Omán media en conversaciones indirectas entre EEUU e Irán por programa nuclear de Teherán
MASCATE, Omán, 6 Feb. — Omán medió el viernes en conversaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos sobre el programa nuclear de Teherán, con convoyes de ambos países llegando por separado para reunirse con el jefe de la diplomacia del sultanato.
Ni Irán ni Estados Unidos comentaron el encuentro. Periodistas de The Associated Press vieron a los iraníes en un palacio a las afueras de la capital omaní, Mascate, cerca del aeropuerto internacional.
Pasado un tiempo, la comitiva partió para llevar a los funcionarios iraníes de regreso a un hotel cercano. La prensa estatal de la República Islámica reconoció que el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, se reunió con su homólogo omaní, Badr al-Busaidi.
Una vez que los autos iraníes abandonaron el lugar, otro convoy —que incluía un vehículo con la bandera estadounidense— entró en el recinto del palacio. Estuvo allí aproximadamente una hora y media antes de marcharse.
Después, el Ministerio de Exteriores de Omán hizo público un comunicado en el que indicó que al-Busaidi se reunió por separado con Araghchi y con el enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump.
“Las consultas se centraron en preparar las condiciones adecuadas para reanudar las negociaciones diplomáticas y técnicas garantizando la importancia de estas negociaciones, a la luz de la determinación de las partes de asegurar su éxito a la hora de lograr una seguridad y una estabilidad sostenibles”, indicó el comunicado.
No estaba claro si ese era el final de la jornada de conversaciones, aunque las autoridades locales abandonaron el palacio inmediatamente después de los estadounidenses.
Ambas naciones han regresado a Omán, un sultanato en el extremo oriental de la Península Arábiga, meses después de que varias rondas de reuniones se vinieron abajo luego de que Israel inició una guerra de 12 días contra Irán en junio pasado. Estados Unidos se sumó al conflicto con una serie de bombardeos contra instalaciones nucleares iraníes, los cuales probablemente destruyeron muchas de las centrifugadoras que enriquecían uranio cerca de niveles armamentísticos. La ofensiva israelí diezmó las defensas aéreas de la República Islámica y también afectó su arsenal de misiles balísticos.
Omán dispuso el mismo palacio para las conversaciones que mantuvieron Teherán y Washington en 2025. Los contactos del viernes se producen tras una semana caótica en la que, en un primer momento, se había planteado una reunión con otros países de la región en Turquía.
Funcionarios estadounidenses, incluido el secretario de Estado, Marco Rubio, creen que el gobierno de Irán se encuentra en su punto más bajo desde la Revolución Islámica de 1979 tras una serie de protestas a nivel nacional el mes pasado que representaron el mayor desafío al líder supremo, ayatolá Alí Jamenei, de 86 años. Las fuerzas de Jamenei llevaron a cabo una sangrienta represión que, de acuerdo con diversos reportes, cobró la vida de miles de manifestantes y condujo al arresto de decenas de miles de personas. En tanto, el presidente estadounidense Donald Trump lanzó nuevas amenazas de uso de fuerza militar en contra de Irán.
Con el portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de ataque en la región, junto con más aviones de combate, Estados Unidos probablemente cuenta en estos momentos con suficiente presencia militar en la zona para lanzar un ataque si así lo deseara. Sin embargo, aún se desconoce si ello sería suficiente para forzar a Irán a cambiar de rumbo o a un cambio de gobierno.
Mientras tanto, las naciones árabes del Golfo Pérsico temen que un ataque pueda desencadenar una guerra regional que también las arrastre. Esa amenaza es real: ya, las fuerzas estadounidenses derribaron un dron iraní cerca de su portaaviones, e Irán intentó detener un barco con bandera estadounidense en el Estrecho de Ormuz.
