Congreso aprueba en tiempo récord ley anticrisis que elevará recaudaciones en hasta RD$50 mil millones
Santo Domingo, 18 junio .– En un plazo de apenas seis días, el Congreso Nacional estudió, debatió y convirtió en ley el proyecto de Ley de Medidas Pro-Crecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional, una iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo que busca incrementar los ingresos del Estado en entre RD$40,000 y RD$50,000 millones anuales mediante una serie de ajustes tributarios y medidas de consolidación fiscal.
La pieza legislativa fue aprobada de urgencia por la Cámara de Diputados y el Senado de la República en sesiones consecutivas, quedando ahora en manos del presidente Luis Abinader la decisión de promulgarla u observarla.
La ley forma parte de la estrategia gubernamental para enfrentar las presiones generadas por la crisis económica internacional, preservar la estabilidad macroeconómica y garantizar recursos para sostener programas sociales, subsidios, inversión pública y servicios esenciales.
Entre las principales medidas impositivas aprobadas figura el aumento temporal de la tasa del Impuesto Sobre la Renta (ISR) empresarial a un 30 % durante tres años para las empresas con ingresos superiores a RD$1,000 millones anuales.
Según el Gobierno, la medida impactará a poco más de mil grandes contribuyentes, equivalentes a menos del 1 % de las empresas que presentan declaraciones fiscales en el país.
Asimismo, se crea un nuevo tramo del ISR para personas físicas con ingresos superiores a RD$400,000 mensuales, quienes pasarán a tributar una tasa de 27 %. La disposición afectará a cerca de 5,900 contribuyentes de altos ingresos.
Otra de las medidas aprobadas contempla el aumento del impuesto aplicado a cheques y transferencias electrónicas, que pasará de 0.15 % a 0.20 %, así como la creación de un impuesto selectivo para cigarrillos electrónicos y dispositivos de vapeo.
También se incrementa la tributación de casinos y juegos de azar y se establece un aumento de diez dólares al impuesto aplicado a los pasajes aéreos internacionales.
La legislación incluye además mecanismos para combatir la evasión fiscal, entre ellos la implementación de la percepción del ITBIS en la Dirección General de Aduanas para determinados importadores, mayores retenciones de ISR a sectores considerados de difícil fiscalización y nuevos sistemas de trazabilidad para bebidas alcohólicas, cigarrillos y combustibles.
Junto a las medidas recaudatorias, la normativa incorpora disposiciones de alivio para sectores productivos y contribuyentes.
Entre ellas se encuentra la eliminación del anticipo para las microempresas, la simplificación del régimen de pagos para pequeñas empresas, la ampliación del Régimen Simplificado de Tributación, una amnistía fiscal para regularizar deudas tributarias y la reducción de varios gravámenes considerados obsoletos.
También contempla beneficios para la clase media, como el ajuste por inflación de las escalas del ISR personal, el incremento del mínimo exento de impuestos y el aumento de las deducciones por gastos educativos.
El Gobierno ha defendido la iniciativa argumentando que no modifica la tasa general del ITBIS ni grava productos básicos de la canasta familiar, al tiempo que asegura que los mayores esfuerzos tributarios recaerán sobre grandes empresas y contribuyentes de mayores ingresos.
Con la aprobación definitiva por parte del Congreso Nacional, el proyecto entra en su etapa final y solo resta la decisión del Poder Ejecutivo para su entrada en vigencia, en medio de un amplio debate político y económico sobre sus efectos en la actividad productiva y en el costo de vida de la población.
