Asteroide 2024 YR4 mantiene bajo observación a la comunidad científica por posible impacto lunar en 2032

Miami, Florida, 3 de febrero de 2026. La comunidad astronómica internacional mantiene un seguimiento permanente del asteroide 2024 YR4, un objeto rocoso detectado a finales de diciembre de 2024 por el sistema de telescopios ATLAS, ubicado en Chile.

El interés científico no se centra únicamente en su trayectoria orbital, sino en el margen de incertidumbre que aún persiste en sus cálculos, los cuales contemplan una baja pero real posibilidad de que el cuerpo impacte contra la Luna el 22 de diciembre de 2032. En una etapa inicial, incluso se consideró un eventual choque con la Tierra, hipótesis que posteriormente fue descartada.

El asteroide 2024 YR4 pertenece al grupo de objetos cercanos a la Tierra y es considerado de tamaño intermedio dentro de esta categoría. Observaciones realizadas en 2025 con el Telescopio Espacial James Webb permitieron estimar con mayor precisión sus dimensiones, estableciendo que su diámetro oscila entre los 53 y 67 metros, una escala comparable a la de un edificio de unos quince pisos.

Aunque este objeto no representa una amenaza de extinción masiva, los especialistas advierten que su tamaño no es insignificante. En el caso de un ingreso a la atmósfera terrestre o de una colisión directa con la superficie lunar, podría generar efectos apreciables. En particular, un impacto sobre la Luna tendría consecuencias visibles, ya que el satélite carece de una atmósfera que atenúe la energía del choque.

Los primeros estudios orbitales, realizados a comienzos de 2025, indicaron una probabilidad superior al 1 % de impacto con la Tierra en diciembre de 2032, un valor inusualmente alto dentro del registro de objetos cercanos al planeta.

Este dato llevó a que el asteroide alcanzara una de las clasificaciones más elevadas en la escala de riesgo de impactos de Torino, un hecho poco común según la NASA, que subrayó la singularidad del caso dentro de sus sistemas de monitoreo.

Con el avance de las observaciones, la posibilidad de un impacto directo contra la Tierra se redujo prácticamente a cero. Sin embargo, los análisis más recientes apuntan a un escenario alternativo: una eventual colisión con la Luna.

Un estudio difundido en la plataforma científica arXiv estima que existe cerca de un 4 % de probabilidad de impacto lunar el 22 de diciembre de 2032, una cifra modesta en términos absolutos, pero elevada para este tipo de cuerpos celestes.

Este nivel de probabilidad ha sido suficiente para mantener a los investigadores en alerta y planificar campañas de observación más detalladas. De concretarse el choque, la energía liberada sería equivalente a unas 6,5 megatoneladas de TNT, capaz de generar un cráter de aproximadamente un kilómetro de diámetro y varios cientos de metros de profundidad en la superficie lunar.

Las simulaciones incluidas en el estudio anticipan además un intenso destello visible desde la Tierra, seguido de una emisión infrarroja que podría prolongarse durante horas, a medida que los materiales fundidos se enfríen.

El impacto expulsaría una gran cantidad de escombros, estimándose que alrededor de 10⁸ kilogramos de material lunar superarían la velocidad de escape del satélite y serían lanzados al espacio.

Parte de estos fragmentos podría desplazarse hacia la órbita terrestre y entrar en la atmósfera en los días posteriores, generando lluvias de meteoros compuestas por restos lunares. Aunque no representarían un riesgo significativo para la superficie del planeta, sí constituirían un fenómeno astronómico excepcional y una oportunidad científica única para estudiar material lunar sin necesidad de misiones tripuladas o robóticas.

De acuerdo con los expertos, el evento no tendría efectos geofísicos sobre la Tierra, aunque podría afectar a algunos satélites en órbita. Se espera obtener datos más precisos cuando el asteroide 2024 YR4 vuelva a ser observable desde nuestro planeta en el año 2028, momento clave para reducir aún más las incertidumbres sobre su trayectoria definitiva.

Comentarios
Difundelo