Fernando Durán defiende su gestión al frente del Banco Agrícola y niega irregularidades en los desembolsos
Santo Domingo, 14 de enero de 2026. — En medio de crecientes críticas y rumores sobre una posible destitución, el administrador del Banco Agrícola, Fernando Durán, defendió firmemente su gestión al frente de la entidad financiera, presentando un extenso balance de resultados que, según explicó, reflejan avances significativos en los últimos cinco años.
Durante una rueda de prensa celebrada en la sede del banco, Durán leyó un documento de más de 1,900 palabras en el que abordó temas clave relacionados con la seguridad alimentaria, la sostenibilidad financiera de la institución, y su desempeño operativo. El encuentro con los medios tuvo lugar en un contexto de tensión, alimentado por señalamientos públicos sobre presuntas irregularidades y mal manejo de fondos en la institución.
Uno de los puntos centrales de su exposición fue la situación de las provisiones del banco. Durán reconoció que existen faltantes en este rubro, pero sostuvo que no se trata de una situación nueva, sino de una problemática heredada que se arrastra desde hace más de una década.
En ese sentido, aseguró que fue bajo su administración que se comenzó a implementar un plan de remediación con la participación de la Superintendencia de Bancos.
“En cuanto a las provisiones, desde el 2012 el banco presenta faltantes, y ha sido en esta gestión en la que se ha diseñado un plan de remediación juntamente con la Superintendencia de Bancos. Solo en este año 2025 se han dedicado alrededor de mil 500 millones de pesos para constituir provisiones”, afirmó el funcionario, aunque no precisó el monto total de los faltantes acumulados.
Durán presentó cifras que, a su juicio, evidencian el fortalecimiento institucional del Banco Agrícola. Detalló que los activos de la entidad pasaron de RD$26,912 millones en el año 2020 a RD$45,871 millones en 2025, lo que representa un crecimiento del 70 %. Asimismo, sostuvo que el banco cerró el año 2025 con la mayor liquidez de la última década y con una cifra récord de préstamos desembolsados.
En relación con recientes publicaciones que afirmaban que el banco había desembolsado RD$688 mil millones en préstamos durante el año 2024, Durán negó categóricamente esa cifra, calificándola como una distorsión malintencionada. “En el 2024, el Banco desembolsó préstamos por RD$27,133 millones, no RD$688 mil millones como aviesamente señala una publicación de esas que buscan desinformar”, dijo.
En otro aspecto de su intervención, Durán subrayó que el Banco Agrícola opera bajo estrictas normas de regulación financiera, y que cada peso prestado está debidamente respaldado por documentos firmados. “El banco no regala dinero. Cada centavo que sale del Bagrícola tiene como mínimo un pagaré firmado por un deudor con nombre, dirección y cédula”, aseguró.
Indicó además que durante su gestión, el banco ha logrado mejorar significativamente los niveles de recuperación de préstamos. Según detalló, el Bagrícola recupera en promedio RD$24,680 millones anuales, lo cual representa un incremento de casi 50 % con relación al promedio registrado durante los cinco años previos a su administración.
De igual manera, informó que solo en diciembre de 2025 se otorgaron financiamientos por un monto de RD$4,175 millones, consolidando al banco como una institución con alta capacidad de respuesta a las necesidades del sector agropecuario.
Durán también abordó las acusaciones que vinculan el otorgamiento de préstamos con criterios políticos, negando de forma tajante que las simpatías partidarias influyan en los procesos de aprobación de financiamiento.
Aseguró que semanalmente el banco formaliza entre RD$500 y RD$600 millones en préstamos a productores y empresarios agrícolas a través de sus 32 sucursales a nivel nacional, y que ninguno de los beneficiarios es interrogado sobre sus preferencias políticas.
“El Banco Agrícola no discrimina. A ningún productor se le pregunta por su simpatía política o de ninguna otra índole. Los préstamos están sujetos a normas establecidas por los organismos reguladores, incluyendo las disposiciones específicas para el manejo de Personas Expuestas Políticamente (PEP), y lo menos que se le exige a cualquier solicitante es la firma de un pagaré notarial”, puntualizó.
Sin embargo, tras concluir la lectura de su declaración, el administrador no mostró disposición a extender el diálogo con la prensa. Permitió apenas dos preguntas por parte de los periodistas presentes, y se retiró de la sala argumentando que tenía otro compromiso pendiente.
Al ser interrogado sobre cómo calificaba las críticas y señalamientos públicos contra su administración, Durán respondió escuetamente: “No tengo calificación. Cada quien sabrá lo que quiere decir. Yo he dicho lo que es el banco que nosotros dirigimos. Ustedes saquen sus conclusiones”.
La conferencia de prensa dejó muchas interrogantes sin responder, y aunque el funcionario intentó proyectar una imagen de transparencia y gestión eficiente, su limitada interacción con los medios y la falta de detalles en ciertos puntos sensibles generaron nuevas dudas entre los observadores.

