PRM busca exhibir músculo político en Santiago en su 11 aniversario con Abinader al frente
La Gran Arena del Cibao será escenario de una demostración de fuerza política en medio de debates internos y desafíos de gestión
Santiago de los Caballeros. – 15 de febrero de 2026.– El Partido Revolucionario Moderno (PRM) se prepara para conmemorar este domingo su undécimo aniversario con un acto masivo en la Gran Arena del Cibao, en un encuentro que reunirá al presidente de la República, Luis Abinader, junto a la alta dirigencia nacional, legisladores, funcionarios y cuadros medios del oficialismo.
La actividad, pautada para las nueve de la mañana, está concebida como una demostración de cohesión política y fortaleza organizativa en la región Norte, considerada un bastión electoral clave para el partido de gobierno.
Fundado oficialmente en 2015 tras una escisión del Partido Revolucionario Dominicano, el PRM se consolidó rápidamente como principal fuerza opositora y, apenas cinco años después, alcanzó la Presidencia de la República en 2020. En 2024 revalidó el poder, afianzando su posicionamiento como eje central del sistema político dominicano.
Una celebración en contexto de tensiones internas
El aniversario número once llega en un momento particularmente sensible para la organización. En las últimas semanas, el oficialismo ha estado bajo el escrutinio público por denuncias de supuestos cobros irregulares a empleados en instituciones estatales, además de cuestionamientos internos tras recientes movimientos en el tren gubernamental.
Las denuncias difundidas por la periodista Nuria Piera apuntan a presuntos descuentos realizados a empleados del Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA) y del Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA), supuestamente destinados a financiar proyectos políticos internos.
Tras las revelaciones, el mandatario aseguró que cualquier señalamiento de conducta impropia en la administración pública sería investigado y podría derivar en “decisiones” si se comprueba falta de ética. Días después, Rafael Féliz fue removido de la dirección del ITLA, en una medida que fue interpretada como un mensaje de cero tolerancia frente a irregularidades.
Aunque estos casos no han sido judicializados, el debate ha generado ruido político en el seno del PRM, obligando a sus principales figuras a fijar posición pública.
Reacciones y llamados a la prudencia
Las controversias no se limitaron a las denuncias administrativas. Declaraciones del diputado Jorge Frías en la red social X provocaron reacciones encontradas dentro del oficialismo. El legislador advirtió que empleados del gobierno que filtren información a medios de comunicación podrían enfrentar consecuencias si el partido pierde el poder en 2028.
Sus expresiones fueron desautorizadas por dirigentes de alto nivel, entre ellos José Ignacio Paliza, presidente del PRM, y Milagros Ortiz Bosch, quienes afirmaron que tales comentarios no representan la línea ni el pensamiento institucional del partido.
El episodio reabrió el debate sobre disciplina interna, comunicación política y manejo de diferencias en un momento en que el PRM intenta proyectar estabilidad.
Movimientos en el tren gubernamental
Otro foco de tensión reciente han sido los cambios en el tren gubernamental ejecutados a inicios de enero. Las sustituciones y cancelaciones de dirigentes de base generaron malestar en distintos niveles de la estructura partidaria.
El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, manifestó públicamente su desacuerdo con la desvinculación de dirigentes que, según afirmó, habían desempeñado sus funciones con responsabilidad. Pacheco advirtió que no guardará silencio ante lo que considera una situación injusta para cuadros que han trabajado por el partido.
En la misma línea, el expresidente Hipólito Mejía expresó su desacuerdo con la práctica de sustituir personal cada vez que llega una nueva autoridad a una institución pública, señalando que el Estado no debe convertirse en espacio de exclusión por afinidades personales.
Estos planteamientos evidencian la necesidad de mantener equilibrio entre la renovación administrativa y la preservación del capital político interno.
Mirando hacia 2028
Aunque el calendario electoral aún marca distancia respecto a los comicios de 2028, el debate sobre la sucesión presidencial ya comienza a perfilarse dentro del oficialismo. La competencia interna se ha movido con cautela, pero las manifestaciones de apoyo a eventuales aspirantes no se han detenido.
Recientemente, Jean Luis Rodríguez expresó públicamente su respaldo al ministro de Turismo, David Collado, lo que confirma que las corrientes internas se mantienen activas.
En ese contexto, el acto de este domingo en Santiago no solo representa una conmemoración histórica, sino también una vitrina política. La presencia de la dirigencia completa abre espacio para que distintos liderazgos muestren su capacidad de movilización y estructura territorial, tal como ocurrió en la Asamblea Nacional de 2025.
Unidad como mensaje central
Fuentes partidarias indican que el discurso central del evento buscará resaltar los logros de gestión del gobierno, el crecimiento institucional del PRM y la importancia de la unidad como pilar estratégico de cara al futuro.
En reiteradas ocasiones, Alfredo Pacheco ha insistido en la necesidad de preservar la democracia interna y la cohesión partidaria como garantía de estabilidad organizativa. Ese llamado cobra relevancia en un momento en que el partido enfrenta críticas externas y debates internos.
La dirigencia perremeísta apuesta a que la concentración en la Gran Arena del Cibao proyecte una imagen de fortaleza y disciplina, enviando una señal tanto a la oposición como a sus propias bases.
Santiago como escenario político
La elección de Santiago de los Caballeros no es casual. La provincia ha sido históricamente determinante en procesos electorales recientes y representa un enclave estratégico para cualquier proyecto político nacional.
La actividad dominical, además de celebrar once años de fundación, funcionará como punto de reafirmación del liderazgo del presidente Abinader y como espacio para recalibrar el discurso interno ante los desafíos presentes.
Entre celebraciones y debates, el PRM llega a su aniversario once en el poder, consciente de que la consolidación política no solo depende de victorias electorales, sino también de la capacidad de gestionar tensiones internas, mantener disciplina institucional y proyectar coherencia ante la opinión pública.

