CREES advierte que sin reformas estructurales seguirá creciendo la informalidad laboral en RD
Por la Redacción
Santo Domingo, 23 de enero de 2026 — El Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES) aseguró que la única vía efectiva para reducir la alta informalidad laboral en República Dominicana es a través de reformas estructurales profundas, que ataquen los factores que encarecen la formalización tanto para empleadores como para trabajadores.
De acuerdo con el centro de pensamiento económico, la informalidad no es una elección caprichosa, sino una estrategia de sobrevivencia ante los elevados costos y obstáculos impuestos por el Estado.
Formularios complejos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), anticipos fiscales, reportes de seguridad social y costos laborales no salariales que superan el 54.5% del salario en el primer año hacen que operar formalmente sea inviable para muchos dominicanos (CREES).
A esto se suman riesgos regulatorios, costos de energía y transporte, y frecuentes cambios fiscales, lo que lleva a trabajadores y emprendedores a optar por la informalidad como forma de minimizar riesgos y mantenerse a flote. “Cumplir la ley es caro, y eso ahuyenta la formalización”, sostiene el CREES en su más reciente análisis.
Según los datos oficiales, la informalidad sigue siendo la norma en el país, lo que evidencia la necesidad de reformular las reglas del juego. CREES insiste en que se requieren normativas más simples y menos costosas, que eliminen la dependencia de regímenes especiales y faciliten el acceso a la formalidad sin penalizar a quienes buscan crecer dentro del marco legal.
Entre las soluciones estructurales, el CREES propone un nuevo código tributario —desarrollado junto al experto Francisco Canahuate— y una reforma laboral integral que reduzca los costos no salariales y sustituya el actual régimen de prestaciones por un seguro de cesantía más eficiente y justo.
La entidad advierte que las soluciones parciales o populistas, como la creación de regímenes especiales para microempresas, solo perpetúan las distorsiones. “Eso equivale a tener cuotas diferenciadas dentro del mismo club. Todos reciben servicios públicos, pero unos pagan menos. Eso incentiva el no crecimiento y la fragmentación empresarial para evadir impuestos”, advirtió el CREES.
Aunque reconoce que simplificar el proceso para abrir una empresa es un paso positivo, el CREES aclara que esto no es suficiente para reducir la informalidad. “Incluso si el registro es gratuito, el nuevo emprendedor formal se desincentiva al enfrentar la maraña burocrática. Se requiere una transformación completa del sistema, no solo accesos más rápidos”, puntualizó.
Otro aspecto abordado es la formación profesional. El CREES señala que si bien la educación es clave, no puede verse como la única vía de salida de la informalidad. “Un empleado más educado puede convertirse simplemente en un informal mejor capacitado, si las condiciones estructurales no cambian”, expresó el centro, citando el ejemplo de países exsoviéticos que, pese a tener profesionales bien formados, eran ineficientes en la creación de valor.
El CREES cuestiona la creencia generalizada en República Dominicana de que la educación —en su forma actual— puede resolver todos los problemas económicos. “Poner empleados capacitados en empresas que pagan 27% de impuesto sobre la renta y hasta un 25% adicional en impuestos sobre salarios, es crear un sistema de desincentivos”, explicó.
Finalmente, el centro propone que la devoción del país debe estar en las reformas, no solo en el sistema educativo. “Necesitamos instituciones que incentiven la creación de riqueza sin privilegios ni leyes especiales. Una educación controlada por padres y estudiantes, no por intereses políticos. Solo así tendremos más trabajadores y empresarios formales generando riqueza real”, concluyó el CREES.

