Europa y Londres rechazan involucrarse militarmente en el estrecho de Ormuz
Dura réplica a los tajantes planteos de Donald Trump, que demandó a Gran Bretaña y a la OTAN una participación armada para cuidar el paso clave para el gas y el petróleo, bloqueado por Irán.
BRUSELAS, 16 marzo 2026. – Londres y Berlín rechazan la postura de Estados Unidos sobre el estrecho de Ormuz.
«El estrecho está fuera del ámbito de actuación de la OTAN», plantea la alta representante de Política Exterior de la UE, Kaja Kallas.
«Hemos estado en contacto con la OTAN anteriormente, pero esto está realmente fuera de su ámbito de actuación.
Por eso tenemos la Operación Aspides, y hay Estados miembros dispuestos a contribuir, tanto en la coalición de países dispuestos a colaborar como en la operación en sí. Pero está fuera del territorio de la OTAN. No hay países de la OTAN en el estrecho de Ormuz, subrayó Kallas a su llegada al Consejo de Asuntos Exteriores.
«Durante el fin de semana, hablé con el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, para ver si es posible impulsar una iniciativa en el estrecho de Ormuz similar a la del Mar Negro para el suministro de cereales de Ucrania», explicó Kallas. El cierre del estrecho representa una seria amenaza para el suministro de petróleo, especialmente para Asia, pero la situación también es problemática «en lo que respecta a los fertilizantes», afirmó Kallas. «Y si hay escasez de fertilizantes este año, también la habrá de alimentos el próximo», advirtió.
La reapertura del estrecho de Ormuz, estratégico para el comercio mundial de hidrocarburos y otros sectores, no puede confiarse a «una misión de la OTAN», añadió el primer ministro británico, Keir Starmer, en respuesta a los periodistas, y en la misma línea que la UE.
«Que quede claro: esto no será, ni nunca se concibió, una misión de la OTAN», interrumpió Starmer al ser preguntado sobre las palabras del presidente Donald Trump, quien en las últimas horas calificó el rechazo de los aliados a intervenir enviando buques militares a Ormuz como «muy negativa para la OTAN», quien en esa posición se construye «un futuro sombrío».
«La situación en el estrecho de Ormuz es muy preocupante para los europeos. Se trata de una guerra que afecta particularmente a los ciudadanos europeos, y que podría tener consecuencias aún mayores. Lo vemos con el sector energético, y corremos el riesgo de verlo también con los flujos procedentes de Irán y Líbano. Por ello, la posición de la UE debe ser la de exigir el fin de la guerra», declaró el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, al margen del Consejo de Asuntos Exteriores.
«No es necesario introducir ningún cambio en el mandato de Aspides; creemos que el mandato actual es el correcto», añadió.
A su vez, el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, afirmó: «No veo que la OTAN haya tomado una decisión ni haya asumido la responsabilidad del estrecho de Ormuz. Si así fuera, los organismos de la OTAN se ocuparían del asunto».
En tanto, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró que el estrecho de Ormuz, vía marítima por donde transita aproximadamente una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo, está cerrado únicamente a los «enemigos» de la República Islámica.
Desde el estallido del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, Teherán ha bloqueado casi por completo el estrecho, el tráfico marítimo en la zona se ha reducido significativamente y se han reportado ataques contra embarcaciones.
El estrecho de Ormuz «está abierto, pero cerrado a nuestros enemigos, a quienes perpetraron esta cobarde agresión contra nosotros y sus aliados», afirmó el ministro de Asuntos Exteriores de Teherán, según informó Al Jazeera. ANSA

