Esos “aparatos” que ya no son siquiera gallera…
Francisco S. Cruz
Fue el más coherente e inclaudicable intelectual orgánico-socio-cultural y político que la sociedad dominicana tuvo y, al mismo tiempo; el último crítico -político-ideológico- acérrimo que Joaquín Balaguer, en la postrimerías de su gobierno de 10 años -1986-96-, desapareció, justamente cuando sentenció: ”Los hombres no cambian, cambian las circunstancias”.
Se llamaba Narciso González -Narcisazo- el de aquella columna de opinión (1994-La Muralla) que le costó la vida, como también a Orlando Martínez su columna-denuncia “Microscopio”, y que acuñó, o más bien, radiografió la mueca risible o laxa en que devinieron los partidos políticos bajo la categoría o degradación de “aparatos” pues se volvieron oficinas, Convidados de piedra o fábrica-propiedad de sus cúpulas, echando al zafacón de la historia aquella escuela-doctrina, para elevar-fortalecer la democracia, que Juan Bosch instauró, a pesar de aquel golpe trapero -1963- que lo desalojó del poder…
Y la degradación doctrinaria-ideológica ha sido tanta que, del clientelismo político-electoral que practicó el PRSC, PRD y PLD, pasamos a la narcopolítica del PRM. Sin duda, este último, el epitafio más letal donde ni asomo de liturgia o de pena ni gloria de aquellos “aparatos” que alguna vez aunque sea la forma guardaron.
Hoy de esos “aparatos” solo quedan siglas, retazos o dueños-jefes que se cobijan bajos esas quimeras o mesas plegables de zafras electorales. Allí, ya ni se discute, solo se refrenda la voluntad omnímoda de quien ostenta el “liderazgo”, la presidencia o la aspiración eterna. Por algo, declararon a Joaquín Balaguer “Padre de la Democracia”. Que Dios los perdone, si es que cabe tal ingenuidad ….(o alumnado agradecido; aunque, en honor al perínclito de Navarrete, hay que decir que jamás hubiera apadrinado semejante modalidad: la narcopolítica).
Al final, no sabemos si reír o llorar ante tanta degradación política-institucional actual en el seno o vida interna de esos “aparatos”, pues, además del déficit de democracia interna, el “valor agregado” del PRM es devastador -narcopolítica a los poderes públicos- y una hipoteca-país que solo lo que queda de la oposición doctrinaria -el PLD y parte de los que se fueron en 2020 (peledeístas o no)- si se ponen de acuerdo, podrán revertir el desmadre actual; pero para ello deberán de buscarse, en la diversidad -Bosch-Peña-Balaguer-, y desterrar odios y rencores, y como lo hizo Bosch pensar la Patria (e insisto, lo del candidato de consenso -2028- puede ser más adelante…).
En fin, superemos la degradación política actual, avancemos hacia un bloque opositor y que cada partido siga su proceso interno de elección de su candidato; aunque estemos hablando de “aparatos”, siglas o dueños-líderes de sus oficinas o empresas. En otras palabras; hagamos la tarea, en 2028, de desalojar la narcopolítica de los poderes públicos …(eso es lo supremo; lo demás, es nadería o anteponer lo mío o intereses de grupos frente a lo que el país demanda).
El Caribe

