Ucrania intensifica ataques sobre Crimea y golpea infraestructura clave en el estrecho de Kerch
Kerch, Crimea, 22 junio.- Las fuerzas ucranianas lanzaron este domingo una nueva ofensiva con drones contra objetivos estratégicos en la península de Crimea y en ambos extremos del estrecho de Kerch, en una operación que busca aumentar la presión sobre el territorio anexionado por Rusia y dificultar sus conexiones logísticas con el continente.
La ofensiva se produjo en medio de una escalada de ataques con drones y misiles entre ambos países y coincidió con avances recientes de las tropas rusas en la región oriental del Donbás, donde Moscú ha logrado algunos de sus progresos más importantes desde finales de 2025.
De acuerdo con reportes oficiales de las autoridades instaladas por Rusia en Crimea, al menos cuatro personas murieron y otras 28 resultaron heridas durante los bombardeos.
Entre los lesionados figuran dos menores que permanecen en estado grave. Las acciones afectaron infraestructura civil y militar tanto en la península como en la zona del estrecho de Kerch, paso estratégico que conecta Crimea con la región rusa de Krasnodar a través del puente construido por Moscú tras la anexión de 2014.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, confirmó que la operación alcanzó objetivos ubicados en ambos lados del estrecho y aseguró que los ataques estuvieron dirigidos contra instalaciones utilizadas por el aparato militar ruso.
“La noche pasada, nuestros golpes de largo alcance impactaron en la logística militar, la industria petrolera y las defensas aéreas del ocupante. Todo esto es una respuesta justa a los brutales ataques rusos contra nuestra gente”, expresó el mandatario en un mensaje difundido a través de sus redes sociales.
Según Zelensky, entre los objetivos alcanzados figuraron infraestructuras marítimas utilizadas para el transporte de petróleo en la región de Krasnodar, un depósito de combustible en Kerch, centros logísticos militares, cuatro estaciones de radar pertenecientes a sistemas antimisiles S-400 y dos complejos de defensa aérea Pantsir.
El gobernante ucraniano destacó que algunos de los blancos atacados se encontraban a casi 300 kilómetros de la línea del frente y sostuvo que la capacidad de ataque de largo alcance de Ucrania constituye una herramienta fundamental para presionar a Rusia.
“Rusia sólo entiende la fuerza, y nuestra fuerza de largo alcance ciertamente sirve al objetivo de la paz”, afirmó.
Por su parte, el jefe de la administración prorrusa de Crimea, Serguéi Axiónov, confirmó las víctimas mortales y los heridos ocasionados por la ofensiva. Informó además que varios de los lesionados fueron hospitalizados debido a la gravedad de sus heridas.

Medios locales y canales de información en Telegram reportaron que varios drones impactaron una refinería ubicada en el puerto de Kerch, provocando un incendio visible desde distintos puntos de la ciudad.
También se informó que fragmentos de aparatos derribados alcanzaron edificios residenciales cercanos.
En un incidente separado, autoridades de la región rusa de Krasnodar señalaron que una persona murió y otra resultó herida durante un ataque contra un ferry que se dirigía hacia Crimea. Asimismo, informaron sobre daños y fuego en una terminal petrolera.
La ofensiva obligó a las autoridades rusas a suspender temporalmente el tránsito de vehículos y trenes sobre el puente de Crimea, una de las principales arterias de abastecimiento para la península. Aunque la circulación fue restablecida después de unas nueve horas, cientos de vehículos permanecieron varados durante gran parte del día.
También fue suspendido el tráfico marítimo en el estrecho de Kerch, situación que incrementó las dificultades logísticas para el suministro de bienes esenciales hacia la península.
Como alternativa, las autoridades recomendaron utilizar la ruta terrestre que atraviesa el sur del Donbás, las regiones de Zaporiyia y Jersón, hasta llegar al puerto de Mariúpol. Sin embargo, especialistas independientes señalan que los constantes ataques ucranianos contra convoyes y vehículos de carga han reducido considerablemente la seguridad de esas vías.

La situación ha comenzado a afectar el abastecimiento interno de Crimea. Axiónov anunció restricciones en la venta de gasolina a particulares y empresas privadas, mientras que la compañía estatal Krimenergo informó interrupciones parciales en el suministro eléctrico y de agua potable en diversas zonas del centro, sur y noroeste de la península.
Medios locales advirtieron además que las dificultades de transporte y abastecimiento podrían impactar negativamente la temporada turística de verano, una de las principales fuentes de ingresos de Crimea.
Mientras tanto, Zelensky denunció que los ataques rusos continúan causando víctimas civiles en distintas regiones de Ucrania.
Según informó, bombardeos realizados el sábado contra la región de Zaporiyia dejaron cinco muertos y 26 heridos, mientras que en la región de Poltava fallecieron dos personas y otras doce resultaron lesionadas.
El mandatario aseguró que la intensidad de los ataques rusos se ha mantenido elevada durante los últimos días.
“Sólo esta semana, los rusos han lanzado unos 2,200 drones de ataque, más de 1,800 bombas aéreas guiadas y 87 misiles de varios tipos contra Ucrania”, afirmó.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia informó que sus sistemas antiaéreos destruyeron durante la noche un total de 239 drones ucranianos en diferentes regiones del país y en la península de Crimea.
Según Moscú, los aparatos fueron interceptados sobre las regiones fronterizas de Kursk, Briansk y Bélgorod, así como en Rostov, Krasnodar, Adiguea, Ástrajan y Oriol. También se reportaron operaciones defensivas sobre el mar Negro, el mar de Azov y diversos puntos de Crimea.
La nueva ofensiva refleja la creciente importancia estratégica de Crimea dentro del conflicto y evidencia el esfuerzo de Ucrania por debilitar las líneas de suministro rusas, mientras Moscú intenta consolidar sus posiciones militares en el este y sur del territorio ucraniano.
