Jerome Powell deja la presidencia de la Fed tras ocho años marcados por la covid-19 y el acoso de Trump
Washington, 15 mayo.- El economista Jerome Powell abandonó este viernes la presidencia de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) tras un mandato de ocho años marcado por los estragos de la covid-19, la hiperinflación posterior y la presión para influir en la política monetaria ejercida por el presidente estadounidense, Donald Trump, el hombre que lo nominó originalmente para el puesto.
Propuesto en 2011 por el expresidente Barack Obama para ocupar uno de los siete asientos de la Junta de Gobernadores del banco central estadounidense, Powell, una figura curtida anteriormente en banca de inversión y que había trabajado también como subsecretario del Tesoro, acabó liderando el organismo en 2018 después de que Trump, en su primer mandato, lo nominase para suceder a Janet Yellen.
El republicano lo alabó entonces por su capacidad para lograr consensos y su entendimiento de los mecanismos que hacen a una economía crecer.
En el momento de acceder a la presidencia de la Fed, con los tipos en torno al EE.UU. crecía por encima del 4 %, el paro estaba en mínimos históricos y la inflación estaba cerca del objetivo del 2 %.

Para enfriar la locomotora, la Fed subió tipos cuatro veces durante el primer año de mandato de Powell, lo que eventualmente concedería un espacio de maniobra crucial a la institución ante lo que se avecinaba.
Tipos virtualmente en el 0 %
En marzo de 2020, con la economía estadounidense frenada de golpe por la primera oleada de contagios del coronavirus, la Fed convocó una junta emergencia en la que recortó el referencial en un punto y medio hasta dejarlo virtualmente en el 0 %.
Ahí permanecerían las tasas durante casi dos años, hasta que en febrero de 2022, con los precios incrementándose casi a un 8 % interanual, la entidad viró de dirección.
En los siguientes 18 meses y tras alcanzar una inflación no vista desde la crisis del petróleo, la Fed, incapaz de enfriar la inflación, movió ficha sin cesar hasta incrementar en conjunto los tipos en más de cinco puntos porcentuales.
El sucesor de Powell, Kevin Warsh, también nominado por Trump, ha criticado con dureza el que la entidad apostara por mantener un perfil expansivo durante tanto tiempo, deparando un quinquenio de subidas de precios por encima de la meta del 2 %.
El retorno al poder en 2025 de Trump, el hombre que lo había elogiado por su dominio de los fundamentos económicos, trajo nuevas turbulencias para el ya expresidente de la Fed.

El republicano, que ya había pedido mayor flexibilización a Powell en su primer mandato, eleva el tono y presiona públicamente al máximo dirigente de la Fed para que baje los tipos más rápido, ya con la inflación moderándose, aunque todavía por encima del 2 %.
Campaña de presión
El presidente estadounidense ha acabado atacando personalmente a Powell, al que llegó a llamar «cretino» y al que ha acusado de perjudicar la economía del país al no atender sus peticiones por una rebaja más agresiva de los tipos de interés.
Su campaña de presión llegó al punto de que el Departamento de Justicia llegó a abrir una investigación penal contra el economista por un supuesto fraude ligado a los sobrecostes de la renovación de la sede de la Fed en Washington.
En abril, después de que un juez federal dictaminara que la acusación tenía motivación política y ante la amenaza de un senador republicano que dijo que desbloquearía la candidatura de Kevin Warsh hasta que no se archivara la causa, el Departamento de Justicia anunció que desechaba el caso.
Pese a ello, la Casa Blanca ha ordenado una investigación interna de la Fed por los sobrecostes y Powell, en contra de la tradición, ha anunciado que permanecerá como miembro de la junta de gobernadores (puede permanecer en el asiento en enero de 2028) hasta que esas pesquisas no concluyan.
De este modo, Warsh hereda a partir de este viernes la Fed en un ambiente enrarecido por las coacciones contra su ya expresidente y las ansias de Trump porque se rebajen de manera sustancial los tipos.
Esto último se antoja complicado por la inflación que está deparando la guerra contra Irán y la poca predisposición que han mostrado los actuales miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) por modificar el actual enfoque de la política monetaria de la Fed. EFE
