Crece la tensión en Minnesota entre manifestantes y agentes federales por las redadas migratorias

MINNEAPOLIS, 13 enero.  — Agentes federales lanzaron gases lacrimógenos y rociaron irritante en los ojos contra activistas en Minneapolis el martes mientras los estudiantes abandonaban una escuela suburbana en protesta por las audaces redadas migratorias de la administración Trump.

El tema de las redadas migratorias se dirige ahora a un tribunal federal donde Minnesota y dos alcaldes están pidiendo a un juez que suspenda inmediatamente las operaciones. No se ha fijado una audiencia sobre la solicitud.

Nubes de gas llenaron una calle de Minneapolis cerca de donde Renee Good fue fatalmente baleada en la cabeza por un agente de inmigración la semana pasada. Un hombre se frotó los ojos con nieve y gritaba pidiendo ayuda, mientras agentes en un Jeep sin identificación rociaban un irritante naranja y se alejaban.

Es común que la gente abuchee y suene silbatos naranjas cuando ven pasar a agentes fuertemente armados en vehículos sin identificación o caminando por las calles.

“¿Quién no tiene silbato?”, gritó un hombre con una bolsa de ellos.

Brita Anderson, quien vive cerca y acudió a apoyar a amigos del vecindario, dijo que estaba “indignada” al ver a agentes con equipo táctico y máscaras de gas, y se preguntó sobre su propósito.

 “Sentí que la única razón por la que vendrían aquí es para acosar a la gente”, señaló Anderson.

En Brooklyn Park, Minnesota, estudiantes que protestaban contra la operación de control migratorio abandonaron la escuela, como lo han hecho alumnos en otros lugares esta semana.

El Departamento de Seguridad Nacional se comprometió a enviar más de 2.000 agentes de inmigración a Minnesota, en lo que el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) ha descrito como su mayor despliegue hasta la fecha, y el estado, junto con Minneapolis y St. Paul, demandaron al gobierno de Trump el lunes para intentar detener o limitar el incremento.

La demanda presentada dice que el Departamento de Seguridad Nacional está violando la Primera Enmienda y otras protecciones constitucionales al enfocarse en un estado progresista que favorece a los demócratas y da la bienvenida a los inmigrantes.

“Esto es, en esencia, una invasión federal de las Ciudades Gemelas en Minnesota, y debe detenerse”, afirmó el fiscal general del estado, Keith Ellison.

El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, dijo: “Lo que estamos viendo son miles —en plural— miles de agentes federales entrando en nuestra ciudad. Y, sí, están teniendo un impacto tremendo en la vida cotidiana”.

Ha habido decenas de protestas o vigilias en todo Estados Unidos para homenajear a Renee Good, la mujer de 37 años, madre de tres, que murió baleada por un agente del ICE en Minneapolis.

Seguridad Nacional dice que ha realizado más de 2.000 arrestos en el estado desde principios de diciembre y promete no retroceder. En respuesta a la demanda del lunes, la portavoz de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, acusó a las autoridades de Minnesota de ignorar la seguridad pública.

“El trabajo del presidente Trump es proteger al pueblo estadounidense y hacer cumplir la ley, sin importar quién sea su alcalde, gobernador o fiscal general del estado”, dijo McLaughlin.

El gobierno de Trump ha defendido repetidamente al agente de inmigración que disparó contra Good, diciendo que actuó en defensa propia. Pero esa explicación ha sido ampliamente criticada por Frey, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y otros, basándose en videos de la confrontación.

Dos legisladores demócratas de Massachusetts anunciaron el martes que están patrocinando un proyecto de ley para facilitar que las personas demanden y superen las protecciones de inmunidad para los agentes federales acusados de violar los derechos civiles. El proyecto de ley tiene pocas posibilidades de ser aprobado en el Congreso, que es controlado por los republicanos.

En Wisconsin, la vicegobernadora Sara Rodriguez propuso que el estado prohíba los operativos migratorios alrededor de tribunales, hospitales, clínicas de salud, escuelas, iglesias y otros lugares. Ella espera suceder al gobernador Tony Evers, un colega demócrata, que no se postula para un tercer mandato. AP

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