Clamor por justicia en Barahona: indignación popular tras sentencia por homicidio de joven en 2023
BARAHONA, 21 de enero de 2026 — El dolor aún se respira en las calles de Barahona. Pero esta vez, la tristeza se mezcla con indignación. La reciente decisión del Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de esta provincia ha desatado una fuerte reacción ciudadana, luego de conocerse que solo uno de los acusados por la muerte del joven Juan Carlos de la Cruz (Paul) fue condenado a cinco años de prisión, mientras el otro fue dejado en libertad.
La sentencia, emitida en días recientes, ha sido calificada por familiares, amigos y numerosos ciudadanos como “una burla a la justicia”. Desde que se conoció el fallo, decenas de personas se congregaron frente al Palacio de Justicia de Barahona, en una protesta pacífica, en la que con pancartas en mano, expresaron su rechazo a la decisión judicial que consideran “benigna e injusta” para un caso que, aseguran, fue un homicidio claro.
Un fallo que dejó heridas abiertas
El tribunal dictó cinco años de prisión contra Keli Joel Agüero, mientras que Frank Clinton Ramírez fue absuelto bajo el alegato de “falta de pruebas”. Ambos estaban acusados de estar involucrados en el hecho ocurrido en agosto de 2023, cuando Juan Carlos de la Cruz fue asesinado de un disparo en una cafetería cercana al Parque Central Luis E. Del Monte, en pleno corazón de Barahona.
Para los familiares del joven, la decisión del tribunal no guarda relación alguna con la gravedad del crimen. “¿Cómo es posible que se hable de falta de pruebas cuando existe un video que muestra claramente lo que ocurrió?”, cuestionó uno de los dolientes durante la manifestación, mientras levantaba una pancarta con la frase: “La justicia está ciega cuando le conviene”.
“Esto no es justicia”: la voz de una comunidad dolida
La ola de indignación traspasó los muros del tribunal y se trasladó con fuerza a las redes sociales, donde decenas de ciudadanos han expresado su frustración. En Facebook, el artista urbano barahonero Evis Disson publicó un video criticando la sentencia, calificándola como “una muestra de lo deteriorado que está el sistema judicial”.
La usuaria Kesia Cuevas escribió: “Eso es un abuso. Es lamentable cómo sigue el sistema judicial de nuestro país. Falta de pruebas, cuando hay un video más que claro, huyeron del país y estos son los resultados: uno absuelto y otro condenado a cinco años”.
Francisco Gómez, por su parte, no se guardó nada: “Qué maldita injusticia, Dios mío. Ese fallo hay que apelarlo”. Mientras que Gilbania Núñez hizo un llamado concreto a la acción: “La solución es que entre todos aportemos para que la familia busque el abogado que sea necesario, incluso fuera de Barahona, para que se haga justicia de verdad”.
Otras voces, como la de Luis Alberto Medina, insisten en que “Barahona no puede quedarse callada” ante lo que consideran una afrenta a la memoria del joven asesinado. En tanto, Jeisson Peña reflexionó: “Tenemos que cuidar nuestras familias. No podemos normalizar la violencia y mucho menos quedarnos callados cuando la justicia falla”.
Un proceso que aún no termina
Hasta el momento, no se ha informado si el Ministerio Público o los abogados de la familia de Juan Carlos de la Cruz apelarán la sentencia, aunque diversos sectores de la sociedad barahonera lo exigen con insistencia. “Nosotros no vamos a parar aquí. Vamos a agotar todas las vías legales para que se haga justicia”, dijo un familiar directo del joven asesinado, mientras sostenía una fotografía en blanco y negro de Juan Carlos.
La sentencia ha puesto sobre la mesa un viejo debate: ¿está la justicia dominicana preparada para ofrecer respuestas verdaderamente justas en casos de homicidio? Muchos barahoneros creen que no. “Esto no es un simple error judicial. Es un golpe a una comunidad que ha perdido a un hijo y que ahora ve cómo el sistema ignora su dolor”, expresó un ciudadano que se acercó a apoyar la manifestación.
El crimen que conmocionó a Barahona
La muerte de Juan Carlos de la Cruz (Paul), ocurrida en agosto de 2023, dejó una huella profunda en la ciudad. El joven fue herido mortalmente en una cafetería ubicada en las inmediaciones del Parque Central, un espacio que suele ser frecuentado por familias y jóvenes. Su fallecimiento generó conmoción, tanto por lo violento del hecho como por el impacto social que tuvo en los sectores juveniles y comunitarios.
Desde entonces, sus familiares emprendieron una cruzada por justicia, confiando en que el sistema judicial haría su parte. Sin embargo, el fallo reciente ha dejado una sensación de derrota moral que, según muchos, solo se superará con una revisión del caso.
Llamado a una revisión profunda del caso
Organizaciones comunitarias, líderes sociales y activistas por los derechos humanos en Barahona también se han pronunciado, solicitando que el proceso judicial sea revisado. “Estamos frente a un precedente peligroso: cuando un crimen con testigos, grabaciones y evidencia termina con una sentencia mínima y una absolución, el mensaje que se envía es de impunidad”, expresó un vocero de una organización juvenil local.
La comunidad ha solicitado también que las autoridades superiores del sistema judicial tomen cartas en el asunto. “Si esta decisión no se revisa, corremos el riesgo de que la gente pierda completamente la confianza en los tribunales”, indicó un abogado consultado, quien prefirió mantener el anonimato por estar vinculado a otros procesos judiciales en la región.
Una herida abierta que pide justicia
En medio de la protesta frente al Palacio de Justicia, una mujer —madre del fallecido— sostenía una vela encendida y repetía en voz baja: “Solo queremos justicia, no venganza. Pero esto no es justicia”. Sus palabras resonaron entre quienes la rodeaban, en un ambiente cargado de impotencia, rabia contenida y una determinación inquebrantable de seguir adelante.
Para la familia de Juan Carlos y muchos barahoneros, esta historia aún no ha terminado. Y mientras las pancartas sigan alzadas, mientras las redes sociales sigan gritando, y mientras haya un solo ciudadano indignado, la demanda es clara: que se haga justicia, y que la vida de un joven no sea valorada con penas que no corresponden al dolor que dejó su ausencia.

