Israel anuncia el inicio de una operación terrestre en el sur del Líbano
Jerusalén, 16 marzo.- El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, anunció este lunes el inicio de una operación terrestre del Ejército israelí en el sur de Líbano, según un comunicado publicado en los canales oficiales de su Ministerio.
«Las Fuerzas de Defensa de Israel han iniciado una operación terrestre en el Líbano para eliminar amenazas y proteger a los residentes de Galilea y del norte del país», declaró Katz tras una evaluación de la situación con altos mandos militares.
Katz afirmó que «cientos de miles de residentes chiíes del sur de Líbano», que han evacuado o están abandonando sus hogares en esa región tras los avisos israelíes, «no podrán regresar a sus casas al sur del río Litani hasta que se garantice la seguridad» de las comunidades israelíes cercanas a la frontera.

Destruir la infraestructura de Hizbulá
Según el titular de Defensa, tanto él como el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenaron al Ejército destruir la infraestructura de Hizbulá en las aldeas fronterizas libanesas para evitar que ese grupo chií vuelva a operar desde esas zonas.
En sus declaraciones, Katz comparó la estrategia con las operaciones realizadas por Israel contra Hamás en la Franja de Gaza, citando específicamente acciones en Rafah y Beit Janún.
También acusó al líder de Hizbulá, Naim Qasem, de esconderse mientras la población chií del Líbano se ve obligada a abandonar sus hogares, y advirtió de que el grupo «pagará un alto precio» por su participación en el conflicto y por su alianza con Irán.
«Si Naim Qasem extraña tanto a Nasrala y Jameneí, pronto podrá encontrarse con ellos en las profundidades del infierno», amenazó en su mensaje en vídeo el titular de Defensa.
Las declaraciones se produjeron tras una reunión de evaluación en el cuartel general del ministerio de Defensa junto a altos cargos militares, incluidos el jefe de inteligencia militar y responsables de operaciones y estrategia.

Planes de «invasión masiva»
Hora antes, el Ejército había informado en un comunicado de nuevas redadas «limitadas y selectivas» contra posiciones del grupo chií en el sur de Líbano.
Además, previo a la entrada de las tropas, las fuerzas israelíes llevaron a cabo ataques combinando artillería y bombardeos de su Fuerza Aérea contra numerosos objetivos que, según el comunicado, estaban vinculados con Hizbulá, con el fin de «reducir riesgos» para sus soldados en el entorno operativo.
Según una información publicada el sábado por el portal Axios, Israel planeaba llevar a cabo una «invasión masiva» en el sur del Líbano para acabar con la presencia de la milicia chií proiraní Hizbulá, después de que la milicia libanesa, apoyada y financiada por Irán, lanzara durante la noche del pasado miércoles más de 200 proyectiles contra el norte de Israel, que no dejaron víctimas mortales pero sí algunos daños en zonas residenciales.

De hecho, desde el viernes, el Ejército israelí empezó a enviar refuerzos a la frontera norte y a movilizar a más reservistas.
El Líbano condena los ataques a la misión de la ONU
Desde el Líbano, el Ministerio de Exteriores ha condenado este lunes los ataques denunciados por la misión de paz de la ONU (FINUL), atribuidos a «probables actores armados no estatales», y reiteró las medidas adoptadas recientemente por el Gobierno libanés contra Hizbulá.
En un comunicado, el departamento gubernamental calificó de «inaceptables» las acciones ocurridas el domingo contra los cascos azules y avisó de que este tipo de incidentes violan tanto las leyes internacionales como varias resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
«El ministerio también recuerda la decisión del Gabinete del 2 de marzo de 2026, que prohíbe las actividades militares y de seguridad de Hizbulá, y las considera ilegales», agrega la nota, al recordar que el movimiento también debe deponer las armas.
Más de 800 muertos desde el inicio de los ataques

Israel comenzó su ofensiva aérea contra el Líbano el pasado 2 de marzo, después de que Hizbulá lanzara un ataque contra el norte del país en respuesta al asesinato del entonces líder supremo iraní, Ali Jameneí.
El número de muertos por la campaña de bombardeos israelíes contra el Líbano asciende ya a más de 830 y el de heridos supera los 2.000, según datos de este sábado.
ADEMÁS, casi un millón de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares en el Líbano desde que el 2 de marzo escalaran las hostilidades entre Israel y Hizbulá, según la Organización Internacional para las Migraciones.
Esta agencia de la ONU ha pedido 19 millones de dólares para ampliar su respuesta de emergencia ante este éxodo interno. EFE

