Irán ataca a Israel y estados del Golfo mientras Trump dice que EEUU negocia el fin de la guerra
DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos, 24 marzo. — Un misil se estrelló contra una calle en el centro de Tel Aviv mientras Irán mantenía el martes sus bombardeos dirigidos contra Israel y los estados árabes del Golfo, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmaba que Estados Unidos estaba en conversaciones con la República Islámica para poner fin a la guerra.
Trump también amplió un plazo para que Irán abriera el estratégico estrecho de Ormuz al transporte marítimo o, de lo contrario, viera sus centrales eléctricas atacadas por bombardeos aéreos, lo que hizo bajar brevemente los precios del petróleo e impulsó las acciones.
El aplazamiento ofreció un respiro después de que Estados Unidos e Irán intercambiaran amenazas durante el fin de semana sobre ataques que podrían haber cortado la electricidad a millones de personas en Irán y en todo el Golfo y dejar fuera de servicio plantas desalinizadoras que proporcionan agua potable a muchas naciones desérticas, al tiempo que aumentaban los temores de una posible catástrofe si se alcanzaban plantas nucleares.
Pero cualquier información sobre las conversaciones descritas por Trump sigue en disputa con Irán, que negó que se hubiera celebrado negociación alguna.
“No se han celebrado negociaciones con Estados Unidos”, afirmó en X el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, y añadió que “se usan noticias falsas para manipular los mercados financieros y petroleros”.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, también afirmó que Israel seguirá atacando a Irán y Líbano incluso mientras Estados Unidos considera un alto el fuego.
“Hay más por venir”, expresó.
El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, ha hablado sobre la guerra esta semana con sus homólogos en Azerbaiyán, Egipto, Omán, Pakistán, Rusia, Corea del Sur, Turquía y Turkmenistán, informó su oficina.
Irán golpea a Israel y a vecinos del Golfo, mientras Israel ataca Beirut
Irán lanzó varias oleadas de misiles contra Israel a primera hora del martes, con reportes de un impacto en el norte del país.
En Tel Aviv, un misil con una ojiva de 100 kilogramos (220 libras) eludió las defensas israelíes y se estrelló contra una calle en el centro de la ciudad, donde hizo volar las ventanas de un edificio de apartamentos vecino y provocó una humareda.
“Vimos destrucción, humo y caos”, dijo a los reporteros el trabajador del servicio de rescate Yoel Moshe, describiendo su llegada al lugar minutos después de que el misil impactara. Cuatro personas sufrieron heridas leves, señaló.
Al salir del refugio, Amir Hasid dijo que esperaba que la escena fuera mucho peor. “Te sientes como una diana esperando a que los misiles te golpeen a ti, o a alguien a tu lado”, dijo.
Israel había bombardeado antes el martes los suburbios del sur de Beirut y dijo que estaba atacando infraestructura utilizada por el grupo político y militar Hezbollah.
Al menos ocho personas murieron, según el Ministerio de Salud libanés. Un ataque contra un apartamento residencial al sureste de la capital libanesa mató al menos a tres personas, incluida una niña de 3 años. Otras dos personas murieron en la aldea de Salaa y tres en la aldea de Srifa.
Más de 1.000 personas han muerto en Líbano desde que la guerra entre Israel y Hezbollah, un aliado de Irán, se reanudó el 2 de marzo, y más de 1 millón de personas han sido desplazadas.
En Kuwait, líneas eléctricas fueron alcanzadas por metralla de la defensa antiaérea, lo que provocó cortes parciales de electricidad durante varias horas. Sonaron sirenas de alerta por misiles en Bahrein, y el Ministerio saudí de Defensa indicó que había destruido 19 drones iraníes que tenían como objetivo su Provincia Oriental, rica en petróleo.
Los precios del petróleo cayeron brevemente por debajo de los 100 dólares por barril después de que Trump afirmara que su gobierno estaba en conversaciones para poner fin a la guerra. Pero ese respiro duró poco: el precio del crudo Brent, el referente internacional, volvió a 104 dólares por barril en las operaciones matutinas, con un alza de más del 40% desde que Israel y Estados Unidos iniciaron la guerra el 28 de febrero.
Irán recela de los motivos de Trump para extender el plazo
Trump fijó inicialmente como plazo el final del lunes, hora de Washington, para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz o enfrentara ataques contra sus plantas eléctricas, pero el lunes le dio a Teherán cinco días más para cumplir.
Irán ha permitido el paso de un pequeño número de barcos por el estrecho, que conduce del golfo Pérsico al océano abierto, pero ha dicho que seguirá atacando embarcaciones vinculadas a Estados Unidos, Israel o sus aliados.
Sus dirigentes desconfían de los motivos de Washington, en parte porque Teherán estaba en negociaciones con Estados Unidos antes del ataque sorpresa que inició la guerra. Irán también estaba en conversaciones el año pasado cuando Estados Unidos e Israel atacaron sus instalaciones nucleares, iniciando una guerra de 12 días.
“Trump, Netanyahu y los de su calaña son mentirosos por naturaleza y su forma de ser es crear división”, dijo Esmail Kowsari, miembro del comité de seguridad nacional y política exterior del Parlamento iraní, según declaraciones citadas por la agencia semioficial de noticias Fars.
“Debemos pensar con sabiduría. Su naturaleza es sembrar discordia para que puedan hacer que la gente desconfíe de las autoridades y crea que esas acciones han tenido lugar, cuando no ha ocurrido ninguna acción de ese tipo”.
La extensión del plazo por parte de Trump se produce mientras un contingente de miles de marines se dirige hacia la zona, lo que alimenta la especulación de que Estados Unidos podría intentar apoderarse de la isla de Kharg, situada frente a la costa de Irán y vital para la red petrolera del país.
Estados Unidos bombardeó la isla en el golfo Pérsico hace más de una semana, golpeando sus defensas, pero afirmó que había dejado intacta la infraestructura petrolera.
Irán ha amenazado con que, si Estados Unidos parece estar a punto de desembarcar tropas, podría minar las aguas del golfo Pérsico, lo que complicaría un asalto anfibio y también pondría en peligro todo el transporte marítimo en la zona.
El aplazamiento podría estar calculado para coincidir con la llegada de los marines de Estados Unidos a la región, prevista para el viernes, escribió el centro de análisis Soufan Center, con sede en Nueva York, en un análisis.
“Como ha hecho Trump en el pasado, podría estar moviendo activos militares para colocarlos en posición, en este caso para prepararse para una invasión y la toma de la isla de Kharg, mientras usa las negociaciones como cobertura hasta que esos activos estén plenamente listos para el combate”.
Sin embargo, el centro también señaló que “Trump podría estar buscando activamente una salida. Aún está por verse si Irán corresponde”.
Trump ha dicho que no tiene planes de enviar fuerzas terrestres a Irán, pero no lo ha descartado. Israel ha sugerido que sus fuerzas terrestres podrían participar en la guerra.
El número de muertos en Irán ha superado los 1.500, según el Ministerio de Salud. En Israel, 15 personas han muerto por ataques iraníes. Al menos 13 militares de Estados Unidos han muerto, junto con más de una docena de civiles en la Cisjordania ocupada y en estados árabes del Golfo. (AP)

