Informe del Banco Mundial advierte que déficits en capital humano reducirán en 51 % los ingresos futuros en países de ingreso bajo y mediano

Washington, 12 de febrero de 2026. Un nuevo informe del Banco Mundial advierte que los actuales déficits en nutrición, aprendizaje y desarrollo de habilidades laborales podrían costar a los países de ingreso bajo y mediano hasta el 51 % de los ingresos laborales futuros de los niños que nacen hoy.

El organismo señala que, pese a los avances en crecimiento económico y reducción de la pobreza en los últimos 15 años, la acumulación de capital humano muestra señales preocupantes de deterioro.

El estudio, titulado “Desarrollar el capital humano y medir el progreso: en el hogar, el vecindario y el trabajo”, concluye que entre 2010 y 2025 un total de 86 de los 129 países analizados experimentaron retrocesos en al menos uno de los tres componentes esenciales del capital humano: nutrición, aprendizaje y habilidades de la fuerza laboral.

El Banco Mundial subraya que esta tendencia compromete la productividad futura y limita las oportunidades de empleo de calidad en estas economías.

Nuevo Índice de Capital Humano ampliado (HCI+)

El informe introduce el Índice de Capital Humano ampliado (HCI+), una herramienta que permite medir la acumulación de capital humano desde el nacimiento hasta los 65 años y cuantificar cómo las brechas actuales se traducen en pérdidas de ingresos a lo largo de la vida.

Según el Banco Mundial, el HCI+ demuestra que países con niveles de ingreso similares pueden presentar desempeños muy distintos en capital humano, lo que evidencia que no solo la disponibilidad de recursos determina los resultados. Entre los países con mejor rendimiento relativo se mencionan Jamaica, Kenya, la República Kirguisa y Viet Nam.

Asimismo, el índice revela una brecha de género significativa. Cuando se calcula exclusivamente para mujeres, la puntuación es 20 puntos inferior a la de los hombres, diferencia atribuida principalmente a menores niveles de participación femenina en el mercado laboral y a la calidad de los empleos disponibles.

El hogar como punto de partida de las brechas

El Banco Mundial destaca que las desigualdades en habilidades vinculadas al entorno familiar se originan antes de los cinco años, incluso antes de que la mayoría de los niños inicie la educación formal. Estas brechas tienden a mantenerse durante la adolescencia.

El informe indica que mayores ingresos no compensan deficiencias en los entornos de cuidado, las cuales inciden negativamente en el desempeño académico y en la salud mental. También se documentan altas tasas de disciplina violenta en el hogar, lo que sugiere la necesidad de mejorar las prácticas de crianza.

El impacto del entorno comunitario

En cuanto a los vecindarios, la investigación señala que los niños que crecen en comunidades más favorecidas pueden llegar a obtener ingresos hasta el doble de los que crecen en barrios pobres, aun cuando sus padres tengan niveles similares de ingreso y educación.

Factores como la contaminación, la delincuencia y la precariedad de la infraestructura afectan directamente la salud, el aprendizaje y el desarrollo de habilidades.

Limitaciones estructurales del mercado laboral

En el ámbito laboral, el informe indica que los trabajadores autónomos en países de ingreso bajo y mediano reciben, por cada año adicional de experiencia, aproximadamente la mitad del retorno que los trabajadores asalariados.

Sin embargo, cerca del 70 % de la fuerza laboral se concentra en actividades de baja productividad, como la agricultura de pequeña escala, el trabajo independiente informal o las microempresas, sectores con escasas oportunidades de capacitación formal. Además, alrededor del 50 % de las mujeres se encuentra fuera del mercado laboral y cerca del 20 % de los jóvenes no estudia ni trabaja, lo que limita la acumulación de habilidades.

Recomendaciones para revertir la tendencia

El Banco Mundial recomienda ampliar los programas de educación preescolar y apoyo a la crianza para fortalecer el aprendizaje temprano; implementar intervenciones integrales en vecindarios vulnerables; reformar los mercados laborales para expandir programas de prácticas profesionales, aprendizaje en el puesto de trabajo y servicios de cuidado infantil; e integrar políticas públicas que articulen acciones en el hogar, la comunidad y el lugar de trabajo, respaldadas por una agenda sólida de datos que permita monitorear el progreso.

El organismo concluye que revertir los déficits actuales en capital humano exige un enfoque integral que fortalezca los entornos donde las personas nacen, crecen y trabajan, como condición indispensable para garantizar crecimiento económico sostenido y mayor equidad social.

https://www.bancomundial.org/es/news/press-release/2026/02/12/human-capital-nutrition-learning-skills-deficits-reduce-future-earnings?cid=ECR_E_NewsletterWeekly_ES_EXT&deliveryName=DM274264

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