Reservas mundiales de petróleo caen 4 millones de barriles diarios mientras crece la presión sobre el mercado energético
Madrid, España, 18 mayo. – Las reservas mundiales de petróleo continúan disminuyendo a un ritmo acelerado en medio de la crisis de suministro provocada por el conflicto en el Golfo Pérsico y las tensiones en torno al estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el transporte de crudo a nivel global. Según informó el diario español El Independiente, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) advirtió que los inventarios globales se están reduciendo a una velocidad de 4 millones de barriles diarios.
De acuerdo con el organismo internacional, entre marzo y abril las reservas mundiales descendieron en aproximadamente 250 millones de barriles, una situación que obligó a los países miembros de la AIE a liberar cerca de 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas para estabilizar el mercado y contener el impacto sobre los precios internacionales del petróleo.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, alertó que las reservas “no son infinitas” y que, de mantenerse la actual interrupción del suministro, podrían agotarse “en cuestión de semanas”. En la misma línea, el ministro francés de Finanzas, Roland Lescure, aseguró que los gobiernos occidentales están preparados para realizar nuevas liberaciones de reservas estratégicas si la situación energética empeora en los próximos meses.
La AIE estima que el mercado petrolero ha perdido alrededor de 14 millones de barriles diarios de suministro debido al conflicto en la región del Golfo. Parte importante de esa producción permanece retenida o enfrenta dificultades logísticas para llegar a los mercados internacionales.
Sin embargo, algunos grandes productores como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos han logrado reducir parcialmente el impacto utilizando oleoductos alternativos y rutas distintas al estrecho de Ormuz, considerado clave para el comercio mundial de hidrocarburos.
Mercado petrolero bajo presión
El escenario actual mantiene en alerta a los mercados energéticos internacionales. Analistas advierten que la llegada del verano en el hemisferio norte podría incrementar aún más la demanda de combustibles por el aumento de viajes y actividades agrícolas, lo que elevaría el consumo de gasolina, diésel y fertilizantes.
La combinación de menor oferta y mayor demanda podría traducirse en nuevas alzas de precios y presiones inflacionarias a nivel global. Actualmente, el barril de crudo Brent —referencia internacional— se mantiene en niveles elevados y extremadamente sensibles a cualquier escalada geopolítica en Medio Oriente.
Antes del inicio del conflicto, el pasado 28 de febrero, la AIE proyectaba un crecimiento de la demanda mundial de petróleo de 1,3 millones de barriles diarios durante este año. No obstante, la crisis de suministro ha obligado al organismo a revisar sus previsiones, estimando ahora una reducción del consumo de alrededor de 420.000 barriles diarios debido al debilitamiento económico y a la incertidumbre energética internacional.
Los expertos consideran que el comportamiento del mercado en las próximas semanas dependerá en gran medida de la estabilidad en el Golfo Pérsico, de la capacidad de los productores para compensar la caída del suministro y de las decisiones que adopten las principales economías consumidoras respecto al uso de sus reservas estratégicas.
Fuente: diario digital español El Independiente.
