La Internacional Progresista y la Declaración de San Carlos
Por: Luis Fernández
90 delegados de gobiernos, parlamentos y movimientos sociales de más de 20 países, reunidos de emergencia en el mes de enero de este año 2026 en Bogotá capital de la república de Colombia, convocados por la Internacional progresista para defender la democracia, la soberanía y la paz en todo el continente, haciendo que el hemisferio se gobierne a sí mismo, defienda sus pueblos y hable su propia voz.
Reunidos en el Palacio de San Carlos (sede de la cancillería colombiana), los lideres presentes adoptaron la declaración de San Carlos, documento surgido del foro “Nuestra América”, que impulsa la integración regional, la autonomía económica y energética y la solidaridad ante la ofensiva de la derecha y la presión militarizada de los Estados Unidos.
Durante dos días de deliberaciones a puertas cerradas y asambleas públicas, ministros, diputados, diplomáticos, sindicalistas y dirigentes de movimientos de todo el hemisferio, trabajaron en un diagnóstico compartido de la crisis actual y una estrategia común para enfrentarla, sobre la base de que el futuro de las américas, debe ser decidido por sus pueblos y defendido conjuntamente.
Los delegados se comprometieron a trabajar de manera coordinada, con el objetivo de fijar posiciones comunes frente a la situación geopolítica regional y mundial, reafirmar los principios de la carta de las Naciones Unidas, la igualdad soberana de los estados, la prohibición del uso de la fuerza y el derecho sagrado de todos los pueblos a la libre determinación.
La ministra de Relaciones Exteriores de Colombia Rosa Yolanda Villavicencio, al inaugurar el evento manifestó que,” Asesinatos, ataques unilaterales, interferencia electoral, presión sobre nuestros sistemas judiciales, ambiciones territoriales, durante los últimos doce meses y durante los últimos dos siglos, nuestra América ha sido escenario de estos y tantos otros actos de agresión”.
A lo que agregó,” pero también sabemos resistir, sabemos organizarnos, sabemos construir comunidad. Y sobre todo sabemos que la iniciativa, el tiempo, la verdad y la justicia están de nuestro lado”. David Adler coordinador general de la Internacional progresista, moderador del encuentro dijo,” lo que comenzó como una reunión de emergencia se ha convertido en un tema político de nuestra América”.
La extensa declaración de San Carlos en uno de sus puntos importantes señala que,” esta declaración es hecha con la convicción de que la defensa de la soberanía hemisférica es inseparable de la defensa del derecho internacional a nivel mundial y que solo la solidaridad internacional coordinada puede detener la actual trayectoria hacia la expansión de la violencia imperial”.
En otra parte del texto el documento dice,” ninguna nación por sí sola puede resistir de manera confiable la presión ejercida por el aparato militar y financiero más grande del mundo, pero que mediante la cooperación las naciones pueden construir la autonomía, la resiliencia y la capacidad compartida necesarias para resistir y desarrollarse en condiciones geopolíticas adversas”, lo que es posible lograr con el apoyo mutuo.
Y agrega que, “la estrategia de Nuestra América debe entenderse como diplomática, económica, cívica, popular, social y cultural al mismo tiempo: un frente común que fortalece la resiliencia colectiva defiende la elección democrática y los derechos humanos de la coacción externa y restaura la primacía del derecho internacional mediante una acción coordinada a través de las fronteras.
La declaración denuncia lo que considera injerencias, sanciones económicas, acciones militares y presiones políticas contra países de América Latina, que se consideran parte de una estrategia de dominación regional, por lo que promueven un frente regional común, coordinar acciones entre países y movimientos progresistas y la integración como herramienta para defender la autonomía y el desarrollo de la región.
Con relación a la migración se plantea, defender los derechos de los migrantes latinoamericanos en los Estados Unidos, oponerse a las deportaciones masivas y promover las condiciones de paz, prosperidad y desarrollo democrático en nuestra región, señalando que los desplazamientos humanos no deben ser tratados solo como un problema de seguridad, sino como un fenómeno social y humanitario.
La Internacional progresista ha hecho un importante aporte con este evento a la lucha de los pueblos de América Latina por su integración y soberanía, la parte final de la declaración de San Carlos lo deja bien claro,” Con este espíritu, y ante los grandes peligros, forjaremos un futuro para las Américas que fomente la unidad, la soberanía y la paz por encima del miedo, la violencia y la dominación extranjera.
Luis Fernández
Político, escritor y comunicador
Santo Domingo R.D.

