Miles se movilizan en Barahona para defender el Bahoruco Oriental y exigir respuestas a demandas históricas del Suroeste
Barahona, 7 junio.– Ni las lluvias registradas durante la víspera ni los aguaceros que se extendieron hasta la madrugada de este domingo lograron frenar la convocatoria realizada por la Coalición Enriquillo.
Cientos de personas procedentes de diferentes provincias del país se concentraron en Barahona para participar en una multitudinaria marcha-caravana en defensa del Bahoruco Oriental, en rechazo a las actividades mineras que se desarrollan en esa zona montañosa y para exigir respuestas a una serie de demandas sociales, ambientales y productivas que durante años han sido planteadas por las comunidades del Suroeste.
La jornada reunió a representantes de organizaciones comunitarias, ambientales, campesinas, estudiantiles, religiosas, sindicales y profesionales, quienes calificaron la movilización como una de las mayores expresiones de protesta y conciencia ambiental registradas en los últimos años en la región Enriquillo.
Desde las primeras horas de la mañana comenzaron a llegar a Barahona delegaciones procedentes de Santo Domingo, San Cristóbal, Peravia, Azua, San José de Ocoa, San Juan, Bahoruco, Independencia, Pedernales y otras provincias del país.
Los participantes fueron recibidos en el Cruce de Cabral, donde se organizó la concentración inicial antes de desplazarse en caravana hacia la Plaza Duarte, ubicada próximo al Arco del Triunfo, lugar desde donde partió oficialmente la manifestación.
A medida que avanzaba la mañana, cientos de ciudadanos se fueron sumando a la actividad, portando pancartas, consignas y mensajes relacionados con la protección del medio ambiente, el acceso al agua y la necesidad de impulsar un modelo de desarrollo sostenible para las provincias del Suroeste.

La marcha-caravana recorrió varias de las principales vías de Barahona, incluyendo importantes avenidas de la ciudad y parte del malecón, donde opera la empresa Belfond Enterprise en actividades vinculadas a la exportación de materiales.
Durante todo el recorrido se observó una amplia presencia policial y militar, desplegada para garantizar el orden y la seguridad de los participantes.
Pese a la gran cantidad de personas movilizadas y al fuerte dispositivo de seguridad instalado en distintos puntos de la ciudad, la actividad transcurrió de manera pacífica y concluyó sin incidentes.
La jornada culminó en el Parque Central Luis E. Del Monte, donde los organizadores realizaron un acto de cierre en el que fue leído un manifiesto que recogió las principales demandas y preocupaciones de las organizaciones participantes.
El documento fue presentado por el coordinador de la Coalición Enriquillo, Leonardo Mercedes (Leo), acompañado por el presidente municipal de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), Miguel Ángel Féliz, y por el dirigente comunitario Domingo Féliz, reconocido por su vinculación con numerosas organizaciones sociales de la región.
Durante la lectura del manifiesto, los convocantes afirmaron que la defensa del Bahoruco Oriental no puede verse como una causa exclusiva de Barahona, sino como una responsabilidad colectiva de toda la región Enriquillo debido a la importancia estratégica que posee este sistema montañoso para la sostenibilidad ambiental, económica y social del Suroeste dominicano.
Los participantes advirtieron que el Bahoruco Oriental enfrenta crecientes presiones derivadas de actividades extractivas y señalaron que estas operaciones podrían tener consecuencias negativas para las fuentes de agua, los ecosistemas y las comunidades que dependen directamente de esos recursos naturales.
Uno de los temas que ocupó un lugar central durante toda la movilización fue la importancia hídrica de esta zona montañosa. Según expusieron los organizadores, el Bahoruco Oriental constituye la principal reserva de agua de la provincia Barahona y una de las más importantes de toda la región Enriquillo.

Explicaron que en sus montañas nacen más de 23 ríos y arroyos que abastecen sistemas de riego, acueductos y comunidades rurales y urbanas, desempeñando un papel fundamental para la producción agrícola, el consumo humano y la conservación de los ecosistemas.
Por esa razón, sostienen que cualquier actividad económica que se desarrolle en el área debe estar sometida a estrictos controles ambientales y a una supervisión permanente de las autoridades competentes.
