Banco Central explica la medición del aporte del sector financiero al PIB
Santo Domingo, 14 enero. – El Departamento de Cuentas Nacionales y Estadísticas Económicas del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) afirmó que la medición del aporte del sector intermediación financiera, seguros y actividades conexas al crecimiento económico nacional se realiza conforme a estándares metodológicos internacionales rigurosos, y que los resultados publicados reflejan de manera fiel la realidad económica del sector, descartando que se trate de simples ajustes contables o distorsiones estadísticas.
La institución considera necesario ofrecer estas precisiones técnicas con el objetivo de fortalecer la comprensión pública sobre cómo se estima el valor agregado del sector financiero dentro del producto interno bruto (PIB).
El Banco Central explicó que las cuentas nacionales constituyen un sistema estadístico integral que permite organizar y registrar de forma coherente las transacciones económicas del país. A partir de este sistema se analiza la producción, la generación y distribución del ingreso y el uso de los recursos, convirtiéndose en la base fundamental para el análisis económico y la formulación de políticas públicas.
En el caso dominicano, las cuentas nacionales anuales se elaboran siguiendo los lineamientos del Sistema de Cuentas Nacionales 2008 (SCN 2008), marco metodológico internacional desarrollado de manera conjunta por Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el Banco Mundial y la Comisión Europea.
Estas estimaciones descansan en investigaciones exhaustivas que abarcan empresas públicas y privadas, censos, encuestas, registros administrativos, estadísticas de producción y precios, así como los estados financieros de las distintas unidades económicas.
Esta información constituye la base sobre la cual se estructuran los principales agregados macroeconómicos, incluyendo el PIB trimestral y el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE).
A partir de las cuentas anuales se derivan las estimaciones de alta frecuencia, elaboradas conforme a las recomendaciones del Manual de Cuentas Nacionales Trimestrales del FMI, manteniendo plena coherencia conceptual y metodológica.
El organismo monetario destacó que, para la compilación del sistema de cuentas nacionales, ha contado con asistencia técnica especializada de consultores externos y de organismos internacionales, particularmente del FMI, lo que refuerza la solidez técnica y la comparabilidad internacional de las estadísticas oficiales.
En este marco, la actividad de intermediación financiera, seguros y actividades conexas se presenta de manera consolidada en las cuentas nacionales. Este sector incluye los servicios financieros —excluyendo seguros y fondos de pensiones—, los servicios de seguros y fondos de pensiones, así como los servicios auxiliares financieros.
En estas actividades participan el Banco Central, la banca múltiple, los bancos de ahorro y crédito, las asociaciones de ahorros y préstamos, cooperativas, fondos de inversión, compañías aseguradoras, administradoras de fondos de pensiones, puestos de bolsa, fiduciarias, agencias de cambio y otros intermediarios.
Para estimar la producción de los servicios financieros, el Banco Central utiliza información proveniente de estados financieros y registros administrativos, como los disponibles en el Portal de la Administración Monetaria y Financiera (PAMF).
La producción del sector se mide a partir de comisiones explícitas, como las asociadas a tarjetas de crédito, manejo de cuentas y otros servicios, así como de comisiones implícitas, conocidas como Servicios de Intermediación Financiera Medidos Indirectamente (SIFMI).
Los SIFMI, establecidos en el SCN 2008, capturan el valor de servicios financieros que no tienen un precio explícito, pero cuyo costo está implícito en el margen entre las tasas de interés de préstamos y depósitos.
Su incorporación es esencial para reflejar de manera adecuada la realidad económica del sector financiero. De acuerdo con el Banco Central, excluir estos servicios implicaría una subestimación significativa de la producción del sector y una medición alejada de las mejores prácticas internacionales.
En la serie de cuentas nacionales con año de referencia 2018, los SIFMI representaron alrededor del 46 % de la producción total del sector financiero, una proporción similar a la observada en otros países de la región.
En cuanto a las estimaciones de alta frecuencia —trimestrales y mensuales—, la entidad explicó que se utilizan las mismas fuentes básicas que en las cuentas anuales, lo que permite contar con información oportuna y precisa para el seguimiento de la coyuntura económica. La inclusión de los SIFMI en estas estimaciones responde a un apego estricto a lo dispuesto por el SCN 2008 y no a decisiones discrecionales.
Desde el enfoque de la producción, el Banco Central subrayó la necesidad de distinguir entre la contabilidad financiera empresarial y la contabilidad nacional. No todos los ingresos contables forman parte del valor agregado ni todos los gastos se consideran consumo intermedio.
Por ejemplo, los intereses se registran en la cuenta de asignación del ingreso primario y no forman parte del valor agregado bruto. Aplicando estas reglas, el valor agregado corriente del sector financiero registró un crecimiento nominal de 12.0 % entre enero y noviembre de 2025, impulsado principalmente por la banca múltiple, que concentra cerca del 60 % del sector.
En términos reales, el crecimiento del sector se situó en 7.3 %, resultado de la aplicación de índices de precios específicos y diferenciados por subsector, que capturan con mayor precisión la estructura de costos de la intermediación financiera.
Si se hubiese utilizado únicamente el índice de precios al consumidor (IPC) promedio del período, el crecimiento real habría sido de 8.0 %, diferencia atribuida al uso de deflactores especializados.
Asimismo, aunque el Banco Central no compila de manera regular el PIB por el enfoque del ingreso en alta frecuencia para toda la economía, la disponibilidad de información del sector financiero permite realizar ejercicios de validación.
Bajo este enfoque, el crecimiento nominal del sector también fue de 12.0 %, y al deflactarlo con el IPC se obtiene un crecimiento real cercano al 8.0 %, consistente con el dato oficial una vez considerados los deflactores diferenciados.
Finalmente, la institución enfatizó que el crecimiento del valor agregado del sector financiero no tiene por qué coincidir exactamente con el crecimiento del PIB total, ya que las distintas actividades económicas pueden expandirse a ritmos diferentes. La evidencia empírica internacional muestra que la relación entre el sector financiero y el crecimiento económico no es lineal y depende de la coyuntura macroeconómica y del grado de profundidad financiera.

