Negociación en Pakistán en pausa: canciller iraní deja Islamabad y enviados de Trump nunca llegaron
ISLAMABAD, 26 abril. — Los intentos de conversaciones sobre un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán fracasaron después de que el principal diplomático de Teherán se marchara de Pakistán y los enviados del presidente Donald Trump nunca llegaran, luego de que él les dijera que no viajaran a Islamabad.
El presidente de Estados Unidos indicó que ahora la pelota estaba en la cancha de Irán.
“¡Si quieren hablar, lo único que tienen que hacer es llamar!!!”, afirmó Trump en redes sociales.
Las negociaciones estaban destinadas a continuar las históricas conversaciones cara a cara de principios de este mes entre Estados Unidos, encabezado por el vicepresidente JD Vance, e Irán, encabezado por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf.
Pero funcionarios iraníes han cuestionado cómo pueden confiar en Estados Unidos después de que sus fuerzas comenzaran a bloquear puertos iraníes en respuesta al control de Irán sobre el estrecho de Ormuz.
El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, se fue de Islamabad, la capital de Pakistán, el sábado por la noche, dijeron a The Associated Press dos funcionarios paquistaníes, bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar con los medios.
Araghchi se dirigió a Omán, al otro lado del estrecho de Ormuz y un país que había mediado conversaciones de paz en el pasado. Señaló que regresaría a Pakistán nuevamente el domingo antes de viajar a Rusia, informó la agencia estatal iraní IRNA.
“Compartí la posición de Irán respecto a un marco viable para poner fin de manera permanente a la guerra contra Irán. Aún no he visto si Estados Unidos realmente se toma en serio la diplomacia”, dijo Araghchi en redes sociales sobre sus reuniones en Pakistán acerca de lo que llamó las líneas rojas de Irán para las negociaciones.
Mientras tanto, otro alto el fuego —entre Israel y el grupo político y militar libanés Hezbollah, respaldado por Irán— se vio sacudido el sábado, mientras cada parte disparaba contra la otra y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenaba al ejército “atacar enérgicamente objetivos de Hezbollah en Líbano”.
Irán había dicho que cualquier conversación sería indirecta
Trump anunció la semana pasada una extensión indefinida del alto el fuego con Irán. Ha pausado la mayor parte de los combates, pero las consecuencias económicas van en aumento, a dos meses del inicio de la guerra, ya que los envíos globales de petróleo, gas natural licuado, fertilizantes y otros suministros se ven interrumpidos por el cierre casi total del estrecho de Ormuz.
Ambas partes han seguido cruzando amenazas militares. El mando militar conjunto de Irán advirtió el sábado que “si Estados Unidos continúa sus acciones militares agresivas, incluidos bloqueos navales, bandidaje y piratería”, enfrentará una “fuerte respuesta”.
Incluso antes de los acontecimientos del sábado, el Ministerio de Exteriores de Irán había dicho que cualquier conversación sería indirecta y que funcionarios paquistaníes actuarían como intermediarios.
Trump dijo más tarde a periodistas que, dentro de los 10 minutos posteriores a que cancelara el viaje a Pakistán de sus enviados —Steve Witkoff y Jared Kushner—, Irán había enviado una propuesta “mucho mejor”. No dio más detalles, pero subrayó que una de sus condiciones es que Irán “no tendrá un arma nuclear”.
Los puntos de fricción en las conversaciones también incluyen el uranio enriquecido de Irán y el enfrentamiento en el estrecho de Ormuz, así como preocupaciones sobre el programa de misiles de Irán y su apoyo a fuerzas aliadas armadas en la región.
Teherán ha señalado que las conversaciones indirectas con Estados Unidos el año pasado y a inicios de este año sobre su programa nuclear —el tema que durante mucho tiempo ha estado en el centro de las tensiones— terminaron con Irán siendo atacado por Estados Unidos e Israel, lo que incrementó su cautela.
Continúa la disputa en torno al estrecho
El precio del crudo Brent, el referente internacional, es casi un 50% más alto que cuando comenzó la guerra debido al control de Irán sobre el estrecho, por el que pasa una quinta parte del petróleo mundial en tiempos de paz.
Irán atacó tres barcos la semana pasada, mientras Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre puertos iraníes. Trump ha ordenado al ejército “disparar y matar” a pequeñas embarcaciones que podrían estar colocando minas.
También el sábado, Irán reanudó los vuelos comerciales desde el aeropuerto internacional de Teherán por primera vez desde que la guerra comenzó con ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero. Estaba previsto que los vuelos salieran hacia Estambul, Mascate —la capital de Omán— y la ciudad saudí de Medina, según la televisión estatal.
Un saldo creciente incluso con los altos al fuego
Desde que comenzó la guerra, al menos 3.375 personas han muerto en Irán y al menos 2.496 personas en Líbano, donde los combates entre Israel y Hezbollah se reanudaron dos días después de que empezara la guerra con Irán. Además, 23 personas han muerto en Israel y más de una docena en estados árabes del Golfo. Han muerto 15 soldados israelíes en Líbano, 13 militares de Estados Unidos en la región y seis cascos azules de la ONU en el sur de Líbano.
Trump anunció el jueves que Israel y Líbano habían acordado extender por tres semanas un alto el fuego entre Israel y Hezbollah. Hezbollah no ha participado en la diplomacia impulsada desde Washington.
Pero Israel atacó el sur de Líbano el sábado, matando al menos a seis personas que, según dijo, eran milicianos de Hezbollah, y desde Líbano se lanzaron varios cohetes y drones contra Israel. (AP)

