BCIE identifica 29 fallas estructurales en proyecto Energía 2000 en Manzanillo

Por Frank Valenzuela

Manzanillo, Montecristi, 6 abril. — El Centro Bahía de Manzanillo para el Desarrollo Regional (CEBAMDER) informó este lunes que un informe oficial del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), correspondiente al Plan SIEMAS 4.0, fechado el 9 de octubre de 2025, identificó 29 brechas o incumplimientos estructurales en el proyecto energético Manzanillo Power Land (Energía 2000 S.A.).

De acuerdo con la organización, el proyecto fue clasificado con una categoría de riesgo ambiental y social “A”, considerada de alto riesgo, y con un nivel de intensidad “intenso”, lo que implica la potencial ocurrencia de impactos críticos significativos, incluyendo contaminación del aire y del agua, manejo inadecuado de residuos peligrosos, riesgos industriales, afectaciones a comunidades cercanas y presión sobre los ecosistemas marino-costeros en la Bahía de Manzanillo.

El proyecto fue inaugurado el pasado 27 de marzo con la presencia del presidente Luis Abinader.

Frank Valenzuela, presidente de CEBAMDER, señaló que el informe del BCIE establece que la iniciativa no cuenta con un Sistema de Gestión Ambiental y Social (SGAS) formalizado, manteniendo políticas fragmentadas sin mecanismos integrados de monitoreo, control y mejora continua, lo que ha impedido una gestión sistemática de los riesgos identificados.

Asimismo, el documento indica que el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) utilizado data del año 2013, pese a que el proyecto fue objeto de modificaciones sustanciales en 2024 y 2025, entre ellas la incorporación de cinco pozos de agua, infraestructura portuaria, un gasoducto de 6.2 kilómetros y cambios en la capacidad operativa.

Según el propio informe, estas variaciones requerían la realización de una Evaluación Integral de Riesgos e Impactos Ambientales y Sociales (ESRIA) basada en una línea base actualizada, la cual no ha sido ejecutada.

El BCIE también establece que el proyecto carece de una línea base socioambiental actualizada, a pesar de que esta debe incluir variables como biodiversidad, calidad del agua, condiciones socioeconómicas, servicios ecosistémicos y acceso al agua. De igual forma, se reconoce la ausencia de varios monitoreos ambientales contemplados en el Plan de Gestión Ambiental.

En el ámbito social, el informe señala la inexistencia de un sistema estructurado de participación comunitaria, la falta de un mecanismo formal de quejas y reclamaciones y la ausencia de un responsable designado para la gestión social, lo que constituye una violación a la Norma de Desempeño ND1.

También se confirma la falta de un análisis de impactos acumulativos en la Bahía de Manzanillo, a pesar de la coexistencia de actividades energéticas, portuarias, pesqueras y turísticas.

En materia ambiental, el documento identifica deficiencias como la ausencia de almacenamiento adecuado de residuos peligrosos, la falta de inventarios de emisiones de gases de efecto invernadero, la inexistencia de evaluaciones de cambio climático, la carencia de planes de manejo de materiales peligrosos y la falta de un sistema integral de respuesta ante emergencias, en una zona vulnerable a huracanes e inundaciones.

El informe también destaca la ausencia de evaluaciones de servicios ecosistémicos, de análisis de impactos residuales en hábitats marinos sensibles y de estudios de biodiversidad acumulativa, lo que compromete la sostenibilidad de ecosistemas como la Laguna Saladilla y el Parque Nacional Manglares de Estero Balsa.

En el marco del Plan SIEMAS 4.0, el BCIE estableció una serie de condiciones obligatorias con plazos definidos que el proyecto debe cumplir, entre ellas la implementación de un Sistema de Gestión Ambiental y Social integral, la elaboración de una Evaluación Integral de Riesgos e Impactos, la actualización de la línea base socioambiental y la creación de planes específicos para el manejo de residuos, biodiversidad, agua y materiales peligrosos, así como mecanismos formales de participación comunitaria y gestión de quejas. Estas medidas debían ejecutarse, en su mayoría, en un plazo de seis meses posteriores al primer desembolso del financiamiento.

Adicionalmente, el banco estableció condiciones previas al inicio de la fase operativa, como la obtención de autorizaciones para el uso del agua, la evaluación de riesgos de cambio climático, la realización de estudios de impactos acumulativos en la bahía, el análisis de impactos residuales en ecosistemas marinos y la evaluación de servicios ecosistémicos. Asimismo, se dispusieron obligaciones posteriores, incluyendo la elaboración de inventarios anuales de emisiones de gases de efecto invernadero y la implementación de sistemas de monitoreo continuo.

CEBAMDER denunció que, a casi seis meses de la emisión del informe, no existen evidencias verificables de cumplimiento de estas condiciones, lo que, a su juicio, constituye un incumplimiento técnico y temporal de los compromisos establecidos.

La organización también reportó impactos ambientales ya visibles en el territorio, entre ellos la destrucción de la playa Estero Balsa, la degradación progresiva de manglares, la eliminación de vegetación endémica protegida, la alteración del sistema hídrico local y afectaciones directas a más de 100 familias de pescadores y emprendedores ecoturísticos.

En este contexto, CEBAMDER exigió la realización de un nuevo Estudio de Impacto Ambiental independiente, la evaluación de impactos acumulativos, la creación de un fondo de compensación territorial, la restauración de ecosistemas, la compensación económica a las comunidades afectadas, la implementación de supervisión independiente y la suspensión de nuevos financiamientos hasta que se garantice el resarcimiento integral del territorio.

