República Dominicana mejora en el Índice de Percepción de la Corrupción, pero avances siguen siendo frágiles
Santo Domingo, 10 Feb.— El Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025, publicado este martes en Berlín por Transparencia Internacional, revela un panorama poco alentador en la lucha contra la corrupción pública a nivel mundial, con escasos avances y, en muchos casos, retrocesos sostenidos durante más de una década.
En ese contexto, la República Dominicana registra una mejoría relativa, aunque todavía enfrenta importantes desafíos para consolidar una institucionalidad sólida y confiable.
De acuerdo con el informe, el país avanzó por quinto año consecutivo, al alcanzar 37 puntos en el índice y ubicarse en la posición 99 a nivel global. Este resultado contrasta con el registrado en 2020, cuando la República Dominicana obtuvo su puntuación más baja, con 28 puntos y el puesto 136, reflejando un progreso gradual en la percepción sobre la corrupción en el sector público.
Los resultados del IPC 2025 fueron dados a conocer en el país por Participación Ciudadana, capítulo dominicano de Transparencia Internacional, durante una presentación en la que se destacó que, aunque el avance es sostenido, no resulta suficiente para hablar de un cambio estructural definitivo.
El informe de Transparencia Internacional advierte que “la corrupción está empeorando en todo el mundo y afecta incluso a democracias consolidadas, que están registrando un aumento de la corrupción en un contexto de debilitamiento del liderazgo”.
Según los datos del organismo, el número de países con una puntuación superior a 80 puntos se redujo de 12 hace una década a apenas cinco en 2025, lo que evidencia un deterioro generalizado.
Asimismo, el IPC señala que incluso las democracias —que tradicionalmente obtienen mejores resultados que las autocracias o democracias imperfectas— muestran un desempeño preocupante.
Otro patrón alarmante identificado es el aumento de las restricciones a las libertades de expresión, asociación y reunión, ya que desde 2012, 36 de los 50 países con mayores descensos en sus puntuaciones también han experimentado una reducción significativa del espacio cívico.
En términos globales, el IPC clasifica a 182 países y territorios en una escala de cero (altamente corrupto) a 100 (muy limpio). La puntuación promedio mundial en 2025 fue de 42, el nivel más bajo en más de una década. De hecho, más de dos tercios de los países evaluados (122 de 180) obtuvieron menos de 50 puntos, lo que confirma la magnitud del problema.
Por octavo año consecutivo, Dinamarca encabezó el índice con 89 puntos, seguida por Finlandia (88) y Singapur (84). En el extremo opuesto se ubicaron países con graves niveles de inestabilidad y represión de la sociedad civil, como Sudán del Sur (9), Somalia (9) y Venezuela (10).
En el contexto del continente americano, participaron 33 países, con un promedio regional de 42 puntos. La República Dominicana se ubicó en la posición 18, por debajo de países como Canadá, Uruguay, Estados Unidos, Chile y Costa Rica, pero por encima de Argentina, Brasil, Panamá, Perú, México, Guatemala, Honduras, Haití, Nicaragua y Venezuela.
Según destacó Participación Ciudadana, la República Dominicana fue el único país del continente que aumentó de manera sostenida su puntuación, al pasar de 28 puntos en 2020 a 37 en 2025, mientras otras diez naciones registraron descensos significativos.
No obstante, la organización advirtió que “todavía no hay mucho que celebrar”. A su juicio, el optimismo generado por la mejora en el índice se ve amenazado por recientes escándalos de corrupción, que podrían impactar negativamente la puntuación del país en los próximos años.
Participación Ciudadana subrayó que, para fortalecer la confianza ciudadana, es indispensable enviar señales claras de que estos avances descansan en instituciones públicas transparentes y honestas, mayor control del gasto público, sanciones rápidas contra funcionarios involucrados en faltas éticas y, sobre todo, una justicia que actúe con presteza y eficacia frente a los actos de corrupción comprobados.
El IPC se elabora a partir de 13 fuentes externas, entre ellas el Banco Mundial, el Foro Económico Mundial y firmas privadas de riesgo y consultoría. Sus puntuaciones reflejan las percepciones de expertos y empresarios, y no del público en general, mientras que los capítulos nacionales, como Participación Ciudadana, no intervienen en la elaboración del índice, limitándose a su difusión y análisis en cada país.

