A un año de la tragedia del Jet Set, el clamor por justicia se mantiene vivo entre familiares y sobrevivientes
Santo Domingo, 9 abril.– A un año de la tragedia ocurrida en el centro nocturno Jet Set, que dejó un saldo devastador de 236 fallecidos y alrededor de 180 heridos, familiares, sobrevivientes y allegados de las víctimas volvieron a reunirse este jueves en un acto cargado de dolor, memoria y exigencia de justicia.
La jornada conmemorativa inició con una misa celebrada pasadas las 10:00 de la mañana, presidida por el padre Rogelio Cruz, de la Diócesis Padre Montesinos, quien desde el altar elevó un discurso firme y emotivo que conectó con el sentir de los presentes.
Durante la eucaristía, el religioso planteó interrogantes que resonaron entre los asistentes: “¿Qué es lo que pedíamos? ¿Qué seguimos pidiendo? ¿Qué vamos a seguir pidiendo?”, a lo que la multitud respondió de forma unánime: “Justicia”.
En un tono más enfático, Cruz llamó a transformar ese reclamo en una acción firme. “Hoy hacemos el compromiso: no vamos a pedir justicia, vamos a exigir justicia. Yo estoy llamando a que asumamos una actitud valiente, a que no nos arrebaten la memoria de nuestros seres queridos”, expresó, provocando aplausos y lágrimas entre los asistentes.
El sacerdote también cuestionó la postura asumida por la familia Espaillat desde el inicio del proceso judicial, así como la ausencia de actores políticos en el acompañamiento a las víctimas. “¿Dónde están los políticos de este país?”, preguntó, al tiempo que criticó lo que consideró una falta de reconocimiento de responsabilidades.
“Está demostrado con los vídeos que han salido que hubo no solamente negligencia, sino irresponsabilidad. ¿Por qué esa actitud de defensa cuando se debió reconocer lo ocurrido?”, añadió.

Asimismo, el padre Cruz denunció lo que calificó como un sistema judicial que deja en estado de indefensión a los afectados. “El Código Procesal Penal lo que presenta es una burla. Estamos desamparados en estos representantes, estamos desamparados en la justicia. El mismo Código nos pone en un bajadero que no tiene fin”, sostuvo.
La ceremonia religiosa estuvo marcada por una profunda carga simbólica. Los asistentes vistieron de blanco y negro, portando flores, carteles y camisetas con los rostros de sus seres queridos. El ambiente reflejaba una mezcla de duelo persistente y determinación colectiva.
Posteriormente, familiares y sobrevivientes se trasladaron a los alrededores de la denominada “zona cero”, donde ocurrió el colapso del techo la madrugada del 8 de abril de 2025, mientras decenas de personas disfrutaban de una presentación del merenguero Rubby Pérez, conocido como “la voz más alta del merengue”.
El desplome, ocurrido a las 12:44 de la madrugada, marcó un antes y un después en la historia reciente del país, generando conmoción nacional e internacional.
En el lugar fue levantado un altar en honor a las víctimas, adornado con flores blancas, corazones de barro y fotografías con los nombres de los 236 fallecidos. Allí, el silencio y el llanto se entrelazaban con testimonios de dolor que aún no encuentran consuelo.
“Hay muchas personas que están sufriendo mucho, que perdieron muchos seres queridos y esto ha sido muy difícil”, expresó entre lágrimas Gibrandy Pineda, quien perdió a su pareja, Omar Ogando, en la tragedia.
El acto también evidenció las dificultades emocionales que enfrentan los familiares para reconstruir sus vidas tras la pérdida. La ausencia, un año después, sigue siendo una herida abierta.

En el marco de esta conmemoración, la Alcaldía del Distrito Nacional informó el cierre de la avenida Independencia hasta el mediodía de este viernes, como parte de las medidas de seguridad y logística para el memorial.
La disposición fue adoptada en coordinación con el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), debido a la reprogramación de los actos conmemorativos, inicialmente suspendidos por las lluvias.
“Esta medida responde a la posposición de los actos en memoria de las víctimas del Jet Set, reprogramados para mañana 9 de abril, debido a las condiciones climáticas”, indicó el comunicado oficial.
A un año del siniestro, la tragedia del Jet Set sigue siendo un símbolo de dolor colectivo, pero también de lucha. Entre flores, recuerdos y consignas, los familiares reiteran que no descansarán hasta que se haga justicia y se establezcan responsabilidades claras por uno de los episodios más trágicos en la historia reciente de la República Dominicana.

