SENASA: preguntas sin respuestas
Por J.C. Malone
En el caso del exdirector del Seguro Nacional de Salud (SENASA) doctor Santiago Hazim, curiosamente, el poder popular parece torcer el todopoderoso brazo del presidente Luis Abinader.
¿Lo mantienen preso por miedo a la reacción popular?
Al gobierno le conviene reducir la medida de coerción de Hazim, de 18, a seis meses, alejando el caso de las próximas elecciones.
Si contamos 18 meses a partir de diciembre pasado, el juicio empezaría en junio de 2027. Se extendería por el resto del verano, la sentencia, cual sea, llegaría en el otoño, en octubre o noviembre, en plena campaña para las elecciones del 2028.
Una condena sería devastadora para los proyectos políticos y las candidaturas del gobierno; descargarlo podría ser aún peor.
Y su abogado, Miguel Valerio, intenta mantener un equilibrio extremadamente precario; defender a su cliente, Hazim, sin exponer a quien los une: Abinader.
Por eso, antes de presentar argumentos sólidos, o articular preguntas fundamentales, Valerio recurre a la “hipérbole jurídica” que el dominicano de a pié califica como mentiras vulgares.
Hazim no pasa de 210 libras, si llega; si perdió 80 libras en 70 días preso, según Valerio, pierde más de una libra diaria, sería una emergencia médica. ¿Será que el plan es que Hazim muera en prisión? Muerto el perro, se irá con él la rabia.
¿Será que Hazim se colocó, voluntaria e inadvertidamente, en una situación tan absolutamente ridícula, que vale más muerto que vivo?
Hay preguntas fundamentales que ayudarían a Hazim, pero perjudicarían a Abinader y a su “Ministerio Público Independiente”.
¿Por qué se investiga este caso, y no la querella que Hazim, por instrucciones de Abinader, depositó ante el Ministerio Público en noviembre del 2024?
¿Por qué no hubo presos de esa querella, y aquel querellante, Hazim, cae preso 10 meses después? ¿Qué sabía el presidente de todo esto? ¿Cuándo se enteró? ¿Qué hizo?
Valerio nunca formulará esas preguntas, porque es, ante todo, abogado de Abinader. Está claro, Hazim no tiene abogado, pero ¿por qué retiene a Valerio como “abogado”?

