Crece la impopularidad de Trump dentro y fuera de EE.UU.

Guarionex Rosa

El presidente Trump, que pelea o busca pelear en todos los continentes al mismo tiempo, recibió malas noticias de la última encuesta de CNN publicada ayer viernes, en la cual un 58% del público general llama como fracaso el primer año de su segundo periodo que acaba de cumplir.

Es comprensible que un 98% de los demócratas encuentren el fracaso en el último año del atípico gobernante, pero todavía un 87% de los republicanos apoyan a su gobernante, quien les advirtió hace días mientras conversaba con la prensa que pudiera ir a juicio cuando termine el período si no ganan las elecciones.

La impopularidad del gobernante norteamericano es peor en el exterior donde quisiera apoderarse de Groenlandia, en Europa, combatir los carteles y puntos de drogas en territorio mexicano o lanzar ataques contra el gobierno de Irán si continúa masacrando a los manifestantes.

Al menos Trump logró un éxito al lograr que por sus amenazas, el régimen teocrático de Irán cancelara la ejecución de 800 detenidos políticos sorprendidos en manifestaciones contra el régimen de los ayatolas. Sin embargo, el régimen de Irán parece preparado para un ataque norteamericano porque el viernes canceló cualquier vuelo por sus cielos.

Trump ha amenazado directamente a Cuba pidiéndole conversar sobre un cambio político en la isla con 60 años de régimen comunista que han timoneado los hermanos Fidel (fallecido) y Raúl Castro. Nominalmente el presidente de la isla es Miguel Díaz Canel, quien sustituyó a Raúl en el 2018.

Se cree que por su debilidad, con la economía en el piso, sin combustibles para activar sus usinas, el turismo completamente arruinado y las calles y caminos deteriorados por los vendavales que han azotado la isla, el régimen de Díaz Canel tendrá que conversar con Estados Unidos y dar concesiones.

Díaz Canel denunció como “vil y criminal” el asalto de tropas norteamericanas que se saldó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. Ambos están sometidos en una corte del sur de Nueva York, como presos comunes que comen regularmente arroz con huevo como alimento principal.

Los norteamericanos parece que están inconformes con Trump en su último año, en temas como la inmigración (42%), economía, que es su fuerte (39%) y salud (36%). Se trata de las cifras más bajas obtenidas por el presidente en ejercicio, tanto ahora como en todo el período anterior (2020-2024).

La población en general parece no excusar al presidente Trump por la carestía de los productos, los combustibles y la represión que atribuyen al Servicio de Control de Aduanas e Inmigración, ICE por sus siglas en inglés. Trump amenaza con desplegar el ICE en Mineápolis, Minnesota, donde millares de personas protestan a diario por su presencia en la ciudad.

Podría ser comprensible que muchos norteamericanos que se quejan del estado de su economía personal, la salud y el futuro, vean con ojeriza las extravagancias del gobernante Trump de construir un salón de baile en el ala Este de la Casa Blanca. La zona pertenece a la primera dama, pero Melania Trump no la utiliza.

Mientras la situación interna es compleja para el gobernante, una misión de expertos militares de varios países europeos llegó a Groenlandia para ofrecer apoyo moral al territorio que pertenece a Dinamarca, un miembro de la OTAN, pero que Trump golosea y quiere conseguir por compra o a la fuerza.

Trump se burló del mundo al aceptar el jueves la medalla del Premio Nóbel de la paz que le llevó la dirigente opositora María Corina Machado, a quien definió como “mujer fina” y al mismo tiempo elogió a la señora Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, con quien conversó por teléfono, días antes.

Listín Diario

Comentarios
Difundelo