Opinión

¡Alerta con la idea de puertos secos en la frontera!

Por Pedro Caba

Está próximo el día en que por efecto de un desarrollo económico regional equilibrado tengamos que hacer acopio a puertos secos con Haití para mejor aprovechar el comercio en la frontera.

La dependencia que hoy tiene la frágil economía de los pueblos fronterizos dominicanos con el comercio haitiano tiene que ver con estructuras que datan muchas de ellas de siglos, que han venido evolucionando con el tiempo a medida que nos desarrollamos.

Los puertos secos arrasarían con estas estructuras sin que hasta el momento se constituyan opciones alternas de sobrevivencia para los pobladores dominicanos de la frontera.

Y también irían más allá: se llevarían de encuentro estructuras de comercio medianas y pequeñas, entre las que se cuelan algunas de considerable tamaño, facilitadoras del comercio con Haití existentes en casi todo el país agrupadas en la Federación Dominicana de Comerciantes, según confesó su presidente.

Productores importantes de alimentos y mercancías varias como varilla de acero, cemento, agregados, bloques y plásticos en general se las han arreglado para disponer de propias estructuras de transporte o negocios con grandes sindicatos de transportistas para llevar sus encargos a los distintos puntos fronterizos.

Grupos empresarios ligados al comercio marítimo son los interesados

Son muchos los intereses ligados a este comercio con Haití que en último año se aproximó a los 1,200 millones de dólares formales, sin contar la informalidad que eleva esta suma a los 2,000 mil millones de dólares.

No hay que ser un Lince para identificar a las operadoras de los dos grandes puertos Multimodal Caucedo y Haina, incluyendo todas las empresas marítimas las interesadas en los puertos secos.

No dudemos hayan hecho sus arreglos con los grandes transportistas de carga, representados en la Presidencias del Senado y en la senaduría de Santiago Rodríguez, para hacer viable este proyecto tan perjudicial para las presentes estructuras existentes del comercio con Haití, desde la finca o la fábrica hasta los almacenes mayoristas y minoristas.

Si tomamos en cuenta lo que esta definición de puerto seco significa, todavía no estamos en condiciones de aplicarlo, pero llegará el día de materializarlo:

“Un puerto seco es una terminal intermodal de mercancías situada en el interior de un territorio que se conecta directamente con un puerto marítimo a través de la red ferroviaria o vial. Su principal incidencia en el mundo radica en descongestionar los puertos marítimos, optimizar los costos de las cadenas de suministro mundiales, agilizar el comercio internacional mediante aduanas internas y reducir las emisiones de carbono al priorizar el transporte en tren frente al uso masivo de camiones”.

Está proyectado el desarrollo de Monte Cristi como un gran puerto y zona franca industrial y se cae de la mata que el futuro y casi inmediato ferrocarril de carga y pasajeros que una los puertos multimodal Caucedo con el de Haina y éstos con el Cibao pasando por Santo Domingo, Villa Altagracia, Bonao, La Vega, Moca, Santiago y Monte Cristi.

Pero antes que eso debemos echar adelante todos los proyectos de desarrollo con incidencia fronteriza, entre los que destaca el Polo Turístico IV de Pedernales, las industrias atraídas por los incentivos legales en la frontera, desarrollos agropecuarios y agroindustriales en la zona, ect.

Y ni qué decir, el establecimiento y operación efectiva de una verja perimetral o muro con suficientes aditamentos de equipos y hombres que haga seguro el intercambio con Haití.

Todo esto es previo a los puertos secos.

Fin…

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