Corte Suprema de EEUU debate caso de ciudadanía por nacimiento
WASHINGTON, 30 marzo. — Una de las primeras cosas que hizo una emigrada argentina después de que su hijo naciera en Florida el año pasado fue conseguirle un pasaporte de Estados Unidos.
Ella veía el pasaporte como una prueba tangible de que él es estadounidense. Pero ahora personas como ella están enfrascadas en una batalla legal por la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que negaría la ciudadanía a los niños nacidos en Estados Unidos de personas que están en el país de manera ilegal o temporal.
“Es gracioso porque, en realidad, le reservé la cita para la solicitud del pasaporte incluso antes de que naciera”, comentó la mujer de 28 años, mientras su hijo, que ahora tiene 7 meses, dormía una siesta cerca. Habló con The Associated Press bajo condición de anonimato, exigida por sus abogados, por temor a posibles represalias del gobierno republicano si se la identificaba públicamente.
“Diría que definitivamente me alivia que al menos él esté protegido”, manifestó.
La Corte Suprema escuchará argumentos el miércoles sobre si la orden de Trump, firmada el 20 de enero de 2025, su primer día de regreso en el cargo, se ajusta a la 14ª Enmienda posterior a la Guerra Civil y a una ley federal de hace 86 años que se ha entendido ampliamente como la que convierte en ciudadanos a todos los nacidos en el país, con excepciones limitadas para los hijos de diplomáticos extranjeros y de ejércitos invasores. Todos los tribunales que han considerado el asunto han determinado que la orden es ilegal y han impedido que entre en vigor.
El llamado a derogar la ciudadanía por nacimiento forma parte de la ofensiva del gobierno de Trump contra los inmigrantes, que ha incluido un aumento de las deportaciones, reducciones drásticas en el número de refugiados admitidos, la suspensión del asilo en la frontera y la eliminación de protecciones legales temporales para personas que huyen de la inestabilidad política y económica.
El caso presenta otra prueba para un alto tribunal que ha permitido que continúen algunos esfuerzos antiinmigración, incluso después de que tribunales inferiores los bloquearan. El caso ante el tribunal proviene de Nueva Hampshire, donde el juez federal de distrito Joseph N. LaPlante dictaminó que la orden “probablemente viola” tanto la Constitución como la ley federal.
Constitución vs. orden ejecutiva
La primera frase de la 14ª Enmienda, la Cláusula de Ciudadanía, convierte en ciudadanos a “todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción”. El caso gira en torno al significado de la frase final sobre la jurisdicción, que también se utilizó en leyes de ciudadanía promulgadas en 1940 y 1952.
La postura de Trump, expuesta en la orden titulada “Protegiendo el significado y el valor de la ciudadanía estadounidense” y respaldada por algunos académicos derechistas, sostiene que las personas que están aquí de manera ilegal o temporal no están “sujetas a la jurisdicción” de Estados Unidos y, por lo tanto, sus hijos nacidos en el país no tienen derecho a la ciudadanía.
El tribunal debería aprovechar el caso para corregir “malentendidos de larga data sobre el significado de la Constitución”, escribió el procurador general D. John Sauer.
En ese sentido, Sauer comparó el caso con la decisión fundamental de 1954 en Brown v. Board of Education, que prohibió la segregación racial en las escuelas públicas, y con el histórico caso Heller de 2008, que declaró que las personas tienen un derecho constitucional a poseer armas para la autodefensa.
El año pasado, la jueza Sonia Sotomayor calificó el esfuerzo del gobierno de Trump por sostener la orden como “una tarea imposible a la luz del texto de la Constitución, su historia, los precedentes de este tribunal, la ley federal y la práctica del Poder Ejecutivo”.
Sotomayor fue acompañada por los otros dos jueces liberales en un voto disidente frente a una decisión de los seis jueces conservadores del tribunal, que utilizó una ronda anterior de la disputa sobre la ciudadanía por nacimiento para limitar el uso de medidas cautelares de alcance nacional por parte de jueces federales.
Impugnando a Trump
Las madres embarazadas y sus defensores que impugnan la orden, así como los jueces de tribunales inferiores que la han bloqueado, han señalado que los argumentos del gobierno de Trump carecen de fundamento.
“Tenemos al presidente de Estados Unidos intentando reinterpretar radicalmente la definición de ciudadanía estadounidense”, afirmó Cecillia Wang, directora legal de la Unión Americana de Libertades Civiles, quien se enfrentará a Sauer el miércoles.
Más de un cuarto de millón de bebés nacidos en Estados Unidos cada año se verían afectados por la orden ejecutiva, según investigaciones del Migration Policy Institute y del Population Research Institute de la Universidad Estatal de Pensilvania.
Aunque Trump se ha centrado en la inmigración ilegal en su retórica y sus acciones, las restricciones a la ciudadanía por nacimiento también se aplicarían a personas que están legalmente en Estados Unidos, incluidos estudiantes y solicitantes de la green card, o estatus de residente permanente.
«Lo más hermoso»
La mujer de Argentina contó que llegó a Estados Unidos en 2016 con una visa para asistir a la universidad y desde entonces ha solicitado una green card.
Describió un momento de pánico tras el fallo del tribunal en junio, cuando al menos era posible que las restricciones entraran en vigor, particularmente en estados como Florida que no habían impugnado la orden de Trump. Fallos de tribunales inferiores durante el verano garantizaron que la orden siguiera suspendida y prepararon el terreno para el caso actual ante la Corte Suprema.
Además de las preocupaciones previsibles de una madre primeriza, explicó: “Nunca pensé que, ya sabes, tan cerca del final de mi embarazo, tendría que estar siquiera pensando en… la orden ejecutiva y en cómo habría afectado a mi bebé”.
No ha reconsiderado su decisión de venir a Estados Unidos ni su deseo de quedarse, indicó, mientras su hijo se movía.

