Banco Central mantiene su tasa de política monetaria en 5.25 % ante un entorno global incierto y presiones inflacionarias moderadas
Santo Domingo, 30 enero. – El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) decidió mantener sin variaciones su tasa de política monetaria (TPM) en 5.25 % anual, durante su reunión de política monetaria correspondiente a enero de 2026, reafirmando así una postura de cautela frente a un contexto internacional marcado por elevados niveles de incertidumbre y presiones inflacionarias asociadas, principalmente, a choques de oferta en los precios de los alimentos.
Junto a esta decisión, la autoridad monetaria informó que la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez, conocida como Repos a un día, se mantiene en 5.75 % anual, mientras que la tasa de los depósitos remunerados u Overnight continúa en 4.50 % anual.
Estas medidas, según explicó el BCRD, responden a un análisis integral de las condiciones económicas internas y externas, así como a la evaluación del desempeño del mecanismo de transmisión de la política monetaria, el cual ha estado operando de forma eficiente y ha contribuido a la flexibilización de las condiciones financieras del país.
El Banco Central destacó que, pese a la persistencia de factores externos adversos, la política monetaria aplicada ha permitido un entorno de menores tasas de interés bancarias, favoreciendo el acceso al crédito y apoyando la actividad económica.
No obstante, subrayó que la decisión de mantener invariable la TPM responde también al aumento de la incertidumbre global y a las presiones inflacionarias recientes, especialmente aquellas vinculadas a choques de oferta que inciden sobre los precios de los alimentos, factores que escapan al control directo de la política monetaria.
Panorama internacional: Estados Unidos, Europa y América Latina

En su análisis del contexto externo, el BCRD señaló que la economía de Estados Unidos de América (EUA) ha mostrado una notable resiliencia. De acuerdo con las proyecciones más recientes del Fondo Monetario Internacional (FMI), el crecimiento económico estadounidense fue revisado al alza, estimándose en 2.1 % para 2025 y 2.4 % para 2026.
Este desempeño ha estado acompañado de una inflación interanual de 2.7 % en diciembre, cifra que se mantiene por encima de la meta del 2.0 % establecida por la Reserva Federal (Fed).
A pesar de este nivel inflacionario, los riesgos asociados a un mayor debilitamiento del mercado laboral estadounidense se han moderado, lo que ha permitido a la Fed mantener su tasa de interés de referencia en el rango de 3.50 % – 3.75 % anual durante su reunión de enero.
Según las expectativas del mercado, se prevé que el banco central estadounidense retome los recortes de tasas de interés a mediados del presente año, en la medida en que la inflación continúe acercándose a su objetivo.
En la Zona Euro, el panorama económico sigue condicionado por los conflictos geopolíticos y la persistente incertidumbre comercial. Las proyecciones apuntan a un crecimiento de 1.4 % en 2025 y de 1.3 % en 2026. En tanto, la inflación interanual se situó en 1.9 % en diciembre de 2025, un nivel cercano a la meta del Banco Central Europeo (BCE).
En este contexto, los analistas de mercado anticipan que el BCE mantendrá sin cambios su tasa de referencia a lo largo de 2026, en un esfuerzo por preservar la estabilidad de precios sin afectar de manera significativa la actividad económica.
Por su parte, en América Latina se espera que el crecimiento económico continúe siendo moderado, con una expansión proyectada de 2.4 % en 2025 y 2.2 % en 2026. La inflación, en términos generales, se mantiene dentro de los rangos meta en la mayoría de los países de la región.
Tras las reducciones de tasas aplicadas durante 2025, la mayor parte de los bancos centrales latinoamericanos optaron por mantener sin cambios sus tasas de política monetaria en enero de 2026, reflejando una postura prudente ante un escenario externo aún desafiante.
Evolución de las materias primas
El informe del Banco Central también destacó la evolución reciente de los precios de las materias primas. El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) registró un incremento y se situó en torno a los US$65 por barril al cierre de enero, impulsado por el aumento de las tensiones geopolíticas a nivel internacional.
Este comportamiento del mercado energético ha generado presiones adicionales sobre los costos de producción y transporte en distintas economías.
Asimismo, el precio del oro alcanzó máximos históricos, superando los US$5,000 por onza troy, en un contexto en el que los inversionistas recurren a este metal como refugio de valor ante la elevada incertidumbre global.
Para la República Dominicana, la apreciación del oro representa una mejora en los términos de intercambio, lo que tiene un impacto positivo sobre la cuenta corriente de la balanza de pagos y fortalece el ingreso de divisas al país.
