CREES advierte que políticas públicas limitan el ahorro y frenan el desarrollo en República Dominicana
Santo Domingo, 27 Febrero. – El Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES)** sostuvo que el desarrollo económico de la República Dominicana depende fundamentalmente del trabajo productivo y del ahorro, factores que permiten la formación de capital y la expansión de la capacidad productiva del país.
Según la entidad, la riqueza se construye cuando una economía logra aprovechar tanto el talento creativo como los recursos financieros generados a partir del ahorro interno y externo.
De acuerdo con el CREES, el capital proviene de las inversiones que se realizan gracias al ahorro de los ciudadanos y de los flujos provenientes del exterior.
En ese contexto, la institución citó al economista chileno Víctor Espinosa, autor de la obra Principios modernos de economía del desarrollo, quien plantea que mientras el trabajo comprende todo acto creativo orientado a ampliar la producción, la acumulación de ahorros constituye el fondo de recursos necesarios para desarrollar estructuras productivas cada vez más complejas.
El CREES explicó que analizar el desarrollo económico sin partir de una teoría del capital implica ignorar un componente esencial del crecimiento. Señaló que el capital se forma a partir de la inversión, la cual depende del ahorro previo y de la disponibilidad de fondos prestables.
Asimismo, destacó que toda teoría del capital debe considerar su proceso de formación, su carácter heterogéneo —dado que cada inversión responde a necesidades específicas— y el factor tiempo, vinculado a las distintas etapas de producción que comienzan cuando se decide posponer consumo presente para ahorrar.
La entidad subrayó que los emprendedores desempeñan un rol central en la ampliación de las etapas de producción, al coordinar procesos que van desde la transformación de insumos hasta la elaboración de bienes finales.
En ese entramado productivo se genera y acumula capital, el cual debe reponerse a medida que se desgasta. Según el CREES, la diferencia entre economías ricas y pobres radica, en gran medida, en el volumen de capital acumulado y en el uso eficiente que se le da.
No obstante, el centro de estudios precisó que la mera acumulación de capital no garantiza el desarrollo. A su juicio, el progreso se produce cuando la función empresarial aplica capacidades y conocimientos en procesos productivos interconectados, donde participan trabajadores y se agregan nuevas etapas que hacen más compleja la estructura económica.
Para que se generen más empleos, agregó el CREES, es necesario contar con procesos productivos más sofisticados y con un entorno institucional favorable a la inversión. Sin un clima adecuado que ofrezca seguridad jurídica y condiciones estables, la acumulación de capital en actividades de largo plazo se ve limitada.
En ese sentido, la organización advirtió que diversas políticas públicas pueden frenar la formación de capital al reducir la capacidad de ahorro de la sociedad.
Entre los factores señalados figuran los extensos procesos burocráticos que elevan costos innecesarios; las deficiencias en el suministro eléctrico que obligan a la autogeneración; las intervenciones monetarias que inciden sobre tasas de interés, inflación y asignación del crédito; así como políticas fiscales que reducen los recursos disponibles de hogares y empresas. A esto se suman problemas como la corrupción y la criminalidad, indicó el CREES.
El centro explicó que cuando un hogar es víctima de un robo o debe reemplazar bienes sustraídos, su capacidad de ahorro disminuye, lo que impacta directamente en su situación financiera. De igual forma, sostuvo que cuando un emprendedor debe destinar recursos a trámites burocráticos en lugar de invertir o contratar personal, se afecta la formación de capital.
En materia tributaria, el CREES afirmó que los impuestos, independientemente de su justificación, implican una transferencia de recursos desde los ciudadanos hacia el Estado.
A su entender, todo tributo se paga con ingresos que pudieron destinarse al ahorro o con recursos previamente ahorrados, lo que incide en las decisiones de inversión y acumulación de capital. Desde la perspectiva de la economía del desarrollo, agregó, la política fiscal —incluyendo gasto y financiamiento— puede convertirse en un obstáculo para la creación de riqueza si no se maneja con criterios de eficiencia.
Finalmente, el CREES señaló que cuando las políticas públicas interfieren con la formación de precios o sustituyen las decisiones de consumidores y emprendedores, se generan ineficiencias que afectan el desempeño económico.
Aunque muchas intervenciones estatales respondan a buenas intenciones, la entidad consideró necesario evaluar de manera crítica aquellas medidas que puedan desacelerar el desarrollo y alejar al país de mayores niveles de bienestar.

