Abinader llama a la juventud a liderar una “revolución de los honestos” y reafirma lucha contra la corrupción
Santo Domingo, 24 junio. – El presidente Luis Abinader afirmó este miércoles que la honestidad y la ética deben convertirse en valores centrales de la vida pública y privada de los dominicanos, al encabezar el Tercer Congreso Nacional de Ética y Juventud, donde reiteró el compromiso de su gobierno con la transparencia, la integridad institucional y el combate a la corrupción en todos los niveles.
La actividad, celebrada en la sede del Ministerio de Defensa, reunió a autoridades gubernamentales, jóvenes líderes, estudiantes y representantes de distintas instituciones públicas y privadas, en un espacio dedicado a promover la reflexión sobre los valores éticos y el papel de las nuevas generaciones en la construcción de una mejor sociedad.
Durante su intervención, el mandatario insistió en la necesidad de fortalecer una cultura de honestidad en la administración pública y en la vida nacional, señalando que ese compromiso debe convertirse en una práctica cotidiana.
“Es fundamental predicar con el ejemplo y poner la honestidad de moda”, expresó el jefe de Estado, al tiempo que reconoció que los esfuerzos por transformar prácticas arraigadas durante décadas pueden encontrar resistencias y generar consecuencias para quienes desafían viejas estructuras.
Abinader sostuvo que la ética constituye la principal virtud que debe acompañar a cualquier persona que aspire a desempeñar funciones de liderazgo, especialmente en el ámbito público.
“La primera condición y la primera virtud es la ética. Una persona puede tener la mejor preparación académica, la mayor capacidad y el currículum más impresionante, pero si no tiene ética, nada de eso servirá”, afirmó.
El gobernante aseguró que la lucha contra la corrupción ha sido uno de los pilares que han definido su gestión desde que asumió la Presidencia de la República, destacando que ese compromiso diferencia a la actual administración.
“Hay algo que esta generación y este Gobierno tienen que distinguir claramente: la lucha contra la corrupción y la búsqueda de la transparencia”, manifestó.
En ese sentido, recordó que durante los últimos años se han identificado y procesado diversos casos de presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos y reiteró que las autoridades continuarán actuando frente a cualquier acto ilícito.
“Cada acto de corrupción será combatido y enfrentado, sin importar quién esté involucrado. No importa si se trata de niveles altos, medios o bajos; la lucha debe darse en todos los niveles”, enfatizó.
El presidente también dirigió un mensaje a los jóvenes presentes, a quienes exhortó a no abandonar la defensa de los principios éticos y la honestidad.
“Podemos cansarnos, pero no podemos detenernos. No nos cansemos de defender la ética y la honestidad”, expresó.
La ética como compromiso cotidiano
Durante el congreso también intervino el ministro de la Juventud, Carlos Valdez, quien llamó a las nuevas generaciones a asumir la ética como una práctica permanente y un compromiso diario con el desarrollo nacional.
Valdez sostuvo que el país que aspiran a construir los dominicanos no depende únicamente de discursos o promesas, sino de las acciones concretas de los ciudadanos.
“La República Dominicana que soñamos no se construye con discursos. Se construye con personas que hacen lo correcto cuando nadie las está viendo”, señaló.
El funcionario destacó la importancia de que los jóvenes adopten valores de integridad y responsabilidad en cada uno de los espacios donde se desarrollan, desde las aulas hasta las instituciones públicas y privadas.
Paliza insta a los jóvenes a involucrarse en la vida pública

Por su parte, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, aprovechó el escenario para reflexionar sobre el papel de la juventud en la democracia y exhortó a los jóvenes a involucrarse activamente en los procesos políticos y sociales del país.
Paliza sostuvo que toda persona forma parte de la vida política de una nación, independientemente de que participe o no en organizaciones partidarias.
“Todos somos seres políticos. Nuestras vidas están impactadas por decisiones públicas desde el momento en que nacemos. La educación que recibimos, la seguridad de nuestras comunidades, la calidad de los servicios públicos y las oportunidades que encontramos a lo largo de la vida dependen de la manera en que una sociedad se gobierna”, expresó.
El funcionario afirmó que la juventud debe entenderse más allá de una cuestión de edad y definirse como una actitud permanente de innovación, participación y compromiso con la transformación social.
“La juventud es una actitud. Es la capacidad de mantener viva la inquietud intelectual, de no resignarse ante los problemas y de seguir creyendo que el futuro puede ser mejor que el presente”, manifestó.
Asimismo, motivó a los jóvenes a asumir un liderazgo ético, participar en los asuntos públicos y comprometerse con causas que contribuyan al bienestar colectivo.
“Las democracias modernas necesitan ciudadanos críticos, pero también ciudadanos comprometidos. Necesitamos personas capaces de señalar los problemas, pero igualmente dispuestas a construir soluciones”, afirmó.
Paliza sostuvo que el futuro del país no depende exclusivamente de quienes ocupan posiciones de gobierno, sino también del comportamiento y compromiso de los ciudadanos.
En la parte final de su discurso, llamó a impulsar lo que definió como una “revolución de los honestos”, basada en el servicio, la responsabilidad y la transparencia.
“Necesitamos una revolución de personas honestas. Una revolución de jóvenes que comprendan que el liderazgo auténtico comienza cuando se pone al servicio de los demás. Si logramos que la participación se encuentre con la ética, que la juventud se encuentre con la responsabilidad y que el liderazgo se encuentre con la transparencia, tendremos no solo mejores instituciones, sino una mejor República Dominicana”, concluyó.
El Tercer Congreso Nacional de Ética y Juventud forma parte de las iniciativas impulsadas por el Gobierno para fomentar valores ciudadanos, fortalecer la participación de las nuevas generaciones y promover una cultura de integridad en la gestión pública y en la sociedad dominicana.
