El Parlamento de Bolivia facilita un primer acercamiento entre el Gobierno y los sectores que protestan
La Paz, 28 mayo.- El Legislativo de Bolivia facilitó este miércoles un primer acercamiento entre el Gobierno de Rodrigo Paz y los sectores sociales que mantienen protestas y bloqueos de caminos para exigir su renuncia, con la participación de la Iglesia católica, la Defensoría del Pueblo y activistas de derechos humanos.
El encuentro fue una iniciativa del vicepresidente del país y titular de la Asamblea Legislativa, Edmand Lara, declarado opositor al Gobierno, y de los jefes de bancadas de las fuerzas políticas con presencia parlamentaria.
A la reunión, realizada en la sede de la Vicepresidencia en La Paz, acudieron representantes de algunos sectores en conflicto y los ministros de la Presidencia, José Luis Lupo, y de Educación, Beatriz García.
Sin embargo, no asistieron dirigentes campesinos aimaras de La Paz, de la Central Obrera Boliviana (COB) ni de los maestros rurales, algunos de ellos con órdenes de captura por los disturbios y hechos de violencia registrados durante las protestas y enfrentamientos con la Policía.

Paz apuesta por un consejo multisectorial
Horas más tarde, Paz invitó a sindicatos, empresarios, mineros y organizaciones religiosas a sumarse al nuevo Consejo Económico y Social, una instancia con la que busca abrir una vía de diálogo.
En su discurso, el mandatario sostuvo que «no es correcto» que no se permita trabajar a su Gobierno, que lleva seis meses en el poder frente a los «245 meses» que tuvieron las Administraciones anteriores, aludiendo a los expresidentes Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025).
«Quiero invitar a todas las organizaciones sociales (a) que sean parte del Gobierno nacional, a todos, porque solo en el encuentro entre bolivianos podemos dejar nuestras diferencias», enfatizó, sin dar mayores detalles al respecto.
«Nuestra voluntad de diálogo es absoluta (…) queremos sentarnos y discutir cada uno de los pliegos (documentos de peticiones)», agregó Lupo.
El mandatario destacó que los bolivianos siempre deben dialogar antes de la confrontación y subrayó que el consejo creado este miércoles será el escenario para escuchar a la diversidad de los sectores.

No obstante, también advirtió que tiene «instrumentos constitucionales», en alusión a la promulgación de una ley que eliminó las limitaciones de la actuación de las Fuerzas Armadas para el control de los conflictos, en caso de que su Gobierno decida declarar un estado de excepción ante las manifestaciones actuales.
Cuarta semana de protestas
En el encuentro se estableció «realizar las gestiones necesarias para garantizar la asistencia de todos los dirigentes al diálogo», lo que estará a cargo de las instituciones promotoras de derechos humanos y de la comunidad internacional.
Lara afirmó que la reunión supone «un primer paso» para consolidar un encuentro que permita resolver los conflictos en el país.
Para esto, se fijó una nueva reunión para este jueves en el Seminario San Jerónimo, en La Paz, con la participación de los líderes sindicales de las organizaciones que sostienen las protestas y los bloqueos de vías desde hace 22 días.
Por su parte, el ministro Lupo se comprometió a «dar garantías plenas» para que los dirigentes puedan asistir al diálogo sin ser perseguidos, arrestados ni hostigados.
Nueve regiones afectadas por el desabastecimiento
Además, la reunión de la Vicepresidencia se realizó de forma paralela al primer encuentro del Consejo Económico y Social, en el que Paz, que lleva poco más de seis meses de gestión, llamó a las organizaciones sociales a ser parte de su Gobierno.
Las manifestaciones y bloqueos de carreteras mantienen cercadas a La Paz y El Alto se extendieron desde la semana pasada a otras de las nueve regiones del país, ocasionando desabastecimiento de alimentos, combustible e insumos médicos como oxígeno medicinal.
Esta madrugada, Paz promulgó una ley que elimina las restricciones legales para una eventual intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos bajo el marco de un estado de excepción, aunque su Gobierno aseguró que recurrir a esa medida será la «última opción» si el diálogo no prospera. EFE
