Carlos Beltrán y Andruw Jones son elegidos al Salón de la Fama tras esperar a cuentagotas

NUEVA YORK, 21 enero. — Por supuesto que la pregunta era ineludible para Carlos Beltrán, en torno del episodio que le costó ser mánager en las Grandes Ligas y demoró más de la cuenta su elección al Salón de la Fama del béisbol.

Fue una interrogante sobre el escándalo de robos de señales cuando fue jugador de los Astros de Houston. Respondió con la misma destreza con la que atrapaba tantas pelotas en el jardín central.

“No cabe duda que lo ocurrido con los Astros ha sido un tema de conversación”, dijo Beltrán, quien actualmente trabaja como asistente especial con los Mets de Nueva York. “Y no fue precisamente de forma positiva para mí. … No hay duda de que en el béisbol se pasa por altibajos y se toman buenas decisiones… y por supuesto, también se cometen errores”.

“Cuando me retiré, pensé que todo lo que había construido en el béisbol, quiero decir, las relaciones y las buenas personas con las que me había relacionado, se perdería”, añadió. “Nunca dejé de recibir cariño de la gente. Seguí recibiendo el cariño de los jugadores”.

Beltrán fue elegido el martes junto a Andruw Jones, un par de jardineros centrales procedentes del Caribe que se destacaron tanto en el bateo como con sus guantes.

En su cuarta aparición en la boleta, Beltrán obtuvo 358 de 425 votos para el 84,2% por parte de la Asociación de Escritores de Béisbol de América. El mínimo requerido es del 75%.

Beltrán se convirtió en el sexto pelotero de Puerto Rico que acaba en Cooperstown, la ciudad en el norte del estado de Nueva York donde se encuentra el museo que rinde homenaje a las leyendas de este deporte.

“Me siento orgulloso por Puerto Rico, la isla que represento”, declaró Beltrán.

Jones, el primer jugador nacido en Curazao en el Salón, debió esperar a la novena de 10 posibles apariciones. Fue seleccionado en 333 boletas para el 78,4%.

Ambos serán exaltados en Cooperstown el 26 de julio junto al segunda base Jeff Kent, elegido el mes pasado por el voto del comité de la era contemporánea.

Oriundo de Manatí, en la costa norte de Puerto Rico, Beltrán se une a un grupo de inmortales boricuas encabezado por Roberto Clemente (1973). Los otros son Orlando Cepeda (1999), Roberto Alomar (2011), Iván Rodríguez (2017) y Edgar Martínez (2019).

Beltrán vio crecer paulatinamente la adhesión a su candidatura, del 46,5% en 2023 al 57,1% el año siguiente. Alcanzó el 70,3% en 2025, quedándose corto por 19 votos de acompañar a los elegidos Ichiro Suzuki, CC Sabathia y Billy Wagner.

Con nueve selecciones All-Star y considerado como uno de los jugadores más completos de su generación, Beltrán tenía las credenciales para ser elegido en el primer año.

Lo tenía todo: bateador de poder y contacto (de ambos lados del plato), velocidad para correr en los senderos y cubrir los jardineros, potencia en el brazo.

Beltrán fue contratado como mánager de los Mets de Nueva York el 1 noviembre de 2019 y despedido el 16 de enero sin haber dirigido un juego, tres días después de ser el único pelotero de los Astros mencionado por su nombre en un informe de las Grandes Ligas sobre el uso ilícito de dispositivos electrónicos por parte del equipo para robar señales durante la marcha de Houston al campeonato de la Serie Mundial de 2017.

“Encontrarme en esta posición me hace sentir humilde. Es el proceso de la vida, las cosas que uno vive”, reflexionó. “A veces son fuertes, pero todas son de aprendizaje, son de experiencia, son de crecimiento”.

En una trayectoria de 20 temporadas, Beltrán bateó para .279 con 435 jonrones y 1.587 carreras impulsadas. Militó en siete equipos: Kansas City (1999-2004), Houston (2004, ’17), los Mets (2005-11), San Francisco (2011), San Luis (2012-13), los Yankees de Nueva York (2014-16) y Texas (2016). Alcanzó los playoffs con cinco de esos equipos, coronándose campeón de la Serie Mundial con Houston en 2017.

Fue el Novato del Año de la Liga Americana en 1999 y ganó tres Guantes de Oro. Bateó para .307 con un OPS de 1.021 OPS en la postemporada, totalizando 16 jonrones y 42 carreras impulsadas en 65 juegos.

Fuera del diamante, Beltrán dejó huella con sus iniciativas. Impulsó a MLB que ordenara a sus 30 equipos contratar traductores de español a tiempo completo para los peloteros latinoamericanos que no dominan el inglés. También fundó una academia de béisbol en Puerto Rico, algo que le valió ganar el premio Roberto Clemente.

Jones recibió sólo el 7,3% en su primera aparición en 2018, el porcentaje más bajo en el primer año de elegibilidad y que eventualmente logró conseguir el 75%. No alcanzó la mitad del total hasta recibir el 58,1% en 2023. Aumentó al 61,6% y al 66,2%, quedándose a 35 votos de distancia el año pasado.

Cinco veces All-Star, Jones acumuló 10 Guantes de Oro en su carrera. Es el octavo integrante de los equipos de los Bravos de Atlanta que hilvanaron títulos de división entre 1991 y 2005: Tom Glavine, Chipper Jones, Greg Maddux, John Smoltz, Fred McGriff, el mánager Bobby Cox y el gerente general John Schuerholz. Jones debutó con Atlanta en 1996, un año después del único campeonato de la Serie Mundial que pudieron conquistar.

“Una cosa que Chipper dijo hace mucho tiempo es que no creía que el Salón de la Fama se completaría sin que yo estuviera allí”, señaló Jones. “Siento que su deseo se ha hecho realidad ahora.

El segunda base Chase Utley fue el otro candidato que obtuvo al menos la mitad de los votos con un 59,1% escalando con respecto al 39,8 del año pasado. Dos lanzadores fueron los siguientes: Andy Pettitte (48,5 tras un 27,9) y el venezolano Félix Hernández (46,1 tras un 20,6). El pitcher Cole Hamels (23,8) encabezó a los candidatos debutantes.

Dos jugadores dominicanos manchados por el uso de esteroides nuevamente fueron excluidos del Salón. Alex Rodríguez recibió 40% en su quinta aparición y Manny Ramírez 38,8 en su décima y última inclusión.

Los miembros de la BBWAA con 10 o más años consecutivos en la organización son elegibles para votar. Se recibieron 11 papeletas en blanco. AP

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