Diosdado Cabello o el Barbecue venezolano

Francisco S. Cruz

Lo de Venezuela y el régimen de Nicolás Maduro se veía venir, pues era imposible robarse, ante el mundo, unas elecciones y pretender perpetuarse, sin más ni más, en el poder. Pero además, la caricatura del chavismo, sin Chavez, en Venezuela era el eslabón más frágil en la trilogía que como castillo de naipes estaba destinado a caer; como, tarde o temprano, sucederá en Cuba y Nicaragua.

No obstante, hay un paralelismo político y criminal que opera tanto en Haití como en Venezuela: ambos países o regímenes en caos -o mejor dicho, fallidos- han parido dos personajes siniestros, con distintos nombres, pero el mismo oficio o rol, uno, el haitiano -Jimmy Chérizier- y el otro, venezolano -Diosdado Cabello-, Barbecue.

La diferencia, si es que existe, es que uno, el haitiano, es un abierto pandillero y asesino; y el otro, aunque se disfraza de fanfarrón o hazmerreír “revolucionario” es lo mismo: pandillero y carnicero.

Ahora mismo, en Venezuela, es la pieza suelta que no entra, ni entrará, en órbita obligando a Delcy Rodríguez al doble discurso de barricada -para consumo de ingenuos cuando todos sabemos la ruta y lo acordado- hasta neutralizarlo o que la misma fuerza que cumplió el desafío de Maduro se encargue de él y su colectivo de terror y abuso.

Y es que ambos Barbecue obedecen a fuerzas o intereses foráneos: el venezolano a los cubanos; y el haitiano a lo inexplicable (¿cómo es posible que la Comunidad internacional ni los que vieron a resolver -la policía de Kenia-ONU- hayan podido terminar el “mito” (aunque ya hay señales de que USA va a finiquitar el asunto)? Sin duda, un cuento que nadie se creía; pero sí que juega un rol o papel en un contexto y desarrollo de un caos que no es tal sino cortina de humo de un proyecto de fusión en nuestras caras; o mejor dicho, que RD, gradualmente, cargue con Haití. Ya de eso hay pocas dudas. Y lo peor: esa agenda es una suerte de trueque en la socorrida dinámica: dejar hacer, dejar pasar.

Finalmente, la suerte de ambos Barbecue está escrita: la de Cabello en cualquier momento -hay demasiado en juego- y la Jimmy Chériezier -que ya no se puede mantener en cartel como distracción- hasta que a la Comunidad internacional le den las ganas….(que parece ya le dio)

En fin, lo que no tiene discusión es que con ambos se cumplirá aquella sentencia: “El que a hierro mata, a hierro muere”. Nada bíblico, pero justo y necesario para ambos pueblos.

El Caribe

Comentarios
Difundelo