El director de la OMS llega al Congo y afirma que el brote de ébola “puede detenerse” (Video)
KINSHASA, República Democrática del Congo, 29 mayo. — El director de la Organización Mundial de la Salud llegó a Kinshasa, la capital del Congo, para apoyar los esfuerzos en el combate a un brote de un raro tipo de virus del ébola, y pidió al organismo internacional de salud trabajar con la comunidad local para detener la propagación.
La Organización Mundial de la Salud dijo el viernes que las autoridades han reportado 125 casos confirmados en el Congo, incluidas 17 muertes confirmadas. Además, hay 906 casos sospechosos y 223 muertes sospechosas.
La vecina Uganda ha confirmado nueve casos y una muerte, informó el viernes el ministerio de Salud de ese país.
“Venir aquí es realmente mostrarle a la comunidad que no está sola”, subrayó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, a los reporteros en el aeropuerto en Kinshasa la noche del jueves.
“Dar órdenes desde mi cómoda oficina en Ginebra es fácil, pero estoy pidiendo a mis colegas que trabajen con la comunidad y estoy pidiendo a las comunidades que se protejan”, añadió.
El brote “puede detenerse”, dijo, pero es “muy complejo”.
Tedros señaló que desafíos como el gran número de personas desplazadas por el conflicto armado en la región y la inseguridad alimentaria complican los esfuerzos. Los suministros de ayuda llegaron al corazón del brote esta semana, pero el personal médico continúa lidiando con la falta de equipo, la desconfianza entre la población y la presencia de grupos armados en la volátil región.
La contención ha sido particularmente difícil porque es probable que la enfermedad se haya propagado durante semanas antes de que se identificara por primera vez a mediados de mayo.
El brote se propaga más rápido que la respuesta
Mientras tanto, el brote sigue propagándose más rápido que la respuesta, a pesar de que los centros de salud están más organizados y de que ha llegado más equipo.
El virus Bundibugyo, el tipo actual de ébola, no tiene tratamiento ni vacuna aprobados.
Anaïs Legand, investigadora del programa de emergencias de la OMS, dijo que el hecho de que una persona en el Congo que contrajo el virus Bundibugyo se haya recuperado y haya sido dada de alta el miércoles es un “avance positivo”, ya que es la única recuperación documentada de un paciente con ébola confirmado durante el brote actual.
Legand dijo el viernes, en una sesión informativa de la ONU en Ginebra, que es probable que otras cinco personas infectadas también se recuperen.
La tasa promedio de letalidad del virus Bundibugyo es de alrededor de 30 a 50%, afirmó.
La ayuda médica donada por la Unión Europea llegó el jueves a Ituri, el epicentro del brote de ébola en el Congo, y se esperan más envíos durante los próximos ocho días. Estados Unidos anunció ese mismo día una asignación de 80 millones de dólares en ayuda adicional, con lo que su compromiso total supera los 112 millones de dólares.
En el Hospital de Rwampara, donde se estableció un centro de tratamiento, la respuesta luce mucho más organizada que en días anteriores, con más personal, medidas de prevención más sólidas y personal con equipo de protección visible en todas las unidades, aunque los pacientes continúan llegando las 24 horas, según un reportero de la AP en Bunia, la capital provincial.
El mismo avance se observó en el Hospital General de Bunia, donde nuevos kits médicos, personal de apoyo y financiamiento de emergencia parecen estar revitalizando las operaciones.
David Munkley, director de World Vision en el este del Congo, dijo el viernes que todavía se necesita más equipo y suministros.

“Sabemos lo que se requiere en términos de equipo de protección personal, en términos de apoyar a las comunidades y garantizar prácticas adecuadas de higiene y saneamiento”, dijo a la AP. “Así que el momento de la verdad es: ¿vamos a financiarlo o no?”
El ministro de Salud del Congo, Samuel Roger Kamba, dijo el jueves por la noche a los reporteros que ya se exploran más medicamentos “que puedan ayudar a salvar más vidas, porque… esta enfermedad inicialmente se presenta como cualquier otra enfermedad infecciosa que conocemos: mareos, dolor de cabeza, fiebre, vómitos y diarrea”.
El principal organismo de salud pública del continente “se asegurará de que tengamos una vacuna y un tratamiento para Bundibugyo” para finales de año, dijo el jueves Jean Kaseya, jefe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África.
La desconfianza y las prohibiciones de viaje podrían complicar la respuesta
Los peligros que enfrentan los trabajadores de salud se han intensificado debido al enojo entre los residentes ante los estrictos protocolos médicos para manejar los cuerpos de las víctimas, que chocan con los ritos funerarios locales. Residentes han lanzado al menos tres ataques contra centros de salud.
Los ataques en Ituri por parte de las Fuerzas Democráticas Aliadas, un grupo rebelde aliado del grupo Estado Islámico, y de una coalición de milicias étnicas también han obstaculizado la respuesta.
Asimismo, se ha reportado la presencia de la enfermedad en las provincias congoleñas de Kivu del Norte y Kivu del Sur, al sur de Ituri, donde el grupo rebelde M23, respaldado por Ruanda, controla muchas ciudades clave, incluidas Goma y Bukavu. Los rebeldes han reportado dos casos.
Después de que Uganda cerró su frontera con el Congo, el jefe de la OMS dijo el jueves que está en contra de que países impongan prohibiciones de viaje. “Hay maneras de gestionar a los trabajadores y de gestionar los casos sin tener una prohibición de viaje fuerte y restrictiva”, expresó Tedros.
El gobierno de Trump anunció la semana pasada una prohibición temporal de entrada para personas sin pasaportes estadounidenses que hayan visitado el Congo, Uganda o Sudán del Sur en los últimos 21 días. Un tribunal de Kenia suspendió el viernes un plan de Estados Unidos para alojar a estadounidenses expuestos al ébola en una instalación en Kenia en lugar de trasladarlos en avión a su país, tras una reacción en contra de trabajadores médicos y activistas.
Más de 230 empleados de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) trabajan en la respuesta al ébola, incluidos evaluadores en cuatro aeropuertos estadounidenses y personal desplegado en el Congo y Uganda, informó la agencia el viernes.
Pero empleados actuales y anteriores dicen que muchos tienen preocupaciones de seguridad no atendidas, en particular sobre si el gobierno de Trump repatriaría al personal infectado.
“Si el gobierno de Estados Unidos se niega a repatriar a los primeros respondedores que puedan contraer ébola, ello sería un abandono del deber de nuestro gobierno”, dijo la Coalición Nacional de Salud Pública, un grupo de empleados actuales y anteriores de los CDC. (AP)
