Irán y el fantasma de la crisis petrolera de los 70
Por Insa Wrede
Menos petróleo, precios elevados de la gasolina, nerviosismo en los mercados: la guerra con Irán trae a la memoria los los recuerdos de las crisis petroleras de la década de 1970.
Alemania, 28 marzo (DW). – ¿Volverán pronto los peatones a pasear por las autopistas alemanas? La situación actual en Oriente Medio y el fuerte aumento de los precios del petróleo recuerdan a las dos crisis petroleras de 1973 y 1979. Muchos países occidentales tuvieron que adoptar medidas de austeridad. Alemania, entre otras cosas, decidió que habría cuatro domingos al mes sin automóviles.
¿Qué pasa hoy? Nos enfrentamos a «la mayor amenaza a la seguridad energética en la historia de la humanidad», declaró Fatih Birol el lunes 23 de marzo en el Club Nacional de Prensa de Australia. El director de la Agencia Internacional de Energía (AIE) considera que la crisis en Oriente Medio es peor que las dos crisis petroleras de 1973 y 1979 juntas.
En aquel entonces, faltaban «alrededor de cinco millones de barriles de petróleo al día», comentó Birol. «Hoy, la cifra asciende a unos once millones de barriles diarios». Y la cantidad de gas que falta a nivel mundial se ha duplicado en comparación con la situación vivida tras el ataque de Rusia contra Ucrania, en 2022.
En la década de 1970, la disminución de la oferta de petróleo provocó un aumento en los precios del crudo, lo que a su vez elevó los precios de otros bienes y, en última instancia, condujo a una elevada inflación. La producción industrial y el crecimiento económico disminuyeron en los países industrializados. Alemania entró en un período de estanflación.

Personas en lugar de autos: peatones caminan por una autopista en Alemania un domingo, debido a la prohibición de circulación de vehículos en 1973 por la crisis del petróleo.
Precios del crudo no han subido tan bruscamente como en los ’70
La guerra actual con Irán ha reducido el suministro de petróleo en aproximadamente un ocho por ciento debido al cierre del estrecho de Ormuz. «En aquel entonces, el suministro mundial de petróleo solo disminuyó en un cinco por ciento. En este sentido, el impacto es, en realidad, más pronunciado que en 1973 y 1974», explica a DW Klaus-Jürgen Gern, del Instituto Kiel para la Economía Mundial.
«Los precios del petróleo se cuadruplicaron entre 1973 y 1974. En 1979, volvieron a triplicarse», prosigue el economista Gern. Si bien el embargo se levantó a principios de 1974 e incluso aumentó la oferta de petróleo, la OPEP mantuvo los precios elevados.
«Era diferente en la década de 1970. En aquel entonces, los países consumidores se enfrentaban a precios que desconocían», añade. Y nadie sabía cuánto tiempo se mantendrían elevados los precios del petróleo.
Además, los altos costos del crudo se deben actualmente a una disminución de la oferta a causa del bloqueo del estrecho de Ormuz y al consiguiente cierre de instalaciones de producción, pero no a los daños por la guerra.
Por lo tanto, cabe suponer que tanto la oferta como los precios volverán a los niveles previos una vez finalizado el conflicto, según Gern. Deutsche Bank Research también afirma que los mercados aún no están contemplando una crisis petrolera prolongada.
Pero más de 40 instalaciones energéticas en nueve países de Oriente Medio han sufrido graves daños, según Birol. Incluso si la guerra terminara y los barcos pudieran volver a navegar por el estrecho de Ormuz, pasaría mucho tiempo antes de que los yacimientos de petróleo y gas dañados o fuera de servicio pudieran volver a estar operativos. «Para algunos, serán seis meses; para otros, mucho más», declaró Birol al Financial Times .
Christoph Rühl, de la Universidad de Columbia, en Nueva York, considera que solo si el bloqueo del estrecho de Ormuz se prolonga mucho más y se destruyen más instalaciones petroleras, nos enfrentaremos a una grave crisis. Según Rühl, solo el 4 por ciento del suministro mundial de gas se vería afectado por los daños en Qatar.

Múnich, 20 de marzo de 2026: los altos precios del petróleo se reflejan en los elevados precios de la gasolina.
Medidas de emergencia para satisfacer la demanda de petróleo
Otro factor es que el mercado petrolero está mucho más diversificado hoy en día que en la década de 1970. Si bien los países de la OPEP suministraban más de la mitad del petróleo crudo mundial en 1973, su participación se ha reducido a poco más del 36 por ciento. EE. UU. ha aumentado significativamente su producción en la última década, y ha suministrado casi la totalidad (el 90 por ciento) del suministro adicional de petróleo en el mercado mundial.
A pesar de las crisis petroleras de la década de 1970, que demostraron dolorosamente la dependencia de Occidente respecto a Oriente Medio y su petróleo, la demanda de crudo ha seguido aumentando. Si bien la oferta mundial era inferior a 60 millones de barriles diarios en 1973, alcanzó casi los 94 millones de barriles diarios en 2022.
Para satisfacer esta demanda, se implementaron medidas de emergencia y se incrementaron las reservas a nivel mundial, que alcanzaron su nivel más alto desde febrero de 2021, con 8.200 millones de barriles a principios de 2026, según la Agencia Internacional de Energía (AIE). Estas medidas permiten mitigar la actual escasez de suministro procedente de Oriente Medio.

El complejo de gas natural licuado más grande del mundo, Ras Laffan en Qatar, antes del ataque iraní.
Todo depende de la duración de la guerra con Irán
«Si se parte de las reservas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), tanto comerciales como estratégicas, estas podrían compensar la pérdida de los suministros de petróleo a través del estrecho de Ormuz durante unos nueve meses», explica a DW Carsten Fritsch, analista de materias primas de Commerzbank.
Se desconoce por completo cuánto durará la guerra con Irán. Si bien Donald Trump anunció recientemente que hubo conversaciones «productivas» con Irán, este país lo ha negado. Esto también significa que el desarrollo a largo plazo del suministro de petróleo y gas sigue siendo incierto.
Aunque no es tan grave como en la década de 1970, la economía ya ha sentido los efectos de la guerra con Irán: «Experimentaremos dos cosas: la inflación aumentará a corto plazo y la producción se verá afectada, porque el consumo de petróleo se reducirá en la medida de lo posible», dice Gern.
Fuente: DW

