Buque petrolero con destino al muelle de Haina se desvía misteriosamente en el Caribe en plena crisis energética cubana

SANTO DOMINGO, 4 Feb. — El buque petroquímico Mia Grace, que tenía previsto arribar al puerto de Río Haina en la República Dominicana con una carga de combustible procedente de África, ha desaparecido de su ruta sin explicación clara, generando incertidumbre en medio de la ya crítica crisis energética que enfrenta Cuba.

Petrolero con destino al muelle de Haina se desvía misteriosamente en el Caribe

El medio digotal DDc explica que la embarcación zarpó el pasado 19 de enero desde el puerto de Lomé, en Togo, con destino inicial hacia La Habana. Sin embargo, en el trayecto modificó su plan de navegación y fijó como nuevo puerto de llegada a Río Haina.

Pese a esto, el buque nunca llegó al muelle dominicano en la fecha estipulada, el lunes 2 de febrero.

Según rastreos satelitales analizados por el Instituto de Energía de la Universidad de Texas, el Mia Grace se encuentra a unos 900 kilómetros de su destino y navega a una velocidad mínima, de apenas 0,3 nudos (menos de 1 km/h). Para el investigador Jorge Piñón, esto podría significar que el barco espera instrucciones para redirigirse a otro puerto.

Hasta el momento, el manifiesto de navegación continúa indicando que su destino es el puerto de Haina, aunque su estancamiento prolongado despierta sospechas sobre una posible desviación o retención intencionada de la carga.

Cuba en riesgo de apagón energético total

Mientras tanto, en Cuba la situación energética es alarmante. Según la firma de inteligencia de mercado Kpler, la Isla apenas recibió un solo cargamento de crudo en enero —84.900 barriles provenientes de México— lo que representa apenas 3.000 barriles diarios, muy por debajo del promedio de 37.000 bpd que llegaban a la isla en 2025.

A esa modesta entrega se le suman las reservas almacenadas a inicios de año, estimadas en unos 460.000 barriles, lo cual, según Kpler, permitiría sostener el consumo nacional por apenas 15 a 20 días.

Desde que Venezuela —el principal proveedor histórico de combustible para la Isla— cesó sus envíos en noviembre pasado, y con México reduciendo sus despachos bajo presión de Estados Unidos, Cuba ha quedado prácticamente sin fuentes regulares de abastecimiento. Otros suministros, como los esporádicos de Rusia o Argelia, han sido insuficientes y discontinuos.

Impacto en la vida cotidiana y presiones externas

El impacto de la escasez ha sido devastador: paralización de la zafra azucarera, apagones generalizados, y estaciones de radio y televisión fuera del aire. En La Habana, solo unas pocas estaciones de gasolina aceptan pagos en dólares, lo que refuerza la crítica de que el régimen prioriza captar divisas, incluso en medio del desabastecimiento.

A nivel internacional, la tensión también crece. La semana pasada, el expresidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que amenaza con sanciones a cualquier país que suministre combustible a Cuba, medida que podría haber influido en la incertidumbre en torno al Mia Grace.

“Si Cuba ya no cuenta con Venezuela y México está limitado por presión externa, el escenario es crítico”, advirtió Gonzalo Monroy, consultor energético en Ciudad de México. A su vez, Nicholas Watson, de la firma Teneo, advirtió que la actual crisis podría representar un desafío existencial para el régimen cubano.

Mientras tanto, la mirada está puesta en el Mia Grace, cuya próxima maniobra podría significar un alivio, una frustración diplomática o el reflejo de una red oculta de movimientos energéticos en el Caribe.

Comentarios
Difundelo