Presidente de Pakistán dice que talibanes afganos cruzaron una “línea roja”
ISLAMABAD, 14 marzo. — El presidente de Pakistán advirtió al gobierno talibán de la vecina Afganistán el sábado que había “cruzado una línea roja” al lanzar ataques con drones contra zonas civiles en Pakistán y afirmó que la administración en Kabul se ha acarreado “graves consecuencias”.
La declaración del presidente paquistaní Asif Ali Zardari fue la más reciente en lo que se ha convertido en los combates más mortíferos hasta ahora entre los dos vecinos. Los enfrentamientos transfronterizos, que estallaron a finales del mes pasado, no han mostrado señales de disminuir pese a los esfuerzos de China y Turquía por negociar un alto al fuego.
Pakistán informó que sus fuerzas interceptaron los drones lanzados el viernes, pero que la caída de escombros hirió a dos niños en la ciudad de Quetta y a otras dos personas en otras partes del país.
El viernes, el gobierno talibán afgano acusó a Pakistán de realizar ataques aéreos en Kabul, la capital del país, y en otras zonas del este de Afganistán, y señaló que al menos seis civiles murieron y otros 15 resultaron heridos.
Horas después, Kabul sostuvo que su fuerza aérea respondió atacando instalaciones militares cerca de Islamabad, la capital de Pakistán, y en el noroeste de Pakistán.
Pakistán negó haber atacado a civiles y afirmó que sus operaciones se centran en milicianos del Talibán paquistaní y sus redes de apoyo. Islamabad se ha referido al conflicto como una “guerra abierta”, lo que ha incrementado la preocupación de la comunidad internacional por la estabilidad regional, mientras la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán ha envuelto a Oriente Medio y más allá.
El portavoz del gobierno afgano, Zabihula Muyahid, indicó que aeronaves paquistaníes también atacaron depósitos de combustible pertenecientes a la aerolínea privada Kam Air cerca del aeropuerto en la ciudad sureña de Kandahar, que, según indicó, abastece vuelos civiles y de la ONU.
Pakistán acusa al gobierno talibán afgano de dar refugio a grupos armados paquistaníes —principalmente el Talibán paquistaní— que cruzan la porosa e inestable frontera para perpetrar ataques contra las fuerzas paquistaníes, y también de aliarse con su archirrival, India. Kabul niega dar refugio a grupos armados.
El viernes, estalló una bomba al borde de una carretera, matando siete agentes en el distrito noroccidental de Lakki Mawat.
Zardari arremetió contra el gobierno en Kabul.
“Mientras el régimen terrorista afgano busca negociaciones con nuestros países amigos, cruzó una línea roja al intentar atacar a nuestros civiles”, Zardari afirmó.
El ministro de Exteriores de China, Wang Yi, instó el viernes a una resolución pacífica de la disputa entre Afganistán y Pakistán, y advirtió que el uso de la fuerza agrava las tensiones y amenaza la estabilidad regional. Sus declaraciones fueron difundidas el sábado por la agencia oficial china Xinhua, que informó que Wang había hablado con el ministro de Exteriores afgano, Amir Khan Muttaqi.
Wang señaló que el enviado especial de China está viajando entre ambos países en un esfuerzo por promover la moderación y alentar un alto el fuego. Muttaqi señaló que Afganistán busca la paz regional y no quiere un conflicto militar, y añadió que el diálogo sigue siendo la única solución, al tiempo que instó a China a desempeñar un papel mayor.
Un alto al fuego mediado por Qatar en octubre redujo brevemente las tensiones, pero las conversaciones posteriores en Turquía no lograron producir un acuerdo duradero. (AP)

