Segunda noche de violencia en Irlanda del Norte en las protestas antiinmigración
Londres, 11 .- La ciudad de Belfast y poblaciones vecinas del norte de Irlanda han vivido la segunda noche consecutiva de disturbios instigados por grupos de extrema derecha a través de las redes sociales, en protesta por el apuñalamiento el lunes de una persona a manos de un inmigrante sudanés.
La viceprimera ministra norirlandesa, Emma Little-Pengelly, ha asegurado esta mañana que las escenas de violencia vistas anoche han dejado a esta comunidad «consternada y horrorizada».
Doce policías heridos y 16 detenidos
Doce policías resultaron heridos y otras 16 personas fueron arrestadas en esta segunda noche de altercados, que el ministro del interior de la provincia ha calificado de vandalismo racista.
Al ser preguntado por la cadena Sky si se trata de disturbios racistas más que de una protesta, el laborista Hilary Benn lo dejó claro: «si se ataca a la gente por el color de su piel, ¿de qué otra forma se les puede describir? Eso es vandalismo racista, no cabe duda».
La policía antidisturbios se vio obligada anoche a utilizar cañones de agua en Glengormley, a unos 13 kilómetros al noroeste de Belfast, para contener a los alborotadores, que lanzaron de forma continua todo tipo de objetos contra las fuerzas del orden, mientras un vehículo del Departamento de Infraestructura era incendiado.
Los jóvenes violentos, casi todos vestidos de negro y con el rostro tapado para no ser identificados, también prendieron fuego a algunos contenedores de basura en la capital norirlandesa.

El Servicio de Policía de Irlanda del Norte desplegó anoche más agentes, pero los disturbios no fueron tan intensos como la noche anterior, cuando numerosos jóvenes incendiaron coches y viviendas que albergaban a inmigrantes.
Muchos de ellos se vieron obligados a abandonar sus casas y buscar refugio para evitar los ataques.
Como medida de precaución, anoche se suspendió el transporte público y algunas escuelas cerraron antes de lo habitual.
En declaraciones este jueves a la BBC, la viceprimera ministra de Irlanda del Norte aseguró que, si bien algunos manifestantes pacíficos tienen preocupaciones legítimas, otros parecen decididos a provocar «violencia, vandalismo y desorden». «Esto es absolutamente inaceptable, y por supuesto, nos hemos unido para exigir que esto cese de inmediato», sentenció.
Sobre los instigadores de la violencia, la unionista Little-Pengelly resaltó que «lo único que están haciendo es destruir sus propias comunidades y la causa que dicen defender».
La familia del hombre agredido rechaza los disturbios
El sudanés Hadi Alodid, de 30 años, compareció ayer ante un tribunal de Belfast acusado de intento de asesinato por el ataque con cuchillo contra Stephen Ogilvie, que ha perdido un ojo.
Ogilvie, de 40 años, permanece hospitalizado en estado estable, según ha informado su familia, que instó ayer a la gente a dejar de compartir «información falsa en las redes sociales» sobre el ataque.
La familia añadió que se sentían «indignados» por los recientes disturbios y recalcó que la violencia no cuenta con su apoyo, al tiempo que recalcó que la protesta pacífica es siempre la única vía posible.
«Tenemos muchos inmigrantes que hacen una contribución sumamente valiosa a nuestro país, incluso en nuestro sistema de salud y en el sector de la hostelería, y dependemos de ellos para que nuestro país funcione. No queremos que esta terrible tragedia se utilice para dividir a la gente ni para avivar la hostilidad; no hagan esto en nombre de nuestro ser querido, ya que no compartimos los mismos valores», puntualizó el mensaje de la familia. EFE
