Industria de la moda y capital visual
Componente estratégico en la credibilidad
Por Alejandra Lora, Consultora en comunicación
- La moda es considerada una de las industrias creativas y culturales más relevantes de la era moderna. Su aporte económico ronda los US $2.5 billones anuales al PIB mundial, y genera cerca de 75 millones de empleos. El valor real sobrepasa la superficialidad del concepto e impacta directamente en el capital visual de las personas, moldea percepción, identidad y aporta credibilidad.
La moda se ha convertido en el segundo sector de consumo masivo más grande, superando a la alimentación. Desde Brain Matters Podcast lo hemos abordado desde el campo de la imagen y el poder del capital visual sobre el liderazgo. Analizamos dos modelos divergentes en el retrato político de una primera dama. En primer lugar, el giro de la política comunicacional de Michelle Obama, ex primera dama de Estados Unidos, quien hace uso de la moda como herramienta de comunicación política.
Michelle dejó detrás la imagen rígida, y protagoniza un discurso político que, como digna representante demócrata, pone en valor un modelo de vestimenta accesible e inclusivo para las minorías, destacando diseñadores emergentes y promoviendo el talento local.
Melania Trump, primera dama de EE.UU, se distancia del concepto de cercanía que acompaña a Michelle. La vemos usar diseños de casas de lujo, con un estilo que evoca lo Royal, combinado con su figura misteriosa, reservada y distante que la caracterizó en el primer mandato de su esposo, Donald Trump, y lo mantiene actualmente. Recordemos su ‘enigmático’ sombrero azul marino, diseñado por Eric Javits, que utilizó en la toma de posesión en 2025. Escasas veces se lograba ver su mirada.
El valor del capital visual de una figura pública reposa en el lenguaje no verbal. Este alberga suficiente información para que las personas recreen su percepción de la imagen que proyecta. Es aquí donde el término «moda», deja de tener valor abstracto y avanza hacia la construcción de una imagen de credibilidad, autoridad y respeto. En el ala opuesta, rebeldía, misterio y lejanía. Todo comunica.
Otro de los casos tratados ha sido la reivindicación de la imagen de Pamela Anderson: de ser la actriz que rompió récord como portada de la revista Playboy, a protagonizar, al día de hoy, uno de los cambios radicales más emblemáticos, de estilo conservador y minimalista.
La actriz ha optado por el «Quiet Luxury», o lujo silencioso, basado en la elegancia discreta y ausencia de logotipos de casas de moda. Sin maquillaje, con tonos neutros y cortes tan elegantes, como sencillos, Pamela deja en evidencia que las segundas oportunidades son posibles para transicionar a una imagen recatada, y la moda puede ser una industria más poderosa que el cine para demostrarlo.
El capital visual del liderazgo empresarial y su entorno.
Jeimie Reyes, host de Brain Matters, agrega que el capital visual del liderazgo empresarial se consolida hoy como un activo estratégico que trasciende la imagen para convertirse en un sistema de significados capaz de influir, posicionar y generar confianza. En el entorno corporativo, se manifiesta en la coherencia entre identidad, narrativa y comportamiento institucional; en lo comunitario, se traduce en símbolos, gestos y acciones que legitiman el compromiso social y fortalecen la licencia para operar. Gestionado de forma integral, este capital no solo proyecta autoridad, sino que construye relevancia cultural y sostenibilidad reputacional.
Mientras que, Karina Garcia, co-host, afirma que en República Dominicana hay creatividad, pero el reto no es diseñar más, es escalar mejor. Asimismo, hemos podido ver en el tiempo, que la moda dominicana es un HUB de talento, sin embargo, necesita más estrategia.
