BCG proyecta que el comercio mundial crecerá 2,5 % anual hasta 2034 pese a la fragmentación geopolítica

Santo Domingo – 9 de febrero de 2026. – El comercio global podría mantenerse sorprendentemente resiliente frente al aumento de la fragmentación geopolítica y la proliferación de políticas nacionalistas, según revela un nuevo análisis del Boston Consulting Group (BCG).

En su más reciente informe elaborado por el Center for Geopolitics de la firma, titulado “Trade in Transition: How to Prepare for a Patchwork World Order”, se delinean cuatro posibles escenarios para el desarrollo del comercio internacional en la próxima década, siendo uno de ellos —el denominado «mosaico comercial multinodal»— el que actualmente muestra mayores probabilidades de materialización.

Según las proyecciones del informe, este escenario sugiere que el comercio mundial de bienes podría crecer a una tasa anual de 2,5 % hasta el año 2034, superando levemente el crecimiento previsto para el Producto Interno Bruto (PIB) global.

Este avance llevaría el volumen actual de comercio global, estimado en unos 23 billones de dólares anuales en 2024, a alcanzar los 30 billones hacia 2034. No obstante, este crecimiento no seguirá las rutas tradicionales del comercio mundial, sino que se reorganizará en torno a bloques regionales o nodos que implementarán políticas comerciales diferenciadas entre sí.

El informe identifica cuatro núcleos principales en torno a los cuales se reconfigurarían los flujos comerciales internacionales. Estos son Estados Unidos, China, los llamados Plurilateralistas —un grupo de economías avanzadas y emergentes con fuerte compromiso hacia el comercio basado en reglas— y el bloque BRICS+ excluyendo a China. Cada uno de estos nodos adoptará estrategias particulares que redefinirán las dinámicas comerciales globales, favoreciendo ciertos acuerdos y alianzas, y limitando otros.

En el caso de Estados Unidos, se proyecta una disminución de su participación en el comercio global de bienes. Este descenso estaría directamente relacionado con el mantenimiento de una política de producción doméstica priorizada —conocida como “America First”— que ha llevado a un aumento significativo de las barreras comerciales.

La proporción de importaciones estadounidenses cubiertas por aranceles ha pasado de un 13 % en enero de 2025 a un 61 % en la actualidad. Sin embargo, el informe aclara que un menor crecimiento del comercio internacional no se traduce necesariamente en un menor crecimiento del PIB estadounidense, siempre que exista un estímulo paralelo al consumo y la producción interna.

En lo que respecta al comercio bilateral de Estados Unidos con otros bloques, se estima que el intercambio con los países del grupo BRICS+ (exceptuando a China) y con los Plurilateralistas tendrá un crecimiento limitado del 1,5 % anual. Asimismo, se proyecta una caída del comercio entre Estados Unidos y China de un 4,5 %, manteniendo así una tendencia descendente que se ha venido acentuando en los últimos años.

Por el contrario, China mantendría su rol como principal socio comercial del Sur Global, impulsada por su creciente necesidad de recursos energéticos, alimentos e insumos industriales, así como por su estrategia de expansión hacia nuevos mercados para sus productos manufacturados.

Las proyecciones de BCG anticipan un crecimiento anual compuesto del comercio chino del 5,5 % con el bloque BRICS+ (excluyendo a China) y de un 3 % con el resto del mundo.

El grupo de los Plurilateralistas está conformado por países que mantienen un firme compromiso con un comercio estructurado en torno a acuerdos plurilaterales. Este grupo incluye a todos los Estados miembros de la Unión Europea, los países de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), los miembros originales del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) —Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelandia, Perú, Singapur y Vietnam—, además del Reino Unido, Corea del Sur, y economías más pequeñas como Costa Rica y Marruecos.

Los Plurilateralistas podrían profundizar sus relaciones comerciales mutuas, previéndose un crecimiento anual compuesto del 3 % en la próxima década, gracias a la reducción de barreras comerciales y a los esfuerzos por diversificar sus relaciones económicas, alejándose de la dependencia tanto de Estados Unidos como de China.

En sus vínculos con los países del grupo BRICS+ se espera un crecimiento del 2,5 % anual, mientras que con el resto del mundo la expansión sería del 3 %.

El grupo BRICS+ excluyendo a China también desempeñará un papel relevante. Compuesto por países como Brasil, Rusia, India, Sudáfrica, Egipto, Etiopía, Indonesia, Irán y Emiratos Árabes Unidos, esta agrupación no formal ha avanzado en la cooperación comercial interna, aunque sus miembros adoptan posturas variadas frente a los acuerdos multilaterales.

El comercio entre estos países y el resto del mundo podría crecer a un ritmo del 3 % anual, al igual que el comercio interno dentro del grupo.

Las economías que no se integran directamente a ninguno de estos cuatro nodos son agrupadas en la categoría «Resto del Mundo», que incluye mayoritariamente a países del Sur Global en regiones como Asia, África, Medio Oriente y América Latina.

Estas naciones, a pesar de no estar formalmente alineadas con alguno de los bloques predominantes, tenderán a ganar protagonismo tanto como mercados de consumo como proveedores de materias primas y bienes intermedios. Su neutralidad estratégica podría convertirse en una ventaja en un entorno comercial crecientemente fragmentado.

El informe advierte que ciertos eventos políticos podrían alterar considerablemente este escenario. Entre ellos destaca la conclusión de las negociaciones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (USMCA), prevista para 2026, que podría redefinir las reglas del comercio en América del Norte.

De igual forma, las respuestas que otros países adopten frente a las políticas estadounidenses o chinas, incluyendo el levantamiento de nuevas barreras arancelarias, tendrían el potencial de generar un efecto dominó en la configuración del nuevo orden comercial.

Alfonso Astudillo, managing director y socio de BCG, señaló que el comercio global no está disminuyendo sino reorganizándose, y que los líderes que integren la geopolítica en sus decisiones estratégicas estarán mejor preparados para afrontar la próxima década de cambios.

Para Astudillo, el entorno actual exige una reevaluación de las cadenas de suministro, inversiones y estrategias comerciales, a fin de asegurar la resiliencia y el crecimiento sostenido a largo plazo.

El análisis concluye que, si bien la fragmentación geopolítica representa un desafío significativo, también abre nuevas oportunidades para las economías que sepan adaptarse con agilidad. La clave para las empresas y gobiernos estará en anticiparse a los cambios, diversificar sus relaciones comerciales y apostar por una cooperación flexible pero estratégica dentro de este nuevo mosaico global.

Boston Consulting Group, fundada en 1963, es una firma pionera en consultoría estratégica de negocios. A través de su trabajo con líderes empresariales y sociales alrededor del mundo, BCG apoya transformaciones profundas que buscan generar impacto sostenible.

Su equipo global combina experiencia funcional en múltiples sectores con capacidades tecnológicas, de diseño e innovación, desarrollando soluciones integradas para los desafíos más complejos de las organizaciones.

El Center for Geopolitics de BCG, responsable del informe, se dedica a proporcionar análisis prácticos sobre la dinámica cambiante del poder global. Mediante una combinación de conocimiento geopolítico y herramientas analíticas, el centro busca equipar a las organizaciones líderes del mundo con las herramientas necesarias para navegar un entorno global cada vez más incierto, pero lleno de posibilidades estratégicas.

Comentarios
Difundelo