Como parte de estas acciones, la organización remitió una comunicación formal al Banco Centroamericano de Integración Económica en la que notifica un escenario de incumplimiento técnico y temporal, fundamentado en el propio informe SIEMAS 4.0, donde se reconocen las 29 brechas estructurales y se establecen plazos específicos que no han sido cumplidos.

La carta también documenta modificaciones sustanciales del proyecto sin una nueva evaluación ambiental, incluyendo el cambio en la fuente de agua, desde la Laguna Saladilla hacia el sistema de agua potable comunitario, así como la ausencia de supervisión independiente, lo que, según la organización, compromete las condiciones bajo las cuales fue aprobado el proyecto.

CARTA FORMAL ENVIADA AL BANCO

Señores
Banco Centroamericano de Integración Económica
Tegucigalpa, Honduras

Ref.: Caso BCIE Operación 501265 | Energía 2000 / Manzanillo Power Land

Asunto: Solicitud de revisión de cumplimiento ambiental y social, y medidas de resarcimiento — Proyecto Energía 2000 / Manzanillo Power Land, Bahía de Manzanillo, Municipio Pepillo Salcedo, Provincia Montecristi, República Dominicana

Distinguido equipo:

El Centro Bahía de Manzanillo para el Desarrollo Regional (CEBAMDER), institución con más de seis años de presencia territorial en el municipio Pepillo Salcedo (Manzanillo) y enfocada en promover el desarrollo sostenible de la región a partir de las oportunidades que ofrece la Bahía de Manzanillo, se dirige a esa entidad en el contexto del Proyecto Energía 2000 / Manzanillo Power Land, financiado por el BCIE bajo la Operación 501265.

Según el propio Plan SIEMAS 4.0, emitido por el BCIE el 9 de octubre de 2025, el proyecto presenta 29 fallas formalmente reconocidas en la gestión ambiental, social y de gobernanza. Han transcurrido casi seis meses desde la emisión de dicho informe sin que se evidencian avances verificables en la corrección de estas brechas, lo que genera serias dudas sobre el seguimiento institucional frente a un proyecto de alto impacto ambiental y social. La planta fue inaugurada el 27 de marzo de 2026 con la brecha de mayor riesgo —Ítem 29: Consultor Ambiental y Social Independiente— aún pendiente.

Durante un período de construcción de aproximadamente cinco años, el proyecto generó impactos significativos y permanentes en el territorio sin que, a la fecha, los sectores afectados hayan sido restaurados ni resarcidos de manera integral. Entre los impactos más relevantes, documentados y verificables, se identifican:

• La muerte progresiva e irreversible del manglar del Parque Nacional Manglares de Estero Balsa — Sitio Ramsar No. 2497.
• La destrucción total de la Playa Estero Balsa como ecosistema costero y destino ecoturístico de uso público.
• La conexión del proyecto al sistema de agua potable municipal (INAPA) sin autorización evaluada, agravando la crisis de abastecimiento que enfrenta la población.
• El posible impacto en el área de amortiguamiento de la Laguna Saladilla, ubicada a menos de 900 metros de la planta.
• La afectación directa a más de 100 familias de pescadores artesanales y emprendedores ecoturísticos sin compensación verificable.

Resulta particularmente preocupante que el Estudio de Impacto Ambiental aprobado en 2014 establecía que el suministro de agua del proyecto sería provisto desde la Laguna Saladilla. La conexión efectiva al sistema municipal INAPA constituye una desviación sustantiva de las condiciones originalmente evaluadas y aprobadas, no contemplada en ninguna actualización del EIA.

De manera particular, preocupa que en una reunión sostenida en diciembre de 2024, entre representantes de Energía 2000 —encabezados por el señor Guillermo Estrella— y los líderes de los sectores impactados del municipio Pepillo Salcedo, se asumieran compromisos formales de presentar alternativas concretas de resarcimiento para las comunidades afectadas. A la fecha de inauguración de la planta, dichos compromisos no han sido materializados, configurando un incumplimiento que el BCIE debe incorporar en su supervisión del Plan SIEMAS 4.0.

En virtud de lo anterior, CEBAMDER solicita formalmente al BCIE:

  1. Revisar de manera integral el nivel de cumplimiento de las 29 brechas identificadas en el Plan SIEMAS 4.0, con plazos, responsables y mecanismos de verificación verificables.
  2. Informar públicamente las acciones adoptadas frente a cada falla estructural reconocida.
  3. Garantizar la implementación inmediata de medidas de restauración ambiental y compensación social conforme a los estándares IFC, Banco Mundial y principios del financiamiento multilateral.
  4. Activar de forma inmediata el Consultor Ambiental y Social Independiente (Ítem 29 — Riesgo ALTO), condición contractual obligatoria pendiente al día de la inauguración.
  5. Condicionar cualquier desembolso futuro al cumplimiento verificable de las brechas reconocidas.

Consideramos que la permanencia de un proyecto en operación bajo estas condiciones representa un riesgo significativo para la credibilidad de los mecanismos de evaluación ambiental y social del banco, así como para la confianza de las comunidades en los procesos de desarrollo. El caso Energía 2000 / Manzanillo Power Land ya no es un caso local: ha sido internacionalizado y se encuentra bajo vigilancia global.

Quedamos a la espera de una respuesta formal y de la adopción de medidas concretas que permitan corregir esta situación de manera transparente, responsable y conforme a los compromisos asumidos.

Atentamente,

Frank Valenzuela
Presidente
Centro Bahía de Manzanillo para el Desarrollo Regional (CEBAMDER)
[email protected] · +1 809 504 1982 · bahiafronteriza.com.do
Pepillo Salcedo · Montecristi · República Dominicana
5 de abril de 2026

Boletín:

Energía 2000: Radiografía de un megaproyecto energético que devastó la Bahía de Manzanillo con un estudio de impacto ambiental de 2013

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