Remesas hacia República Dominicana superan los US$1,870 millones en los primeros dos meses de 2026, pese a incertidumbre global

Figura 1

Remesas familiares recibidas

Total recibido por mes

2024 – 2026

Millones US$

Santo Domingo, 15 marzo.– Las remesas continúan siendo uno de los pilares fundamentales de la economía dominicana. Así lo confirma el más reciente informe del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), que señala que durante los meses de enero y febrero de 2026 el país recibió US$1,870.4 millones en transferencias provenientes del exterior, lo que representa un incremento interanual de 1.0 % en comparación con el mismo período del año anterior.

El flujo de recursos enviados por la diáspora dominicana sigue constituyendo una fuente vital de ingresos para miles de hogares en el país, aunque las cifras recientes reflejan también el impacto de un entorno económico internacional marcado por tensiones geopolíticas, presiones inflacionarias y señales de desaceleración en algunas de las principales economías del mundo.

De acuerdo con el informe del organismo monetario, durante febrero de 2026 ingresaron al país US$887.6 millones en remesas, cifra que resulta US$29.4 millones inferior a la registrada en febrero de 2025. Asimismo, el monto también se situó US$95.2 millones por debajo del total recibido en enero de este mismo año.

El Banco Central explica que este comportamiento mensual responde, en parte, a factores estacionales. Tradicionalmente, el mes de enero registra un mayor volumen de envíos debido a las visitas que realizan los dominicanos residentes en el exterior durante las festividades navideñas y de Año Nuevo, lo que impulsa temporalmente las transferencias hacia familiares en el país.

Influencia del contexto internacional

La entidad monetaria también atribuye la moderación en el crecimiento de las remesas al complejo entorno económico global que ha caracterizado el inicio de 2026. Entre los factores señalados se encuentran los conflictos en Medio Oriente, los cuales han presionado al alza los precios internacionales del petróleo y sus derivados.

El incremento de los costos energéticos ha contribuido a generar mayores presiones inflacionarias en diversas economías, reduciendo el poder adquisitivo de los hogares y, por tanto, su capacidad para enviar recursos al extranjero.

A este escenario se suma un desempeño económico en Estados Unidos que ha resultado menos favorable de lo esperado. Este país continúa siendo, con amplia diferencia, la principal fuente de remesas hacia República Dominicana.

Según el Banco Central, el 83.4 % de los flujos formales recibidos en febrero procedieron de territorio estadounidense, lo que equivale a aproximadamente US$663.5 millones enviados desde esa nación.

Empleo y situación de la diáspora

El informe también examina el comportamiento del mercado laboral en Estados Unidos, un indicador clave para entender la evolución de las remesas.

Durante febrero de 2026, la tasa de desempleo general en Estados Unidos se ubicó en 4.4 %, ligeramente por encima del 4.3 % registrado en enero. Además, la economía estadounidense registró una pérdida neta de 92,000 empleos durante ese período.

La situación resulta particularmente relevante para la comunidad dominicana en el exterior, ya que una parte significativa de esta población se encuentra insertada en sectores sensibles a las fluctuaciones económicas.

En el caso específico de la población latina, la tasa de desempleo se situó en 5.2 %, reflejando un aumento respecto al 4.9 % observado en enero. Este incremento evidencia cierta presión en el mercado laboral que podría incidir en la capacidad de envío de remesas.

Sin embargo, no todos los indicadores económicos mostraron un deterioro. El Índice de Gestores de Compras (PMI) no manufacturero del Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM) registró 56.1 puntos en febrero, superando los 53.8 puntos reportados en enero, lo que indica una expansión en el sector servicios.

Este dato resulta significativo porque el sector servicios concentra una proporción importante del empleo de la diáspora dominicana en Estados Unidos. La expansión en este ámbito ha contribuido a amortiguar parcialmente el impacto de la pérdida de empleos en otros sectores de la economía.

Remesas desde Europa y otros países

Aunque Estados Unidos sigue siendo el principal origen de las remesas hacia República Dominicana, el Banco Central destaca también la importancia de los envíos procedentes de Europa y otros países.

En febrero, España se consolidó como el segundo país de origen de remesas, con un total de US$46.7 millones, equivalente al 5.9 % del total recibido en ese mes. Este país europeo alberga una de las comunidades dominicanas más numerosas fuera de Estados Unidos.

Otros países que también registraron envíos relevantes fueron Italia y Suiza, desde donde se originaron 1.2 % y 1.0 % de los flujos, respectivamente.

Asimismo, el informe menciona aportes provenientes de naciones como Haití, Canadá y Panamá, lo que refleja la creciente diversificación geográfica de la diáspora dominicana y de los flujos de remesas.

Distribución territorial en el país

En cuanto al destino interno de estos recursos, el Banco Central indica que el Distrito Nacional concentró el 48.0 % de las remesas recibidas durante febrero, lo que lo posiciona como el principal receptor de estos fondos.

Le siguen las provincias de Santiago, con 10.5 %, y Santo Domingo, con 6.6 % del total. Estos datos evidencian que casi dos tercios de las remesas, específicamente el 65.1 %, se canalizan hacia las principales zonas metropolitanas del país.

Esta concentración responde, entre otros factores, a la alta densidad poblacional de estas áreas y a la presencia de numerosas familias que dependen de los ingresos enviados por parientes residentes en el exterior.

Proyecciones económicas para 2026

El crecimiento interanual de 1.0 % registrado en los primeros dos meses del año se mantiene en línea con las previsiones del Banco Central para 2026. La institución proyecta que las remesas experimenten un crecimiento anual cercano al 3.5 %, cifra inferior a la observada en 2025.

Entre los factores que podrían moderar el ritmo de crecimiento se encuentra la entrada en vigor de un nuevo impuesto aplicado a los envíos desde Estados Unidos, así como la persistente incertidumbre en el escenario económico internacional.

Aun así, el Banco Central mantiene una perspectiva relativamente favorable para el sector externo dominicano. Las proyecciones oficiales indican que durante 2026 se espera un comportamiento positivo de varias fuentes de divisas, entre ellas el turismo, la inversión extranjera directa (IED), las exportaciones y las propias remesas.

En este contexto, se estima que las remesas podrían alcanzar alrededor de US$12,200 millones al cierre del año, mientras que la inversión extranjera directa superaría los US$5,000 millones.

Impacto en el tipo de cambio y las reservas

El flujo constante de divisas ha contribuido también a fortalecer la estabilidad macroeconómica del país. Según el Banco Central, estos ingresos han permitido mantener una relativa estabilidad en el mercado cambiario.

Al 28 de febrero de 2026, la moneda nacional registró una apreciación de 5.2 % frente al dólar estadounidense en comparación con diciembre de 2025.

Asimismo, el país mantiene niveles sólidos de reservas internacionales. Al cierre de febrero, las reservas ascendieron a US$16,180.7 millones, equivalentes al 12.2 % del Producto Interno Bruto (PIB) y suficientes para cubrir 5.7 meses de importaciones.

Estos indicadores se sitúan por encima de los niveles recomendados por organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Frente a un panorama global caracterizado por la volatilidad y los desafíos económicos, el Banco Central reiteró su compromiso de mantener una vigilancia constante sobre las condiciones internacionales y de aplicar las medidas necesarias para preservar la estabilidad de precios y del mercado cambiario en la República Dominicana.

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