Graves fisuras en el chavismo por la entrega de Alex Saab a EEUU
El exministro, acusado de ser testaferro de Nicolás Maduro, fue entregado a la DEA. Sectores del oficialismo acusan de «traición» a Delcy y Jorge Rodríguez.
Por Andrés Cañizález
CARACAS, 18 mayo 2026. – El caso de la entrega a EEUU del exministro Alex Saab, acusado de ser testaferro del régimen de Nicolás Maduro, ha encendido una fuerte polémica dentro del chavismo con críticas hacia la presidenta interina Delcy Rodríguez por la medida que, según juristas, no parece cumplir con procesos legales de Venezuela.
La deportación de Alex Saab, ejecutada este 16 de mayo por el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) y bajo la figura de «ciudadano colombiano» incurso en delitos en Estados Unidos, ha revelado profundas fisuras en el chavismo.
Lo que se presentó como un acto administrativo rutinario ha desatado acusaciones de traición y contradicciones que reviven la captura y extracción de Nicolás Maduro en enero pasado por fuerzas estadounidenses.
Uno de los críticos más incisivos ha sido el politólogo Nicmer Evans, quien fue simpatizante de Hugo Chávez y hoy ejerce una postura crítica desde la izquierda, para quien la entrega de Saab por parte de las autoridades de Caracas a Estados Unidos, cierra la posibilidad de que Maduro pueda regresar al país.
Saab se perfila como testigo clave en el juicio que se le sigue a Maduro y su esposa Cilia Flores en Nueva York.
Por su parte, el conductor del espacio prochavista «La Hojilla», Mario Silva, expresó su malestar en mensajes y declaraciones recogidas en redes.
Silva advirtió que «nadie está a salvo» de ser enviado a Estados Unidos y recordó que Jorge Rodríguez, hermano de la mandataria interina Delcy Rodríguez, lideró personalmente las negociaciones para liberar a Saab en 2022 tras su detención en Cabo Verde.
Incluso desde fuera de Venezuela, el sociólogo y comunicador español Aníbal Garzón, en un post viral en X, denunció la entrega como una «traición» a la solidaridad internacional.
«Muchos apoyamos la campaña internacional de liberación de Alex Saab, secuestrado por EEUU durante más de tres años por burlar su bloqueo al pueblo de Venezuela.
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Hoy esa solidaridad ha sido traicionada por Delcy Rodríguez al entregar a Saab al imperio para el juicio de Maduro y Cilia», escribió Garzón, cuestionando el giro de 180 grados del gobierno interino.
Las contradicciones no se limitan al discurso interno.
Organizaciones no gubernamentales y defensores de derechos humanos han planteado serias dudas legales. Saab, nacido en Barranquilla (Colombia) pero naturalizado venezolano y designado diplomático por el propio chavismo, fue presentado durante años como «héroe nacional» que desafiaba sanciones de Estados Unidos con compras de alimentos distribuidos luego por redes de control social en el país.
Jorge Rodríguez, en su rol de negociador con la administración Biden, logró su retorno a Caracas en 2022 tras un canje de presos. Ahora, el Saime lo califica simplemente como «ciudadano colombiano» para justificar una deportación exprés sin extradición formal, lo que viola, según juristas, el artículo 41 de la Constitución (que exige ser venezolano por nacimiento para cargos ministeriales) y los procedimientos del Código Orgánico de Procedimientos Penales.
La ONG Transparencia Venezuela denunció un posible «desfalco» en los contratos de Saab y exigió claridad sobre el destino de los recursos. Entidades no gubernamentales como Provea y Foro Penal, alertan que la medida de enviar a Saab a EEUU carece de debido proceso: no hubo audiencia, ni defensa, ni respeto a la nacionalidad adquirida. «Se trata de un acto político disfrazado de migratorio», sostienen.
Saab, con conocimiento privilegiado de las redes financieras del régimen, y usualmente presentado como el testaferro de Maduro, se perfila como testigo clave en el juicio que se sigue al exgobernante en Nueva York por narcoterrorismo y corrupción.
Fuentes cercanas a la justicia estadounidense indican que su testimonio podría implicar directamente a Maduro, Cilia Flores y otros altos funcionarios en esquemas de blanqueo y evasión de sanciones.
La entrega de Saab no solo cierra un capítulo de lealtades rotas, sino que abre la puerta a una posible cascada de delaciones que amenazan con desmantelar lo que queda del «madurismo», según Evans y otros observadores políticos en Caracas.
Por otro lado, la situación de Saab, ahora en manos de autoridades estadounidenses y sin la protección que le dio el chavismo, parece que se complicará. El ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, aseguró que el gobierno del presidente Daniel Noboa colaborará con Estados Unidos en cualquier investigación que se inicie a partir de las declaraciones del empresario de origen colombiano.
El caso Saab ya había generado repercusiones en Ecuador a través de Foglocons, una empresa fundada en Guayaquil por uno de sus socios, según un informe de la Comisión de Fiscalización del Parlamento que investigó el asunto en 2021. La comisión estaba entonces presidida por Fernando Villavicencio, excandidato presidencial centrista asesinado durante un mitin electoral en 2023. (ANSA)