“El presidente Trump pretende acorralar a Irán para alcanzar una solución negociada, forzando a sus líderes a hacer concesiones con relación al acuerdo nuclear”, afirmó Alissa Pavia, miembro del Atlantic Council. “Los iraníes, por otro lado, están debilitados después de años de guerras indirectas, crisis económica y disturbios internos. Trump es consciente de esta vulnerabilidad y espera usarla para obtener concesiones y avanzar hacia un acuerdo nuclear renovado”.
Pocos detalles previos sobre las conversaciones
El alcance, la naturaleza y los participantes en las conversaciones en Mascate no estaban claros. Funcionarios en las fronteras de Omán mostraron particular preocupación el jueves por cualquier persona que llevara cámaras al sultanato antes de las negociaciones.
Por el lado iraní, el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, llegó por la noche junto con varios diplomáticos iraníes, informó la agencia de noticias estatal IRNA.
Araghchi escribió en X que “Irán entra en la diplomacia con los ojos abiertos y un recuerdo constante del año pasado”.
“Los compromisos deben cumplirse”, agregó. “La igualdad de condiciones, el respeto mutuo y el interés mutuo no son retórica, son una necesidad y los pilares de un acuerdo duradero”.
Antes del encuentro, un alto asesor de Jamenei pareció ofrecer el apoyo del gobierno al diplomático.
Araghchi “es un negociador hábil, estratégico y confiable en los más altos niveles de toma de decisiones e inteligencia militar”, escribió Ali Shamkhani en X. “Los soldados de la nación en las fuerzas armadas y los generales de la diplomacia, actuando bajo la orden del Líder, salvaguardarán los intereses de la nación”.
Por el lado estadounidense, parecía que las conversaciones serían lideradas por el enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff, un magnate inmobiliario de Nueva York de 68 años y viejo amigo de Trump. Viajando con Witkoff está Jared Kushner, yerno de Trump, quien en las últimas semanas ha compartido propuestas para la Franja de Gaza y participó en conversaciones trilaterales con Rusia y Ucrania en Abu Dabi anteriormente.
Los dos hombres habían viajado de Abu Dabi a Qatar el jueves por la noche para reuniones con funcionarios allí, informó la cadena Al Jazeera. Qatar, que comparte un yacimiento de gas natural en el Golfo Pérsico con Irán, también alberga una importante instalación militar estadounidense que Irán atacó en la guerra de junio.
El programa nuclear, sobre la mesa
Aún no está claro qué términos estará dispuesto a negociar Irán en las conversaciones. Teherán ha mantenido que estas conversaciones sólo serán sobre su programa nuclear. Sin embargo, Al Jazeera informó que diplomáticos de Egipto, Turquía y Qatar ofrecieron a Irán una propuesta en la que Teherán detendría el enriquecimiento durante tres años, enviaría su uranio altamente enriquecido fuera del país y se comprometería a “no iniciar el uso de misiles balísticos”.
Rusia había señalado que tomaría el uranio, pero Shamkhani indicó en una entrevista esta semana que terminar el programa o enviar el uranio fuera del país eran puntos inaceptables para el país. Por otra parte, las conversaciones no incluirían ningún compromiso de Irán sobre el “Eje de Resistencia”, una red de milicias en la región aliadas a Teherán que funcionan como un elemento disuasorio tanto para Israel como para Estados Unidos. Sin embargo, los ataques israelíes a las milicias durante su guerra contra Hamás en la Franja de Gaza diezmaron la red.
Rubio, el jefe de la diplomacia estadounidense, apuntó que las conversaciones necesitaban incluir todos esos temas.
“Creo que para que las conversaciones realmente conduzcan a algo significativo, tendrán que incluir ciertas cosas, y eso incluye el alcance de sus misiles balísticos”, manifestó Rubio a los periodistas el miércoles. “Eso incluye su patrocinio de organizaciones terroristas en toda la región. Eso incluye el programa nuclear, y eso incluye el trato a su propia gente”.
“No estoy seguro de que se pueda llegar a un acuerdo con estos tipos, pero vamos a intentar averiguarlo”. añadió. (AP)

