Récord histórico del oro impulsa exportaciones, recaudaciones fiscales y fortalece economía dominicana
Santo Domingo, 14 de enero de 2026. — El precio del oro ha alcanzado niveles sin precedentes, superando los 4,596.91 dólares por onza troy, lo que representa un incremento interanual de un 70.9 % respecto al valor registrado en el mismo período del año pasado.
Este comportamiento ascendente del metal precioso ha generado efectos altamente favorables para la economía de la República Dominicana, tanto en términos de exportaciones como en las recaudaciones fiscales, consolidándose como una de las principales fuentes de ingreso de divisas del país.
Según datos recientes del Banco Central, el valor del oro se situaba en 4,299.63 dólares por onza troy durante el pasado mes, lo que implica un aumento mensual de 6.9 %. Este ritmo de crecimiento ha sido impulsado por una serie de factores internacionales, entre ellos, la persistente incertidumbre geopolítica generada por los conflictos en Medio Oriente, las expectativas de un recorte en las tasas de interés por parte del Sistema de la Reserva Federal de los Estados Unidos y una demanda histórica de metales preciosos por parte de los bancos centrales de economías emergentes, que han incrementado sus reservas como mecanismo de protección ante un entorno económico volátil.
El Departamento Internacional del Banco Central detalla en su Reporte de Precios de Materias Primas que esta coyuntura ha elevado el valor del oro, posicionándolo nuevamente como un activo refugio por excelencia en los mercados internacionales.
Este comportamiento ha tenido una repercusión directa en la economía dominicana, donde el oro continúa consolidándose como el producto de mayor valor dentro de la canasta exportable, según datos del Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (ProDominicana), a través de su plataforma Data Market.
Durante el año 2025, el país exportó más de 900 millones de dólares en oro, una cifra que marca un hito para la minería nacional. El alza sostenida en el precio del metal no es un fenómeno reciente.
Desde la pandemia del Covid-19, los mercados han mostrado una marcada tendencia a refugiarse en activos tangibles como el oro ante la incertidumbre global. Ya en noviembre del año pasado, el precio promedio del oro se situaba en 4,083.0 dólares por onza troy, lo que implicaba un aumento interanual del 54.0 % y un incremento mensual del 0.7 %.
Un informe de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) explicó que dicho valor superó en 833 dólares la estimación de 3,250 dólares por onza troy contemplada en el Presupuesto General del Estado (PGE) complementario para 2025. Este desfase entre la previsión oficial y la realidad del mercado ha beneficiado notablemente las finanzas públicas del país.
El impacto del alza del oro no solo se manifiesta en el precio, sino también en los volúmenes de producción. Durante el período enero-septiembre de 2025, la actividad de explotación de minas y canteras registró un crecimiento interanual de 3.7 %, lo cual contrasta positivamente con la contracción del 6.5 % registrada en el mismo período del año anterior.
Este repunte fue impulsado por aumentos significativos en la producción de oro (6.6 %), plata (3.2 %), y en menor medida, de arena, grava y gravilla (1.0 %). En contraste, se observó una reducción en la producción de yeso y cobre, con caídas de 15.0 % y 8.0 %, respectivamente.
La producción de oro mostró un desempeño variable a lo largo del año, con una contracción de 8.1 % en el primer trimestre, seguida de una recuperación de 18.3 % en el segundo y un incremento de 9.0 % en el tercero, lo que evidencia una tendencia de recuperación progresiva.
A esto se suma un crecimiento del 8.3 % en el volumen exportado durante el mismo período, impulsado por los altos precios internacionales y por la expansión de la planta de extracción en el principal yacimiento del país, operado por Barrick Pueblo Viejo.
El economista Henri Hedrad destacó que, por dos días consecutivos, el oro ha mantenido cotizaciones por encima del nivel histórico de 4,600 dólares por onza. Precisó que el valor actual de 4,614.80 dólares supera en 1,926.01 dólares la cotización de hace un año, cuando el precio era de 2,688.79 dólares por onza, lo que representa un crecimiento interanual de 71.6 %.
Hedrad explicó que este fenómeno tiene un doble efecto positivo para la economía dominicana. Por un lado, mejora sustancialmente la balanza de pagos gracias al incremento en las exportaciones. De hecho, hasta julio de 2025, las exportaciones conjuntas de oro y plata alcanzaron los 1,193.8 millones de dólares, lo que representa un aumento de 57.5 % respecto a los 758.0 millones exportados en el mismo período de 2024.
Por otro lado, el alza del precio del oro también tiene un impacto muy favorable en las cuentas fiscales, debido a que incrementa significativamente las recaudaciones tributarias provenientes de la minería. Hedrad citó datos del último informe mensual de la DGII, el cual indica que los impuestos pagados por Barrick Gold aumentaron en un 156 % al pasar de RD$7,566 millones en julio de 2024 a RD$19,436 millones en julio de 2025.
Esto fue posible gracias al contrato vigente que vincula directamente la rentabilidad de la mina de Pueblo Viejo con las contribuciones fiscales, particularmente en los tres principales impuestos: Retorno Neto de Fundición, Impuesto sobre la Renta y Participación a las Utilidades Netas.
El experto consideró que, de mantenerse la tendencia y completarse las obras de ampliación de la capacidad de producción de Pueblo Viejo en los próximos tres años, las recaudaciones podrían superar los RD$50,000 millones anuales.
En ese sentido, sugirió que se legisle para que estos ingresos extraordinarios derivados de la minería sean canalizados exclusivamente hacia proyectos de desarrollo e infraestructura a nivel nacional, bajo una política que denominó “sembrar la minería”.
Hedrad insistió en que esta bonanza minera debe ser vista como una oportunidad estratégica para redefinir el rumbo del país, orientando los recursos hacia una agenda de reformas estructurales que fortalezcan el desarrollo sostenible en todo el territorio nacional.
Además, el informe más reciente de la DGII correspondiente a noviembre de 2025 confirma que los ingresos tributarios de Barrick Gold han aumentado en 138 %, al pasar de RD$12,747.9 millones (en noviembre de 2024) a RD$30,312.0 millones (noviembre de 2025). Este incremento reitera la estrecha correlación entre los precios del oro y la rentabilidad fiscal que representa esta actividad para el Estado dominicano.
Faltando aún la recaudación correspondiente a la regalía de diciembre, los ingresos fiscales provenientes de la minería ya superan ampliamente lo recaudado durante todo 2024, que fue de RD$13,276.4 millones, y sobrepasan con creces la cifra presupuestada inicialmente para 2025, que era de apenas RD$12,519.0 millones. Para el año 2026, el presupuesto nacional proyectaba ingresos por RD$31,151.2 millones provenientes de esta actividad, pero las cifras actuales apuntan a que las recaudaciones reales podrían superar fácilmente los RD$40,000 millones, consolidando al sector minero como un pilar fundamental del financiamiento público.

