CREES advierte que proyecto tributario aumentaría la carga fiscal y profundizaría las distorsiones del sistema
Santo Domingo. 20 junio. – El Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES) consideró que la Ley Pro-Crecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional, promulgada recientemente por el Poder Ejecutivo, contiene algunos elementos positivos, pero sostuvo que su objetivo principal es aumentar la recaudación tributaria sin corregir las distorsiones estructurales del sistema impositivo dominicano.
En un análisis sobre la iniciativa, el CREES señaló que, pese a la denominación del proyecto, las medidas planteadas no contribuirían de manera significativa a impulsar el crecimiento económico mediante una mayor inversión, ahorro y producción, sino que estarían orientadas fundamentalmente a incrementar los ingresos fiscales e incorporar disposiciones de carácter popular.
La entidad destacó que una de las medidas más promocionadas por el Gobierno es el aumento de la carga tributaria para los contribuyentes de mayores ingresos, especialmente a través del incremento de la tasa del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para personas jurídicas con ingresos superiores a los mil millones de pesos, que pasaría del 27 % al 30 % durante un período de tres años.
Sin embargo, el CREES argumentó que los efectos de este tipo de impuestos no recaen exclusivamente sobre las empresas o sus propietarios, sino que terminan afectando también a consumidores y trabajadores. Explicó que parte de la carga tributaria suele trasladarse a los precios de bienes y servicios, mientras que otra parte impacta la inversión, la generación de empleos y el crecimiento de la productividad.
“El impuesto a las ganancias empresariales es, en última instancia, un impuesto a la producción y al consumo”, plantea el análisis del centro de estudios, al advertir que una mayor carga fiscal podría traducirse en menos inversiones y en una reducción del ritmo de expansión económica.
El CREES también cuestionó la competitividad tributaria de la República Dominicana. Según la entidad, con una tasa corporativa de 27 %, el país ya se encuentra por encima del 67 % de las 162 economías más importantes del mundo.
De aprobarse el incremento al 30 %, la República Dominicana pasaría a tener una tasa superior a la del 75 % de esas naciones, enviando una señal negativa a potenciales inversionistas nacionales y extranjeros.
Asimismo, el centro de análisis económico sostuvo que la propuesta introduce mayores niveles de complejidad al sistema tributario.
Indicó que el proyecto establece dos regímenes distintos para las empresas dentro del régimen normal de tributación, donde algunas compañías tributarían a una tasa de 30 % y otras mantendrían la actual tasa de 27 %.
Según el CREES, esta diferenciación generaría incentivos para solicitar exenciones y tratamientos especiales, aumentando la complejidad administrativa y creando nuevas distorsiones en la estructura tributaria.
Otro aspecto criticado por la institución es la creación de una nueva escala del Impuesto Sobre la Renta para personas físicas, lo que elevaría de tres a cuatro los niveles de tributación aplicables a los contribuyentes.
A juicio del organismo, esta medida incrementaría los incentivos para la elusión fiscal y desestimularía la generación de riqueza, al penalizar con mayores tasas a quienes producen mayores ingresos.
El análisis sostiene que los cambios planteados afectarían no solo a los contribuyentes de mayores ingresos, sino también a los trabajadores y consumidores, debido a su impacto sobre la inversión y la actividad productiva.
Con relación al anticipo, el CREES advirtió que la iniciativa crea tres tratamientos diferenciados para micro, pequeñas, medianas y grandes empresas. Aunque recordó que el anticipo no constituye un impuesto en sí mismo, consideró que el nuevo esquema añade complejidad innecesaria al sistema.
La organización afirmó que otorgar tratamientos diferenciados según el tamaño de las empresas podría incentivar a algunos negocios a mantenerse artificialmente pequeños para beneficiarse de condiciones tributarias más favorables, fenómeno que los economistas denominan “trampa de tamaño”.
De igual manera, señaló que empresas medianas y grandes podrían buscar mecanismos para acogerse a los beneficios diseñados para segmentos de menor dimensión.
Para el CREES, las modificaciones propuestas tanto en el Impuesto Sobre la Renta como en el régimen de anticipos generarían nuevas distorsiones que eventualmente obligarían a una futura reforma tributaria para corregirlas.
La entidad concluyó que, de aprobarse el proyecto tal como fue sometido al Congreso Nacional, el sistema tributario dominicano se volvería más complejo, menos competitivo y con mayores incentivos para la evasión y la elusión fiscal, lo que dificultaría una transformación estructural efectiva en el futuro.
El CREES adelantó que en una segunda entrega de su análisis abordará el comportamiento del gasto público en el contexto de las nuevas medidas fiscales, así como otros aspectos de la propuesta legislativa que considera positivos dentro del conjunto de reformas planteadas por el Poder Ejecutivo.
