedio ponderada bajó de 16.1 % a 13.6 % anual (una disminución de 245 puntos básicos) en el mismo período.
Por otra parte, el crédito privado en moneda nacional exhibe un crecimiento interanual de aproximadamente 8 % al cierre de noviembre, impulsado principalmente por los sectores de construcción, adquisición de viviendas, comercio, hoteles y restaurantes. Se prevé que esta tendencia se fortalezca, alcanzando un crecimiento entre 9 % y 11 % al cierre del año.
De igual forma, los agregados monetarios han mantenido un ritmo de expansión superior al del producto interno bruto nominal, lo cual evidencia una mayor disponibilidad de dinero en circulación.
Política fiscal y perspectivas para 2026
La inversión pública ha experimentado una aceleración durante los últimos meses, en consonancia con la reformulación presupuestaria aprobada para el año 2025.
Esta expansión del gasto público constituye un complemento esencial de la política monetaria, en la medida en que ambas estrategias actúan de forma coordinada para estimular la recuperación económica.
Con base en estos factores, las proyecciones oficiales estiman que en 2026 la economía dominicana retomará gradualmente su ritmo de crecimiento potencial, con una expansión estimada entre 4.0 % y 4.5 %.
Sector externo y reservas internacionales
En el ámbito externo, se proyecta que la economía dominicana generará ingresos en divisas por un total aproximado de US$46,000 millones en 2025. Este flujo estaría sustentado por exportaciones por valor de US$14,900 millones, ingresos por turismo en torno a US$11,200 millones y remesas familiares cercanas a US$11,700 millones.
En este contexto, se anticipa un déficit en cuenta corriente equivalente al 2.5 % del PIB, el cual sería cubierto holgadamente por una inversión extranjera directa superior a los US$4,800 millones.
El tipo de cambio se mantiene relativamente estable, mientras que las reservas internacionales netas del país alcanzan los US$14,500 millones, equivalentes a aproximadamente 11.3 % del PIB y 5.4 meses de importaciones, superando los estándares de suficiencia recomendados por el Fondo Monetario Internacional.
Fortaleza institucional y perspectivas
La economía dominicana exhibe fundamentos macroeconómicos sólidos y un aparato productivo resiliente, lo que ha favorecido una percepción de riesgo país más favorable que el promedio de América Latina y de otras economías emergentes.
En este contexto, el BCRD reitera su compromiso de seguir monitoreando la evolución de las condiciones internas y externas, adoptando oportunamente las medidas necesarias para preservar la estabilidad macroeconómica, sostener el crecimiento y mantener la inflación dentro del rango meta establecido.
Con una estrategia basada en la prudencia monetaria, la disciplina fiscal y la promoción del crédito productivo, el país se encamina hacia una recuperación gradual y sostenida en el mediano plazo.
La coordinación de las políticas públicas y la capacidad de adaptación frente a los desafíos globales seguirán siendo factores clave en el proceso de consolidación del crecimiento económico y de fortalecimiento de la confianza en la economía nacional.