Inflación y actividad económica en el ámbito nacional
En el plano interno, el Banco Central informó que la inflación interanual se ubicó en 4.95 % en diciembre de 2025, dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 % establecido por la institución. Sin embargo, reconoció que los precios de los alimentos continúan afectados por choques de oferta exógenos a la política monetaria, entre ellos el impacto de eventos climáticos que han incidido negativamente en la producción y comercialización de bienes agropecuarios.
De igual manera, la inflación subyacente —que excluye los precios más volátiles— se situó en 4.85 % interanual, también dentro del rango meta del programa monetario. Este indicador ha estado influido por los incrementos en los servicios de suministro de alimentos, como resultado de los mayores costos de los insumos.
Según el sistema de pronósticos del BCRD, aunque la inflación local podría seguir reflejando en el corto plazo los efectos de estos choques de oferta, se espera que su impacto se disipe gradualmente en los próximos trimestres, a medida que se normalicen las condiciones de producción y distribución.
En ese sentido, la autoridad monetaria prevé que tanto la inflación general como la subyacente converjan y se mantengan dentro del rango meta al cierre de 2026. Las expectativas de los analistas del mercado también apuntan a una moderación de las presiones inflacionarias durante el presente año, con proyecciones ancladas en torno al 4 %, que corresponde al centro del rango objetivo.
En cuanto al desempeño de la actividad económica, el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró una expansión interanual de 2.3 % en diciembre de 2025. De esta forma, el crecimiento acumulado del año se ubicó en 2.1 %, impulsado principalmente por los sectores de agropecuaria y minería, así como por los servicios de intermediación financiera y las actividades de hoteles, bares y restaurantes.
Para 2026, se proyecta una recuperación gradual de la economía, con una expansión en torno a 4.0 %, apoyada en un mayor ritmo de ejecución de la inversión pública y en condiciones financieras más favorables.
Política monetaria, liquidez y crédito
El Banco Central recordó que, durante el segundo semestre de 2025, redujo la tasa de política monetaria en 50 puntos básicos de forma acumulada, colocándola en una postura considerada neutral, en función de las expectativas de inflación. Paralelamente, implementó un programa de provisión de liquidez por RD$81 mil millones, aprobado por la Junta Monetaria, con el objetivo de canalizar financiamiento hacia los sectores productivos en condiciones favorables.
Como resultado del funcionamiento del mecanismo de transmisión de la política monetaria, las condiciones financieras se han flexibilizado de manera significativa. La tasa de interés interbancaria, por ejemplo, disminuyó de un máximo de 12.6 % en junio de 2025 a 7.1 % anual en enero de 2026.
Asimismo, la tasa pasiva promedio ponderada de la banca múltiple bajó de 9.6 % a 5.9 % en comparación con enero de 2025, mientras que la tasa activa promedio ponderada se redujo de 15.2 % a 13.5 % en el mismo período.
El crédito al sector privado en moneda nacional mostró un crecimiento interanual cercano al 8 % en enero, impulsado principalmente por los préstamos dirigidos a los sectores productivos. A su vez, los agregados monetarios continúan expandiéndose a un ritmo superior al crecimiento del PIB nominal, lo que refleja una mayor disponibilidad de liquidez en la economía.
Sector externo y estabilidad macroeconómica
En el ámbito externo, el Banco Central informó que las remesas alcanzaron US$11,866.3 millones al cierre de 2025, registrando un crecimiento de 10.3 %. Las exportaciones totales ascendieron a US$15,930.6 millones, con un incremento de 14.4 %, impulsadas en gran medida por el aumento de las exportaciones de oro.
En este contexto, se estima que el déficit de cuenta corriente se ubicó en torno a 2.4 % del PIB en 2025, siendo totalmente financiado por la inversión extranjera directa, proyectada en unos US$4,900 millones.
El buen desempeño de las actividades generadoras de divisas ha contribuido a mantener una relativa estabilidad del tipo de cambio. La depreciación interanual fue de 3.1 % en 2025 y de alrededor de 2.0 % en enero de 2026. Asimismo, las reservas internacionales se situaron en aproximadamente US$14,700 millones al cierre de 2025, equivalentes a más del 11 % del PIB y a cinco meses de importaciones, superando ampliamente las métricas recomendadas por el FMI.
Finalmente, el Banco Central resaltó que la economía dominicana cuenta con sólidos fundamentos macroeconómicos y un sector productivo resiliente, lo que se refleja en una mejor percepción del riesgo país en comparación con el promedio de América Latina y otras economías emergentes.
En este contexto internacional complejo, la institución reiteró su compromiso de continuar monitoreando de cerca la evolución de la economía y de adoptar oportunamente las medidas necesarias para impulsar la actividad económica, manteniendo siempre como prioridad la estabilidad de precios dentro del rango meta establecido.