La expansión de las concesiones mineras en distintas zonas del Bahoruco Oriental ha incrementado la preocupación de organizaciones comunitarias, ambientalistas y sociales que consideran que estos proyectos podrían comprometer el futuro de uno de los patrimonios naturales más importantes del país.
Entre las operaciones que generan preocupación figura la desarrollada por Belfond Enterprise en las comunidades de Las Filipinas y Santa Elena.
Diversos sectores han cuestionado estas actividades extractivas al considerar que representan riesgos potenciales para la biodiversidad, los recursos hídricos y el equilibrio ecológico de la zona.
Otro de los temas que estuvo presente durante la movilización fue el relacionado con la exportación de materiales minerales a través del puerto de Barahona, un asunto que ha cobrado notoriedad en los últimos meses y que ha generado debates entre distintos sectores de la sociedad.
Los manifestantes sostienen que el transporte constante de materiales desde las áreas de extracción hasta la terminal marítima provoca emisiones de polvo que afectan sectores urbanos de la ciudad y contribuyen al deterioro de la calidad ambiental.
En ese sentido, solicitaron al presidente Luis Abinader disponer el cese de las exportaciones de minerales a través del puerto local y estudiar alternativas que permitan trasladar estas operaciones a una terminal especializada para cargas industriales ubicada fuera del casco urbano de Barahona.
Además de los reclamos ambientales, la movilización sirvió como escenario para reiterar demandas históricas vinculadas al desarrollo económico y productivo de la región.
Uno de los principales reclamos fue la terminación integral del Proyecto Múltiple Presa de Monte Grande, una obra considerada estratégica para el desarrollo agrícola y económico de las provincias del Suroeste.
La Coalición Enriquillo exigió el inicio de los procesos de licitación necesarios para ejecutar las obras complementarias pendientes, especialmente el sistema de riego, considerado fundamental para que la presa pueda cumplir plenamente los objetivos para los cuales fue concebida.
Los organizadores sostienen que sin estas infraestructuras complementarias la inversión realizada en Monte Grande no generará el impacto esperado en términos de producción agrícola, generación de empleos y desarrollo regional.
Asimismo, reclamaron el cumplimiento de compromisos asumidos con agricultores afectados por la construcción de la presa y con productores agropecuarios de distintas comunidades que aún esperan soluciones a situaciones derivadas de la ejecución del proyecto.
Durante la actividad también fueron denunciados diversos problemas relacionados con la contaminación ambiental, el manejo de los recursos hídricos y la ocupación de terrenos agrícolas.
Los participantes solicitaron una mayor intervención de las autoridades para garantizar el cumplimiento de la legislación ambiental vigente y demandaron la elaboración de un plan integral orientado a la recuperación y conservación de la Laguna de Rincón, considerada uno de los humedales más importantes de la República Dominicana.
Para los convocantes, la protección de este ecosistema debe convertirse en una prioridad nacional debido a su importancia para la biodiversidad, la pesca y el equilibrio ambiental de toda la región.
Al concluir la jornada, los organizadores reiteraron sus principales demandas al Poder Ejecutivo. Entre ellas figuran la paralización de las actividades mineras en el Bahoruco Oriental, la revisión de las concesiones otorgadas en la zona, la terminación integral del Proyecto Múltiple Presa de Monte Grande, la recuperación de ecosistemas estratégicos y la implementación de políticas públicas que fortalezcan la producción agrícola y la protección de los recursos naturales.
Asimismo, aseguraron que mantendrán los espacios de diálogo institucional y las jornadas de movilización social hasta obtener respuestas concretas por parte de las autoridades.
Aunque la manifestación concluyó sin incidentes, dejó un mensaje político y social significativo: la creciente articulación de organizaciones comunitarias, ambientales, campesinas, religiosas, estudiantiles y profesionales en torno a una agenda común que vincula la defensa de los recursos naturales con las aspiraciones de desarrollo sostenible para las provincias del Suroeste dominicano.
Para los participantes, la defensa del Bahoruco Oriental no solo representa una lucha ambiental, sino también una apuesta por garantizar agua, producción agrícola, bienestar y calidad de vida para las presentes y futuras generaciones de toda la región.
