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CREES advierte que pago de intereses de la deuda absorberá más de una cuarta parte de los ingresos tributarios en 2026

Santo Domingo, 12 junio. – El peso de los intereses de la deuda pública sobre los ingresos tributarios de la República Dominicana se encuentra en uno de los niveles más elevados de las últimas décadas, según un análisis divulgado por el Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), entidad que advierte sobre el creciente costo que representa el endeudamiento para las finanzas públicas.

De acuerdo con el CREES, para el año 2026 el Presupuesto General del Estado contempla que el pago de intereses de la deuda equivaldrá al 26.2 % de los ingresos tributarios.

En términos prácticos, esto significa que por cada RD$100 que recaude el Estado mediante impuestos, aproximadamente RD$26 serán destinados exclusivamente al pago de intereses de la deuda pública.

La entidad señala que únicamente durante el año 2020, en medio de la crisis provocada por la pandemia del COVID-19 y el cierre parcial de la economía, la proporción de recursos tributarios destinados al pago de intereses fue superior a la proyectada para el próximo año.

El centro de estudios económicos sostiene que, contrario a lo que tradicionalmente se utiliza en los análisis fiscales, la relación entre la deuda y el Producto Interno Bruto (PIB) no constituye el mejor indicador para evaluar la sostenibilidad del endeudamiento público.

Según explica el CREES, el PIB está influenciado por variables que pueden generar distorsiones al momento de medir el verdadero peso de la deuda.

Entre ellas menciona el propio gasto público, que contribuye a incrementar el valor de la producción nacional registrada en las estadísticas económicas.

La institución argumenta que un aumento del gasto gubernamental puede reflejarse en un mayor PIB, creando la percepción de una mejora en la relación deuda-producto aun cuando el endeudamiento continúe creciendo.

Asimismo, indica que el nivel de precios también influye directamente sobre el comportamiento del PIB nominal. Cuando se produce inflación, el valor monetario de la producción aumenta, provocando que la relación deuda/PIB se reduzca de manera aparente sin que necesariamente exista una mejora real en la capacidad de pago del Estado.

Para el CREES, esta situación puede generar una percepción equivocada de sostenibilidad fiscal, ya que el crecimiento del PIB impulsado por el gasto público o por la inflación no implica necesariamente una reducción efectiva de la carga financiera derivada del endeudamiento.

El centro considera que la deuda pública debe analizarse a partir de la capacidad real del Gobierno para cumplir sus compromisos financieros, debido a que esos compromisos son cubiertos con recursos provenientes de los contribuyentes o mediante la contratación de nuevas obligaciones.

“La realidad de la deuda es que se paga con dinero de los ciudadanos o con más endeudamiento”, sostiene el análisis elaborado por la entidad.

En ese contexto, el CREES plantea que la relación deuda/PIB puede convertirse en una referencia que no refleja adecuadamente el costo del endeudamiento o que puede inducir a interpretaciones erróneas sobre la verdadera situación fiscal del país.

Por esa razón, la organización entiende que una medición más adecuada consiste en comparar el gasto destinado al pago de intereses con los ingresos tributarios generados por el Estado, debido a que esta variable permite observar con mayor precisión el peso real de la deuda sobre las finanzas públicas.

El análisis también aborda el comportamiento reciente de los mercados financieros internacionales y su impacto sobre los costos de financiamiento de los países emergentes, incluyendo la República Dominicana.

De acuerdo con el CREES, emitir deuda en los mercados internacionales se ha vuelto progresivamente más costoso debido a las condiciones imperantes en la economía global.

La entidad explica que los inversionistas exigen rendimientos cada vez mayores para adquirir bonos soberanos, con el propósito de proteger sus retornos reales frente a las expectativas de inflación mundial.

Según el centro de estudios, la expansión monetaria registrada en numerosas economías y el crecimiento del crédito global han contribuido a consolidar una inflación de carácter estructural, fenómeno que obliga a los inversionistas a demandar mayores tasas de interés.

El informe señala que las economías modernas requieren altos niveles de liquidez para sostener su funcionamiento y que los bancos centrales continúan suministrando recursos al sistema financiero, situación que mantiene presiones sobre los niveles de precios y sobre las tasas de interés.

Como evidencia de esta tendencia, el CREES destaca que el bono soberano dominicano con vencimiento a diez años cerró la semana pasada con un rendimiento de 6.13 %, superior al 5.85 % que exigían los inversionistas al cierre del año 2025 para ese mismo instrumento financiero.

La organización sostiene que esta evolución refleja una tendencia similar a la observada en otras economías y que responde al ajuste general de las tasas de interés en los mercados internacionales.

Asimismo, explica que los bonos emitidos por la República Dominicana suelen seguir el comportamiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados la principal referencia del mercado financiero global.

En consecuencia, cuando aumentan los rendimientos de los títulos estadounidenses, los países emergentes enfrentan mayores costos de financiamiento, a los que además se suma la prima de riesgo correspondiente a cada nación.

El CREES también examinó las proyecciones oficiales sobre el servicio de la deuda pública durante los próximos años.

Con base en estimaciones de la Dirección General de Crédito Público, la entidad señala que entre los años 2027 y 2031 el servicio total de la deuda del sector público no financiero ascendería a US$47,116 millones.

Esa cifra incluye tanto el pago de capital como los intereses correspondientes a las obligaciones financieras del Estado dominicano.

Del total proyectado, aproximadamente US$29,984 millones corresponderían al servicio de la deuda externa, mientras que los restantes US$17,132 millones estarían vinculados a la deuda interna.

El estudio también resalta el crecimiento experimentado por el saldo de la deuda pública durante los últimos años.

Según los datos citados por el CREES, la deuda del Sector Público No Financiero (SPNF) alcanzó los US$66,409 millones al cierre de abril de este año.

Ese monto representa un incremento de 107 % respecto al nivel registrado en 2018, lo que implica que en un período de siete años y cuatro meses la deuda del sector público prácticamente se duplicó.

La organización agrega que, al incorporar los pasivos del Banco Central de la República Dominicana, el volumen total de compromisos financieros asciende a US$82,791 millones.

Ante este escenario, el CREES advierte que el pago de intereses continuará absorbiendo una proporción creciente del gasto público y de los ingresos tributarios del Gobierno.

No obstante, la entidad considera que esta tendencia podría modificarse mediante la aplicación de un proceso efectivo de consolidación fiscal orientado a reducir el ritmo de crecimiento de la deuda pública.

El centro sostiene que las experiencias internacionales muestran que las consolidaciones fiscales exitosas son aquellas que logran disminuir el endeudamiento o reducir el volumen de pasivos acumulados por el Estado.

De acuerdo con el análisis, estos procesos suelen sustentarse principalmente en la racionalización y reducción del gasto público, más que en incrementos de los ingresos tributarios.

El CREES concluye que la sostenibilidad fiscal de largo plazo dependerá de la capacidad de las autoridades para controlar el crecimiento del gasto, disminuir las necesidades de financiamiento y evitar que el costo de la deuda continúe aumentando como proporción de los recursos generados por la economía dominicana.

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