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Vinícius y Matheus Cunha ponen a bailar a Brasil en goleada 3-0 ante Haití en el Mundial

FILADELFIA, 20 junio. — Aún sin mostrar una versión virtuosa que silencie las dudas que le atenazan, Brasil exhibió pegada para despachar a un frágil adversario.

Vinícius Júnior marcó un gol y asistió en el segundo de los dos tantos de Matheus Cunha, con lo que la Seleção sonrió el viernes con un balsámica victoria 3-0 ante Haití en el Mundial.

“La victoria de hoy nos da confianza y tranquilidad”, afirmó Vinícius. “Poder marcar y dar una asistencia me ayuda a alcanzar el nivel en el que quiero estar con la selección”.

Al equipo del italiano Carlo Ancelotti le costó hacerse presente en el marcador en el Lincoln Financial Field de Filadelfia. Pero el gol inicial de Cunha abrió las compuertas para liquidar a un conjunto caribeño que disputa su segunda Copa del Mundo y primera desde 1974.

Después del decepcionante empate 1-1 en su debut contra Marruecos el sábado pasado, Ancelotti —el primer extranjero que dirige a Brasil en un Mundial— hizo dos cambios en el once titular. Cunha tomó el lugar de Igor Thiago como delantero centro, mientras que Danilo desplazó a Ibañez en la zaga.

“La presión del debut afectó mucho. Hoy, los jugadores estaban más tranquilos. Jugamos mejor”, resaltó Vinícius.

Cunha no desaprovechó su titularidad y abrió el marcador a los 23 minutos.

El jugador del Manchester United fue el artífice de la jugada. Robó el balón en medio campo y cedió a Bruno Guimarães, quien habilitó a a Vinícius por la izquierda del área. El astro del Real Madrid recortó y sacó un remate que el arquero Johny Placide alcanzó a repeler, pero el rebote quedó servido para que Cunha empujara en cámara lenta.

Más tarde, a los 36, Cunha empalmó un potente zurdazo al ángulo tras ser asistido por Vinícius.

“No soy un delantero centro tradicional. Ancelotti me da mucha libertad para moverme”, comentó Cunha. “Soy más bien un falso nueve, aún con la responsabilidad que conlleva ese número. Quiero hacer lo mejor para mis compañeros”.

En los descuentos de la primera parte, Vinícius le ganó las espaldas a la defensa haitiana y batió a Placide en el mano a mano para estampar su segundo gol de la copa.

“El técnico me pidió que jugara por dentro. No me gusta mucho, pero siempre que juego por dentro, marco”, señaló Vinícius entre risas. “Ya sé lo que me espera: tendré que jugar por dentro más a menudo”.

Y eso bastó para que la pentacampeona resolviera el trámite y se adueñara del primer puesto del Grupo C con cuatro puntos. Marruecos, que a primera hora venció 1-0 a Escocia en Boston, marcha segundo con la misma cantidad de unidades. Los escoceses ocupan la tercera plaza con tres puntos.

“Fue lo que esperaba: mayor calidad, menos errores y más control en la defensa”, valoró Ancelotti. “Hemos mejorado y seguiremos haciéndolo en el próximo encuentro. Debemos aprovechar al máximo esta fase de grupos para empezar con buen pie la segunda ronda”.

Haití, la nación más pobre del hemisferio occidental, sufrió su segunda derrota seguida y se convirtió en el primer equipo eliminado del torneo.

“Lo positivo fue que nunca nos rendimos”, destacó el entrenador Sébastien Migné. “El equipo mostró buen ánimo en la segunda mitad. Demostraron que merecían estar aquí en el Mundial. Desafortunadamente, nos tocó jugar con Brasil. La brecha es muy grande”.

No todo fue alegría en Brasil.

Su atacante Raphinha fue sustituido por el adolescente Rayan en la recta final del primer tiempo por una aparente lesión muscular.

“Raphinha será evaluado mañana”, dijo Ancelotti. “De momento, no sabemos qué ha pasado”.

Raphinha había sido de lo más destacado del equipo en el arranque del encuentro: le anularon un gol por posición adelantada.

En la casa de los Eagles de Filadelfia, dos veces campeones del Super Bowl, los torcedores brasileños vestidos de amarillo animaron una noche festiva.

Los aficionados haitianos bailaron y cantaron “Grenadye Alaso” (“Granaderos al ataque”), el grito de guerra tradicional de la selección nacional. Los brasileños respondieron con cánticos, recordándoles que su país es cinco veces campeón mundial y la casa del rey del fútbol: “¡Mil goles, mil goles, mil goles, mil goles, mil goles! ¡Sólo Pelé, sólo Pelé!”.

Cunha sumó a la frivolidad en Filadelfia, hogar de casi 6.000 inmigrantes brasileños, cuando hizo su ya conocida celebración de surf.

“Estamos aquí para llevar alegría a nuestra gente y a nuestras familias. Siempre hemos soñado con jugar un Mundial. Siempre hemos soñado con marcar un gol en el Mundial”, puntualizó.

Brasil acabó el partido con dos jugadores menores de 20 años en un mismo partido del Mundial: Rayán (18) y Endrick (19), quien ingresó a los 64 por Cunha.

Fue la segunda vez en la historia que Brasil alineó a dos Sub20 en la historia del torneo. La única otra ocasión fue en la edición de 1958, cuando Brasil logró su primera estrella, con Pelé y Mazzola contra Gales.

Brasil cerrará su actividad en el grupo midiéndose contra Escocia el próximo miércoles en Miami. Simultáneamente, Marruecos enfrentará a Haití en Atlanta.

“No pensamos en la fase de eliminación directa. Pensamos en jugar bien, mejorar frente a Escocia”, aseveró Ancelotti. “Hay que ganar el partido y, si es posible, terminar primeros en el grupo, lo cual podría ser importante para el futuro”. (AP)

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