Abinader participa en cumbre convocada por Trump y refuerza alineamiento estratégico de República Dominicana con Estados Unidos
Santo Domingo, 9 marzo. – La participación del presidente dominicano Luis Abinader en la cumbre regional “Escudo de las Américas”, convocada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evidenció el fortalecimiento de la cooperación entre República Dominicana y Washington, en un contexto de mayor alineación con las estrategias de seguridad impulsadas por la administración estadounidense en el hemisferio.
El encuentro, celebrado el pasado sábado, reunió a doce mandatarios de América Latina y el Caribe con el objetivo de impulsar la Coalición Anticárteles de las Américas, una iniciativa orientada a coordinar esfuerzos regionales contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Tras el foro, el mandatario dominicano destacó la importancia de continuar fortaleciendo la cooperación bilateral con Estados Unidos, país que históricamente ha sido uno de los principales aliados políticos y económicos de la República Dominicana.
“Gracias, presidente Donald Trump. La relación entre República Dominicana y Estados Unidos es histórica y seguiremos trabajando juntos para fortalecer la cooperación entre nuestras naciones”, expresó Abinader a través de sus redes sociales.
Cooperación militar y lucha antidrogas
En el marco de esta cooperación, el Gobierno dominicano autorizó recientemente a Estados Unidos utilizar dos instalaciones aéreas en territorio nacional como parte de las operaciones regionales contra el narcotráfico lideradas por el Comando Sur.
Las operaciones se desarrollaron desde el Aeropuerto Internacional de Las Américas y la Base Aérea de San Isidro, donde aeronaves estadounidenses establecieron una base logística temporal para misiones de apoyo vinculadas a la operación regional Southern Spear.
De acuerdo con las autoridades dominicanas, estas aeronaves —principalmente aviones de reabastecimiento— realizaron labores de transporte de equipos y personal técnico en el marco de la cooperación bilateral en materia de seguridad.
El canciller dominicano, Roberto Álvarez, explicó en su momento que las operaciones se circunscribían a la lucha contra el narcotráfico y no incluían misiones de combate.
Agenda regional contra el narcotráfico
La cumbre impulsada por Trump forma parte de una agenda más amplia de cooperación hemisférica contra el crimen organizado. Días antes del encuentro presidencial, República Dominicana también participó en la conferencia “América contra los cárteles”, celebrada en Miami, donde cerca de veinte países firmaron compromisos para enfrentar el llamado “narcoterrorismo”.
A la reunión de líderes regionales asistieron los presidentes de Argentina, Ecuador, El Salvador, Honduras, Bolivia, Panamá, Costa Rica, Guyana, Paraguay, Trinidad y Tobago, Chile y República Dominicana. Analistas destacaron la ausencia de países como México, Colombia, Perú y Venezuela, territorios donde operan algunos de los principales cárteles de la región.
Durante la cumbre, Abinader también sostuvo una reunión bilateral con el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, con quien discutió iniciativas de cooperación en materia energética y desarrollo sostenible.
Cooperación tecnológica y económica
La agenda bilateral entre ambos países también se extiende a los sectores tecnológico y económico. En febrero, el Gobierno dominicano anunció la construcción de un puerto internacional de intercambio digital por parte de la empresa tecnológica Google, proyecto declarado de alta prioridad nacional mediante decreto presidencial.
El plan incluye además la instalación de un anillo internacional de cable submarino que conectará la República Dominicana con Estados Unidos a través de puntos de enlace en Carolina del Sur y Virginia.
En el ámbito industrial, autoridades dominicanas también han impulsado iniciativas para integrar al país en la cadena global de producción de semiconductores, sector considerado estratégico por Washington.
Cooperación en seguridad y política exterior
La colaboración bilateral se ha intensificado igualmente en materia de seguridad. En los últimos meses, la Drug Enforcement Administration y la Dirección Nacional de Control de Drogas han ampliado sus operaciones conjuntas contra el tráfico de drogas sintéticas y el fentanilo en el Caribe.
La embajadora estadounidense en el país, Leah Francis Campos, ha sostenido encuentros con autoridades dominicanas para reforzar la cooperación contra el narcotráfico, el lavado de activos y el crimen organizado.
Asimismo, Washington ha mostrado interés en el desarrollo de minerales críticos en territorio dominicano, en el marco de la estrategia estadounidense para asegurar cadenas de suministro estratégicas.
Tensiones comerciales
A pesar del fortalecimiento de la cooperación política y de seguridad, las relaciones económicas enfrentan desafíos. La administración de Trump anunció recientemente la aplicación de un arancel del 10 % a productos importados, medida que también afecta a República Dominicana.
Economistas advierten que esta política podría generar presiones sobre sectores clave de la economía dominicana, como las zonas francas, la manufactura y la inversión extranjera.
Un aliado estratégico en el Caribe
República Dominicana y Estados Unidos mantienen relaciones diplomáticas desde hace más de un siglo y medio. Para Washington, el país caribeño continúa siendo un aliado estratégico en la región, especialmente en materia de seguridad, comercio y cooperación regional.
La participación de Abinader en la cumbre “Escudo de las Américas” confirma la continuidad de esta relación bilateral y el papel activo del país dentro de las iniciativas regionales impulsadas por Estados Unidos.

